Trinidad, doctrina bíblica

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Brevísimas Notas sobre La Trinidad

Por Guillermo A. Domínguez.

Introducción:

Desde su fundación en el año 33 d.C., la Iglesia experimentó el rigor de la persecución. Si bien al principio fue por los judíos, esta no puede comparársele como la acontecida con Nerón, Domiciano y otros emperadores romanos durante más de dos siglos y medio. Ser cristiano se hizo en un crimen. Las persecuciones contra éstos fueron sangrientas, en tanto el cristianismo se mantenía firme ante ello. Cuanto más perseguidos y asesinados, más fuerte se volvía su fe en Jesús. Tertuliano afirmaba: “Nos hacemos más numerosos cada vez que nos cosecháis: es semilla la sangre de los cristianos” .

El cristianismo no sólo fue atacado a través de las persecuciones, sino que Satanás ideó una nueva estrategia: atacar la Fe desde dentro, desde sus bases, a través de las herejías, de la falsamente llamada ciencia. Esta atacaría fuertemente el centro y fundamento de la fe, la verdadera humanidad y divinidad de Jesucristo, la naturaleza de Dios en relación a las tres personas divinas que conforman el único Dios. Entre algunas de estas herejías se encuentra el gnosticismo, el arrianismo, el monofisismo, el monotelismo y el modalismo. Satanás obtuvo algo de éxito con esta estrategia, pues movió los cimientos del cristianismo a través de la duda sembrada en las mentes de la cristiandad; logró en gran parte la división, y largas luchas entre las diferentes facciones de pensamiento en que se dividió el cristianismo en los primeros cinco siglos de su existencia. Con todo, al final, tal cual el mensaje central presentado en el Apocalipsis de san Juan, la victoria siempre fue de Cristo y de sus santos. La fe de la iglesia ha logrado mantenerse firme hasta el día de hoy. Con ello en mente, no hemos de dudar que Satanás continuará esforzándose por revivir viejas tácticas del pasado y confundir la fe de la Iglesia; pero la misma historia nos ha de servir, cargada de la victoria del Espíritu de Cristo, para no caer en las trampas del Maligno.

A continuación presentaré un breve sumario de las creencias de una de los movimientos heréticos que con más fuerza movió los cimientos del cristianismo: El gnosticismo.

Breve reseña sobre el Gnosticismo (del griego ?????? =conocimiento):

Origen y definición : Corriente místico-filosófico que mezclaba la teología cristiana con las ideas religiosas del Antiguo Oriente y con el neoplatonismo y pitagorismo. La misma se desarrolló del 135-160 d.C. Su dios básicamente era un principio espiritual incognoscible. Era el Dios supremo quien moraba en luz inaccesible, en una región espiritual, no teniendo ningún contacto o relación con el mundo material. En tanto, el mundo material había sido obra de un dios inferior y malo a quien llamaban el Demiurgo, ente otros nombres. Este dios inferior junto con sus Arcontes mantenía aprisionada a las chispas divinas en su estado existencial humano y material, al igual que obstruían el paso a aquellos que querían subir a las regiones celestes, el mundo espiritual. Los gnósticos para recibir la liberación de este mundo pretendían tener un conocimiento esotérico de verdades religiosas y filosóficas más elevadas, y reveladas sólo a una minoría selecta de creyentes intelectualmente avanzados, conocimiento con el cual se alcanzaba la plena sabiduría y salvación (???????). El conocimiento de quiénes eran, dónde estaban y hacia dónde iban (La llamada “clave Sol” para los gnósticos actuales). La libertad no consistía, pues, en el lavamiento del alma en el bautismo, sino, en ese conocimiento adquirido a través de un Redentor divino quien descendió encubiertamente. Éste redentor encajaría perfectamente para ellos en el Jesús de la Historia. La salvación consistiría en el descubrimiento de su origen divino y el conocimiento para escapar del mundo material al espiritual en el instante de la muerte. Con todo, la redención no era para todos, sino para algunos escogidos, aquellos que realmente pertenecían al reino de la luz, quienes realmