Marcos

Wikis > Marcos

Tabla de contenidos

Introducción

El evangelio de Marcos no es un escrito aséptico, sino que lee la vida y ministerio de Jesús desde el lugar privilegiado de la fe en el crucificado-resucitado.

En él se narra la irrupción del reinado de Dios en medio de la historia de Israel, siendo su agente y consumador el Mesias Jesús.

Marcos no solo expone lo que recogió de la tradición y los recuerdos históricos de Jesús con el único propósito de hacer historia, sino que presenta su vida y obra bajo un interés kerigmático. Coloca desde el principio su vida a la sombra de la cruz, “Jesús murió como murió porque vivió como vivió” , donde también se resuelve el dilema casi paradójico que es constante en todo el evangelio en cuanto a revelación y encubrimiento de su identidad como Hijo de Dios, como dirá W. Schrage del “secreto mesiánico” .

Marcos enfatiza y se recrea en el relato de la pasión de tal forma que como dice M. Kähler, el evangelio es un relato de la pasión que va precedido de una amplia introducción .

También da una importancia especial a los milagros. A pesar de que frecuentemente los milagros provocan más bien incomprensión y endurecimiento (3.22; 8.17ss), Marcos no deja lugar a dudas en el hecho de que Jesús tiene la victoria contra los poderes demoníacos y de que los milagros y sanidades se entienden como un reflejo del reino de Dios.

Primer evangelio. Fecha y autor

Las “buenas nuevas” con toda seguridad habían sido predicadas de boca en boca mucho antes de que se escribieran. Por lo tanto, se presupone que existían muchas colecciones breves de los dichos y hechos de Jesús antes de que Marcos fuera escrito.

Por ejemplo, puede haber habido un escrito de la última semana de la vida de Jesús que incluiría el relato de la crucifixión, ya que era de tanta importancia. El Evangelio de Mc. probablemente fue la primera colección de relatos acerca de Jesús, lo que puede explicar la razón por la que parece algo tosco aunque eficaz.

Otros, sin embargo, ven un arreglo esmerado del material y aclaran que lo tosco fue porque reprodujo mucho material previo sin hacerle muchos cambios editoriales.

La mayoría de especialistas están de acuerdo en que probablemente fue escrito entre los años 60 y 70 d.C., otros fecharon la composición del evangelio en un periodo más temprano , aun la datación menos temprana, sitúa su redacción a sólo 30 años después de la muerte de Cristo.

Esto lo colocaría en la época de la muerte de Pablo y de Pedro, Según expone Stanton es casi seguro que Pedro murió durante la gran persecución de los cristianos de Roma por Nerón en los años 64/65d.C. Por tanto, según Ireneo, el evangelio de Marcos no pudo ser escrito antes de esa fecha, existe otra tradición que afirma que fue escrito durante la vida de Pedro, lo que parece un intento de vincular más estrechamente a éstos.

La tradición más antigua sin embargo parece apoyar la existencia de un intervalo entre la muerte de Pedro y la redacción del evangelio. La pregunta sería ¿cuánto?, algunos afirman que se escribió poco tiempo antes del estallido de la guerra de los judíos contra Roma en el 66d.C, otros lo sitúan después de que los ejércitos romanos destruyeran Jerusalén en el 70d.C.

De modo que puede haber una cierta base en la tradición que afirma que este es el registro escrito de la predicación de Pedro, originalmente dirigido a los catecúmenos cristianos, ya sea en Roma o en el oriente, y escrito a su muerte (ante la muerte de su “fuente oral”), o cuando su muerte se tornó inminente.

Esto ubicaría la fecha del evangelio alrededor de la segunda mitad del ss. I, quizás entre la muerte de Pedro en 65 d.C. y la caída de Jerusalén en 70 d.C., si el cap. 13 fue escrito antes de la caída, como parecería ser lo más probable (a diferencia de los pasajes paralelos en Mateo y Lucas).

De todos modos, a fin de que Mateo y Lucas pudiesen utilizarlo difícilmente podría haber sido escrito con posterioridad al 75 d.C.El libro probablemente fue escrito por Juan Marcos, acerca de quien leemos varias veces en el NT ( Hch. 12:12).

Decimos “probablemente” porque, como en otros casos, no podemos hablar con certeza. Aunque el Evangelio mismo en ningún lugar concreto cita que fue escrito por Marcos (ya que el encabezado no forma parte del libro, sino que se añadió para diferenciar los 4 evangelios uno de otro), los cristianos primitivos no tuvieron ninguna duda acerca de esto.

La declaración más primitiva sobre el origen de este evangelio es la que hizo Papías: “Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió fielmente todo lo que pudo recordar, ya sea de los dichos o de los hechos de Cristo, pero no en orden. Porque no fue ni oidor ni compañero del Señor; pero posteriormente, como ya se ha indicado, acompañó a Pedro, que adaptó su instrucción según lo requería la necesidad, no como si estuviera haciendo una compilación de los oráculos del Señor.

De modo que Marcos no cometió error alguno cuando escribió algunas cosas en la forma en que las recordaba; porque se dedicó a lo siguiente solamente: a no omitir nada de lo que había oído, y a no incluir ninguna afirmación falsa.”

Pasada una generación, aproximadamente (140 d.C.), la información de Papías se vio ampliada con el prólogo antimarcionita a Marcos y con los escritos de Ireneo.

El prólogo antimarcionita, sólo parte del cual ha sobrevivido, dice que a Marcos se le llamaba ‘dedos tocones’ debido a que sus dedos eran cortos en relación con el resto del cuerpo; fue el intérprete de Pedro, y después de la partida de este último se dedicó a escribir su evangelio en las partes de Italia.

Ireneo, después de manifestar que Marcos fue escrito “cuando Pedro y Pablo se encontraban predicando el evangelio en Roma y fundando la iglesia allí”, añade que “después de la partida (exodos) de ellos Marcos mismo, discípulo de Pedro, nos ha legado por escrito la sustancia de la predicación de Pedro” .

Juan Marcos fue un colaborador de Pablo, Bernabé (su pariente; Col. 4:10) y Pedro. Este último lazo puede ser importante. Es probable que Juan Marcos vivía en Jerusalén, donde seguramente conoció a muchos de los seguidores de Jesús (aunque él mismo era muy joven en ese tiempo para haber sido un seguidor).

Influencia de Pedro

Al Evangelio de Marcos se le ha llamado a veces, popularmente, “Evangelio de Pedro” (que es necesario distinguir de obras heréticas posteriores con este título o similares), no sólo debido a las pruebas que ofrecen estos escritores del ss. II, sino también porque a juzgar por la naturaleza de los incidentes, la elección de los temas, y la forma en que están tratados se ve que “aun cuando la mano sea la de Marcos, la voz es la de Pedro” .

Sin embargo, es justo hacer notar que es posible encontrar explicaciones alternativas; no obstante, las pruebas acumulativas son considerables.

La iglesia primitiva creía que Marcos obtuvo muchos de sus datos de Pedro, “es identificado como interprete de Pedro” desde el punto de vista lingüístico puede ser que el uso del arameo sea un reflejo de las palabras de Pedro.

Desde el punto de vista del contenido es interesante ver como el esquema general del material de Marcos coincide bastante con la predicación de Pedro en la casa de Cornelio (Hch.10), que cita brevemente el comienzo de la misión de Jesús en Galilea, después del bautismo de Juan donde recibió la unción de Dios con el Espiritu Santo y con poder, su ministerio de caridad, caracterizado por sus muchas curaciones, su muerte y su resurrección, que concuerda fielmente con la obra de Marcos .

Podemos decir por tanto que el marco en el cual se desenvuelve este evangelio es muy similar (por no decir idéntico) al de la primitiva predicación apostólica, que comienza con Juan el Bautista y termina con la resurrección ( Hch. 10.36-43; 12.24-37).

Aunque no podemos afirmar que el nombre de Pedro aparezca con frecuencia, es interesante ver la alusión que hace y que los otros evangelistas no contemplan en 16.7 “Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro…” .

También sabemos que tanto Marcos como Pedro estuvieron en Roma juntos en años posteriores (1 Ped. 5:13) y que Pedro tenía la intención de dejar un escrito permanente de sus memorias de Cristo (2 Ped. 1:15). La mayoría de los Padres primitivos creían que el evangelio de Marcos, fue ese escrito.

Es cierto que muchos de los detalles del evangelio se podían explicar como memorias personales de Pedro, descripciones de incidentes donde sólo Pedro, Jacobo y Juan estaban presentes.

Otro indicio es que el evangelio señala las flaquezas y fracasos de Pedro y puesto que Pedro más tarde llegó a ser una persona de tanta importancia en Roma, es difícil entender cómo pudieron llegar a ser incluidos en el evangelio a menos que Pedro mismo hubiese insistido en ello.

Lugar de origen y destinatarios

Aunque en ningún lugar se indica o se prueba de forma definitiva, el lugar de origen, podemos decir que si aceptamos que Pedro fue la fuente para el Evangelio de Marcos, es muy probable que fue producido en Roma, donde Pedro, con casi plena seguridad, fue martirizado en el año 64 d. de J.C.

La mayoría de los escritos primitivos sugieren a Roma, o por lo menos, Italia como el lugar de origen, aunque algunos sugieren Alejandría .

Roma era una ciudad desparramada con una población de varios millones de personas. Tenía todos los problemas conocidos de los barrios bajos, la contaminación y las comunicaciones. El trasfondo social personal de Marcos por tanto era muy parecido al nuestro: esto hace que su libro sea aun más relevante para nuestro día.

Como se deduce de las afirmaciones expuesta en los puntos anteriores, parece que Marcos escribe para lectores no judíos. Según confirman las declaraciones de Eusebio, Clemente de Alejandría, Ireneo, etc. fue escrito en Roma y para los romanos.

Uno de los indicios se deduce del uso que hace de algunas expresiones semitas como boanerges (3.17) talitha cumi (5.41), corban (7.11), ephphatha (7.34), y Abba (14.36). Además explica algunas costumbres de los judíos (7.3,4 ; 14.12 ;15.42).

También observamos como a veces traduce del griego al latín, menciona las dos lepta (“moneda de cobre”) de la viuda que sumaban un cuadrante romano (“blanca” 12.42), y que el aule (“palacio”) donde los soldados llevaron a Jesús era el pretorio (la residencia oficial del gobernador 15.16).

Relación con Mateo y Lucas

Por más de un siglo, desde la época de Lachmann, la cuestión de la relación entre Marcos y los otros evangelios ha atraído la atención de los eruditos de occidente.

Primacía del Evangelio de Marcos

La mayor parte de los estudiosos protestantes han apoyado con firmeza, la primacía de Marcos, y lo consideran el primero de los tres evangelios sinópticos, si no en su forma actual, por lo menos en lo que podríamos llamar una edición primitiva.

Más aun, la mayor parte de los eruditos modernos considera que Marcos dio origen a la forma del evangelio, forma que se popularizó ampliamente en épocas posteriores (Lc. 1.1–3), al combinar diversos dichos y milagros de Jesús, y colocarlos en un marco concebido por él. Se discute hasta qué punto el marco es cronológico, y hasta qué punto es teológico.

Según lo dicho se piensa que Marcos habría servido a Mateo y Lucas como fuente principal.

Una segunda fuente escrita primitiva que se ha imaginado es un conjunto de materiales comunes a Mateo y Lucas no contenidos en Marcos.

Este conjunto, cuando fue aislado, se identificó con el símbolo “Q”, por la palabra alemana Quelle, ‘fuente’.

Por consiguiente, Marcos y Q fueron dos de los primeros elementos en la tradición de los evangelios, si bien se reconoció, también, que Mateo y Lucas tenían cada uno material que les era propio.

Crítica de las formas

“Mientras tanto, una nueva fuerza surgía y se aproximaba por los flancos, que había de neutralizar la batalla y despojarla de todo sentido.

Nos referimos a la crítica de las formas elaborada por M. Dibelius alrededor de 1920, seguido de cerca por R. Bultmann. Podríamos describirla como el abandono del estudio del todo a favor del estudio de las partes; en su origen fue una ciencia puramente descriptiva y clasificatoria.”

Se examinaban los diferentes indicios y palabras que registraban a  Marcos (generalmente llamados "perícopas”, del griego, equivalente a "párrafo”), y se los clasificó según su naturaleza y contenido. 

El paso siguiente consistió en examinar las circunstancias hipotéticas y las necesidades religiosas prácticas de la comunidad que llevaron a preservar cada dicho; hacer que la exégesis dependa de una reconstrucción hipotética resulta peligroso.

En el caso de los críticos extremos, esto significó que el relato fue creado o moldeado por las necesidades de la joven iglesia; los críticos menos extremistas se limitaron a decir que se seleccionó y narró el relato teniendo en vista dichas necesidades.

De este modo, lo que comenzó por ser un movimiento puramente neutral terminó juzgando la historicidad del texto de la Escritura.

Propósito y énfasis teológicos

Marcos da la impresión de que su Evangelio tenía más de un propósito en su escritura.

Es evidente, el interés que pone, en el tema del dolor y padecimiento de aquellos que quieren acompañar a Jesús en el camino de la cruz, idea que el evangelista deja clara en el evangelio.

El seguimiento implica sufrimiento, renuncia, persecución y en última instancia muerte injusta y violenta como la de Jesús. A su vez este padecimiento aparentemente sin sentido para algunos, es el que lleva a la vida, ésta se manifiesta en la resurrección Cristo venciendo a la muerte. Por tanto “el seguimiento hasta la muerte determina el futuro de las personas más allá de su muerte”.

Se pretende que los creyentes que sufrían persecución interpretasen su realidad a la luz del ejemplo de vida de Jesús.

Sabemos, tanto por el NT (Hech. 18:2) como por la historia romana, que los judíos habían sido objeto de persecución aún antes de que se persiguiera a los cristianos. También sabemos, por escritos romanos, de la gran persecución de los cristianos en Roma bajo Nerón 64 d.C. Muchos cristianos, probablemente incluyendo a Pablo y Pedro, murieron por su fe en esa ocasión.

El evangelio de Marcos, con su transfondo en Roma, por todo lo dicho nos lleva a concluir que fue escrito para preparar a los cristianos, estuviesen en Roma o en alguna otra parte, para persecuciones futuras. Lo consigue hablando de los sufrimientos de Cristo y cómo él había predicho sufrimientos similares para sus seguidores.

En otras palabras, fue escrito para animar a una iglesia en minoría ubicada en un ambiente hostil, por lo que también nos habla a nosotros y anima a muchos en nuestros días a identificarnos con este camino de oposición, burla, desprecio, negación y renuncia.

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.” Mc. 8: 34b-35.

Marcos, como escritor, podría describirse como un apologista de la fe cristiana. Al igual que Lucas en Hechos, él quería demostrar que los cristianos eran buenos ciudadanos del Imperio Romano, no revolucionarios, y que cualquier funcionario romano de buena fe podría darse cuenta enseguida.

Marcos aclara que en el caso de Jesús, la acusación de que él era un rebelde en contra de Roma fue inventada y completamente falsa. Marcos quería aclarar la verdadera naturaleza del cristianismo y quitar ideas falsas que podrían impedir la evangelización.

Esta defensa del cristianismo es una tarea importante ante la iglesia hoy, tanto en países donde el cristianismo coexiste con grandes religiones (y los cristianos a veces corren peligro por parte de la ley y de movimientos religiosos “fundamentalistas”) como en países llamados, supuestamente, “cristianos”, donde la ignorancia, indiferencia, y desprecio hacia el cristiano auténtico se hace patente.

Además parece que Marcos está deseoso de evitar no sólo el malentendido político, sino también el religioso, que era un impedimento mucho más serio al procurar predicar el evangelio, que era su tarea primordial.

Se preocupa en aclarar que la muerte de Jesús no fue un accidente trágico, sino parte del plan de Dios desde el principio, y que no sólo lo sabía Jesús, sino que se lo dijo a sus discípulos. Aunque es cierto que la narración del evangelio demuestra que los discípulos estuvieron ciegos a todo esto hasta después de la muerte y resurrección de Jesús, este tema creo que tiene su explicación, en el llamado “secreto mesiánico” que más adelante (en este mismo punto) comentaré.

Declara que la cruz estaba incluida en el plan original de Dios para la salvación, a pesar de que no cita tanto del AT, como otros escritores de Evangelios, para respaldar este hecho. Además, el camino que Dios tenía para establecer su gobierno sobre la tierra involucraría la muerte del Mesías, su elegido.

“El relato de la muerte de Jesús, es la piedra angular sobre la que está edificada toda la obra y el pensamiento teológico del evangelista.”

Era un plan escondido y misterioso, y ninguno más que Jesús lo había visto desde el principio. También parece ser que hace referencia a esto la frase “el misterio del reino de Dios” en 4:11. Aun las personas que admiraban a Jesús como un obrador de milagros o, aun como un profeta, no podían ver todo esto.

Que Dios hubiese escogido hacer llegar su reino por medio de la muerte vergonzosa de su siervo escogido, era una gran piedra de tropiezo tanto para los judíos como para los gentiles que oían la predicación de la iglesia primitiva. Hoy en día sigue siendo un problema para algunos.

Por ejemplo, los musulmanes ven una gran piedra de tropiezo que Dios hubiese permitido que un hombre tan bueno, y (como ellos afirman) en realidad un profeta tal, tuviera que morir con una muerte tan horrible.

Marcos declara en su Evangelio que Jesús no sólo era un buen hombre, o aun un profeta: era el Hijo de Dios. Lo hace patente con varios detalles narrativos, por ejemplo, no relata el nacimiento virginal (que con casi toda seguridad conocía), sino que demostró cómo Dios mismo proclamó a Jesús como su Hijo en su bautismo y más tarde en la transfiguración.

Jesús nunca dijo a nadie directamente que él era el Hijo de Dios; no lo admitió públicamente hasta su juicio ante el sumo sacerdote.

El silencio de Jesús es lo que denominamos el “secreto mesiánico”; él esperó hasta que Dios lo revelara a otros; Pedro llegó a darse cuenta de que Jesús era el Mesías y lo reconoció como tal, pero la idea de que fuera un Mesías sufriente seguía muy alejada de su mente (Mat. 8:29).

Parte de la razón que tuvo Jesús para no revelar su verdadera identidad podría ser que no quisiera ser conocido como un mero obrador de milagros.

Esta es una palabra que usamos con precaución para nosotros en nuestros días, ya que en medio de épocas de renovación espiritual, en la que la mayoría encontramos un motivo de gozo, podemos correr algunos peligros (como los comentados en la mesa redonda sobre el neopentecostalismo o 3ª ola) .

También así podría explicarse por qué Jesús se retiraba súbitamente de las multitudes cuando corría el peligro de que su misión se transformara en una mera “campaña de sanidad” y nada más.

El secreto se supo con claridad ante la cruz. Para Marcos, las palabras del centurión romano (15:39) fueron una confesión de que Jesús era el Hijo de Dios, fuera lo que fuere lo que el centurión quiso decir en aquel momento.

La segunda prueba fue la tumba vacía y el mensaje del ángel en la mañana de la resurrección: el Hijo de Dios había conquistado la muerte y su identidad no tendría que seguir siendo un secreto.

Voy a mencionar algunos detalles de este relato de la muerte de Jesús que creo resulta interesante reflexionar.

“Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz. De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciendo, se decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos.”

Es significativo que el pueblo pidiese a Jesús que mostrase su poder bajando de la cruz, para que decidiesen creer en él y que sea sin embargo un pagano (el centurión de la guardia romana ) el que viendo la manera cómo Jesús muere, exclame: “Verdaderamente este hombre era hijo de Dios”.

Llama la atención que el título “hijo de Dios” tan importante para Marcos, solo aparezca en boca de un hombre al pie de la cruz.

Es también impactante que describa como la manera en que muere Jesús es la que lleva a la confesión de su “filiación divina” pues Jesús acababa de gritar antes de morir: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” Cabría preguntarse porqué el evangelista afirma que un pagano viendo cómo muere Jesús cree que es el Hijo de Dios.

Tal vez Marcos vio que la aceptación de ese grito de Jesús en la cruz (un grito de fe en medio de la oscuridad que implica la cruz) es algo a lo que, como ya se ha dicho, la iglesia no puede renunciar y que ha de marcar esencialmente su fe en Dios y su compromiso con los demás.

Desde luego pone de manifiesto la importancia de la fe como relación de confianza en Dios, en medio de las dificultades reales de la vida, cuando Dios parece esconderse para los que como Jesús, están apasionados por constuir un mundo más justo y más humano.

Jesús tuvo motivos de sentirse solo, abandonado, rechazado por su pueblo, por las autoridades, por sus amigos,…e incluso Dios parece haberle abandonado (Dt.21.23; Ga.3.13) “Maldito el que cuelga de un madero”. Tuvo motivos para tener una sensación de fracaso total en su entrega radical a favor de los demás.

Lo impactante es que en esta situación Marcos destaca que Jesús no desespera, sino que muere orando. De manera que nos encontramos con el grito (como en el salmo 22) de alguien que clama a Dios cuando tiene la sensación de haber sido abandonado por Él .

Marcos pone en boca de Jesús esta oración dejando ver que Jesús incluso en este momento de extrema dureza sigue confiando en Dios. Si queremos como Jesús llegar a la resurrección debemos confiar en Dios incluso cuando tengamos la sensación de que todo se tambalea, cuando suframos la experiencia del silencio de Dios en medio de la oscuridad.

Tal y como pone de manifiesto la muerte y resurrección de Jesús, esta confianza en Dios, en medio de la oscuridad de ” la cruz, es el camino que lleva a la Vida” , un camino que no nos ahorra en absoluto el tener que pasar por la cruz.

Marcos vivió y escribió después de Pentecostés, por lo tanto, él conocía y había sentido al Espíritu Santo; sin embargo, en su Evangelio habla muy poco del Espíritu, y cuando así lo hace siempre está en relación con Jesús.

Esto se explica porque él estaba escribiendo de un período antes de Pentecostés, cuando los discípulos habían conocido al Espíritu sólo en la persona de Jesús. El sabía bien que Jesús iba a dar el Espíritu a todos los creyentes, y por eso puso las palabras del Bautista al principio de su libro (1:8).

Sin embargo, Marcos nunca comete el error de poner Pentecostés en vez del Calvario en el centro de su fe, y nunca separa al Espíritu de la persona de Jesús. Este es un peligro que enfrentamos hoy en el gozo de descubrir nuevamente a la persona y los dones del Espíritu. Debemos recordar que la tarea del Espíritu es atestiguar de Cristo.

Discusión sobre los finales

Una de las características desconcertantes de Marcos es la forma en que concluye tan abruptamente, sin dar los datos completos de todas las veces que Jesús apareció a sus discípulos después de su resurrección. Los otros Evangelios dan un cuadro mucho más completo de las apariciones de Jesús posteriores a la resurrección.

El final más largo (que en algunas versiones se da de forma separada) no aparece en los manuscritos más antiguos y, casi con toda seguridad, no fue escrita por Marcos, sino agregada por creyentes primitivos para redondear el libro. Algunos dicen que la terminación original se perdió. Otros sugieren que, posiblemente, Marcos fue martirizado antes de poder terminar el libro, aunque esto no es probable.

Es posible que debido a que los apóstoles fueron los primeros y más importantes testigos de la resurrección (Hech. 10:41) y daban fe de ello Marcos no se preocupase demasiado en ese tema.

Sin embargo los otros Evangelios fueron escritos probablemente después de la muerte de los apóstoles de manera que tenían que dar un relato completo por escrito de las apariciones del resucitado. Esto también puede explicar por qué Marcos no da un recuento completo de las enseñanzas de Jesús como lo hicieron los otros Evangelios ya que él esperaba que fuera dado de boca en boca.

Lo que es más probable y comúnmente aceptado es que Marcos quiso que su Evangelio terminara de esta manera obedeciendo a una estrategia pedagógica. Si el final parece oscuro es porque Marcos está convencido de que la oscuridad es inherente al seguimiento fiel de Jesús de Nazaret que pasa necesariamente por un camino que lleva a la cruz. Parece que el evangelista ve el peligro de que la cruz se convierta en escándalo para la comunidad de creyentes, que no comprendiendo el mensaje de la cruz, esperen un Mesías glorioso y triunfante, que le ahorre o al menos resuelva, los serios problemas con los que se va a ver enfrentada.

En este contexto el “final corto” no seria sino la culminación, tanto desde el punto de vista literario como teológico, del mensaje que había ido desvelando a lo largo de su obra.

Estructura

El Evangelio de Marcos no es solamente una colección de dichos y hechos de Jesús sin ningún plan o relación. Si uno lee todo el Evangelio de una vez, se puede ver esto. Tiene un plan definido como también un bosquejo.

Gran parte de la enseñanza de Jesús se centraba en el reino de Dios. En el material del comentario sobre Marcos, por lo tanto, la percepción retrospectiva ha sido usada para presentar a Jesús, inaugurando el gobierno de su Padre de una manera real. Esta es una forma de interpretar este relato en desarrollo.

La última semana de la vida de Jesús, para Marcos, obviamente era de gran importancia. En un sentido, todo lo que antecede puede verse como preparación. Esto nos dice que la teología de Marcos es una teología de la cruz.

Si recordamos lo que ya se ha dicho, veremos al proseguir cómo las partes del Evangelio encajan bienPrimeramente, Jesús tuvo un ministerio amplio durante el cual hizo muchos milagros.

En la segunda sección, se retira deliberadamente para estar con sus propios seguidores y enseñarles. La última parte (como un tercio del libro) trata la última semana en Jerusalén, incluyendo el juicio, la muerte y la resurrección.

G.J.Wenham propone un bosquejo en que divide el Evangelio en tres secciones principales ya mencionadas:

1:1—8:26 La predicación del reino de Dios1:1-20 Fundamentos del reino de Dios1:21—3:35 Señales del reino de Dios4:1-34 Parábolas del reino de Dios4:35—8:26 Poderes del reino de Dios8:27—10:52 El costo del reino de Dios8:27—9:13 El costo para Jesús9:14—10:52 El costo para los demás11:1—16:20 Estableciendo el reino de Dios11:1—13:37 Advertencias acerca del reino de Dios14:1-52 Amanecer del reino de Dios14:53—15:47 Coronación del Rey16:1-20 Vindicación del Rey

Otra opción en cuanto a estructura podría ser la que respondiese a este bosquejo, propuesto por J.D.Douglas :

a. Prólogo (1.1–13)El ministerio de Juan (1.1–8); bautismo y tentación de Jesús (1.9–13).

b. El primer ministerio galileo (1.14–6.44)El reino de Dios en Galilea (1.14–45); comienzo de conflictos (2.1–3.6); aumenta el conflicto (3.7–35); división ocasionada (parábolas del reino) (4.1–34); Jesús, dejando de lado la sinagoga, se comunica con Israel (4.35–6.44).

c. El ministerio galileo posterior (6.45–9.50)Jesús, quitanto las barreras, se comunica con los gentiles (6.45–8.10); los fariseos no reciben la señal que esperaban, y los discípulos no reconocen la señal que se les da (8.11–26); confesión y transfiguración (8.27–9.10); la pasión predicha (9.11–50).

d. Camino a Jerusalén (10.1–52)Debates en Perea (10.1–34); la prueba de la grandeza (10.35–45); la curación de Bartimeo (10.46–52).

e. El ministerio en Jerusalén (11.1–13.37)Entrada en Jerusalén (11.1–14); limpieza del templo (11.15–19); exhortación y debate (11.20–12.44); el discurso en el monte. de los Olivos (13.1–37).

f. Pasión y resurrección (14.1–16.8)La última cena (14.1–25); agonía en Getsemaní (14.26–42); el arresto (14.43–52); Jesús ante el sanedrín (14.53–72); Jesús ante Pilato (15.1–15); la crucifixión (15.16–41); sepultura y resurrección (15.42–16.8).(16.9–20 es una adición posterior a este evangelio.)

Por último me referiré al propuesto por Xavier Picaza (por el que me inclino personalmente como más acertado):

1) Prólogo: comienzo del evangelio(1.1-13). Sirve como introducción para situar a Jesús desde el AT.

2) Anuncio del reino en Galilea(1.14- 8.26). Jesús realiza su programa mesiánico rodeandose de unos discípulos:

a) Primera llamada(1.14- 3.6). Tras una introducción que sirve de sumario a lo que sigue(1.14-15), Jesús empieza su tarea llamando a unos colaboradores.

b) Elección especial(3.7-6.6a). Jesús elige a los Doce y realiza ante ellos sus grandes signos mesiánicos, siendo, sin embargo, rechazado por las gentes de su pueblo.

c) Misión mesiánica(6.6b-8.26). Jesús envía a los Doce para ofrecer a través de ellos el gran anuncio mesiánico, pero su pueblo tampoco le escucha.

3) Muerte de Cristo (8.27-15.47). El evangelio se concentra ahora en la persona de Jesús, en su fidelidad mesiánica. También aquí distinguimos tres momentos, caracterizados por la respuesta de los discípulos:

a) Camino de entrega (8.27-10.52). Jesús, que define su mesianismo con la figura del Hijo del hombre, abre para sus discípulos un camino de seguimiento como entrega hasta la muerte.

b) Entrada y controversia en Jerusalén(11.1- 13.37). Jesús viene con los suyos a la ciudad mesiánica, se enfrenta con sus autoridades y anuncia el fin del templo, ofreciendo a sus discípulos un futuro de misión-entrega universal.

c) Juicio y muerte en Jerusalén(14.1-15.47). Comienza la sección con el gesto de una discípula-profeta que unge a Jesús(14.3-9), termina con las discípulas en la tumba. En medio queda el fracaso de los Doce y la condena-muerte de Jesús.

4) Fin y principio : la pascua(16:1-8). Junto a la tumba vacía vienen las discípulas-mujeres; el joven de la pascua les dirige hacia la nueva vocación, hacia el encuentro final de Jesús en Galilea.

Según Pizaka el libro de Marcos va contando, no define, no demuestra, no deduce, narra una historia ya pasada (la del Cristo muerto), que es al mismo tiempo nuestra historia (Jesús vive y nos precede a Galilea).

Uniendo dos horizontes interpretativos, el tiempo pasado de Jesús y nuestro propio tiempo. No narra los rasgos del encuentro de Jesús con Pedro, las mujeres y discípulos, ya que ese debe ser ahora nuestro encuentro.

Haciéndonos contemporáneos pascuales de Jesús al invitarnos a volver a Galilea, reasumiendo el camino del evangelio. Ofrece una estructura del evangelio esbozada en las palabras del joven de la pascua:

“Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron. Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.” Mc.16:5-8.

Podemos decir que en el drama de Marcos, se suceden escenas claves que se desarrollan en distintos lugares, indicando motivos geográficos.

La primera (1.1-13) en el desierto, donde Jesús no volverá. La segunda (anuncio del reino), en torno al mar de Galilea (1.14-8.26) donde nos envía el joven de la pascua, allí debemos empezar descubriendo con Jesús el evangelio. La tercera (dar la vida por el reino), en el camino (8.27-10.52), nos lleva al camino del seguimiento que tiende hacia Jerusalén(lugar de entrega de la vida).

La cuarta en Jerusalén (11.1-15.47), aparece como lugar de controversia y muerte mesiánica, es donde los nuevos discípulos deberán ser fieles allí donde los antiguos fueron infieles. La quinta está definida como la tumba vacía (16.1-8) donde redescubrimos lo que ha sido el punto de partida, nos invita a rehacer el evangelio desde la presencia del resucitado, en la nueva Galilea abierta a todos los hombres.

Aplicaciones al Cristianismo de hoy

Podemos encontrar aplicaciones claves para nuestra experiencia de vida cristiana leyendo el evangelio(la vida, palabra y obra de Jesús de Nazaret) y dejándonos impactar por su estilo de vida, por su lógica que rompe los esquemas humanos.

Porque si hacemos esto, nos dice Marcos, quizá no tendremos experiencias extraordinarias que nos ahorren la cruz y la oscuridad que la fe y compromiso con Cristo conlleva, pero tendremos 3 cosas fundamentales:

  • La vida de Jesús, como orientación en el camino que nos lleva a Dios.
  • La certeza de que el Espíritu estará con nosotros en los momentos difíciles, ayudándonos, que nos será como señal que nos de fuerza a nosotros y sirva a su vez como señal también a los otros de la presencia de Dios en este mundo.
  • La promesa de que si nos ponemos en camino hacia la Galilea, que como hemos dicho simboliza el estilo de vida concreto de Jesús, un día también le “veremos”.

Si confiamos en Él en medio de la oscuridad que implica el seguimiento de Jesús en el camino de la cruz, se hará presente en nuestra vida y nos dará la fuerza necesaria para vivir el evangelio con radicalidad, amar y estar al lado del pobre y del oprimido, tomando partido por ellos.

Conclusiones

Después de intentar hacer un acercamiento a este evangelio desde distintas visiones (características literarias, datación, estructura, énfasis teológicos,…) lo más completo posible, he de decir que considero que Marcos es un evangelio muy actual, debido en parte a que las circunstancias que le rodearon son parecidas a las que nos toca vivir a menudo.

A través de su obra se vislumbra como Marcos dirige su mensaje a una comunidad que se enfrenta a serias dificultades, una comunidad que es perseguida por su fe.

Como cree la tradición, Marcos escribe en Roma hacia los años 70, cuando acaban de vivir la persecución de Nerón y el asesinato de algunos de sus líderes, es natural que se tambaleasen algunos de sus fundamentos ya que estamos hablando de personas que por querer vivir el evangelio del reino anunciado por Jesús, son marginados tanto por los romanos paganos, como por los mismos judíos que no acaban de comprender la libertad que éstos experimentan en Cristo.

Hablamos por tanto de una comunidad que tiene la sensación de estar como abandonada de la mano de Dios y que espera y desea que Dios intervenga en su vida, resolviendo los problemas y dificultades que le envuelven. Se puede entender que estos creyentes sueñen, en el fondo, con un Cristo glorioso que igual que pasaba por Galilea haciendo el bien y curando todo tipo de enfermedad, haga lo mismo ahora y le alivie la dureza del camino de la cruz que están padeciendo, o por lo menos esperan que con la ayuda del Cristo resucitado poder superar más fácilmente la persecución e incomprensión a la que se enfrentan.

Soñar con esta época de tranquilidad, en la que la comunidad cristiana no tenga las dificultades que ahora tiene, puede compararse perfectamente con nuestra situación hoy.

Tampoco hoy resulta fácil tomarse en serio el mensaje de Jesús, vivir en profundidad los principios del reino no suelen llevarnos al éxito, al bienestar personal, ni al aplauso del mundo que nos rodea, por eso muchos sueñan aún con una iglesia gloriosa, triunfante en este mundo, a la que en el fondo se le ahorre la cruz.

Ese tipo de comunidad de creyentes tiene el peligro (que tuvo la comunidad a la que Marcos escribe y por extensión también a nosotros) de olvidar lo que fue el corazón mismo de la experiencia cristiana, la experiencia de Jesús de Nazaret, que la cruz no fue un mero accidente o fruto de un malentendido, sino la consecuencia obvia e inevitable de un estilo de vida que, por sí mismo, tiene que entrar en conflicto, y en conflicto mortal con un mundo del que se distingue por estar fundamentado este sobre la injusticia y la inhumanidad, surgiendo el conflicto, que creo que es inherente, a una opción cristiana auténtica.

Bibliografía

1. Xavier Pikaza, Para vivir el evangelio. Lectura de Marcos. Verbo Divino. Navarra. 1995.2. Xavier Alegre. Naufragio de utopias. Narcea, 1988.3. G.Stanton. ¿La verdad del evangelio? Verbo Divino. Navarra. 1999. 4. Joachim Glinka, El evangelio según san Marcos, vol. I, 1986, Sígueme. 5. Taylor, Evangelio según san Marcos, 1979.6. G. Hendricksen. El evangelio según Marcos. Subcomisión Literatura Cristiana.EEUU.1ªed.1979.7. W. Schrager. Ética del Nuevo Testamento. Sígueme. Salamanca. 1987.8. E.F. Harrison. Introducción al Nuevo Testamento. Desafío. EEUU. 4ªed. 2002. 9. Apuntes de clase Ibste 2004. Introducción al Nuevo Testamento. Ibste. 1998. Moisés Mayordomo.10. Apuntes de clase Ibste 1er trimestre 2003. Evangelios sinópticos. Ignacio Simal.

Diccionario y Comentario Bíblico:1. Carson, D.A.; France, R.T.; Motyer, J.A.; Wenham, G.J., Nuevo Comentario Biblico: Siglo Veintiuno, (El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones) 2000, c1999.2. Douglas, J. D., Nuevo Diccionario Biblico Certeza, (Barcelona, Buenos Aires, La Paz, Quito: Ediciones Certeza) 2000, c1982.

Traducción de la Biblia:1. Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.

Sidebar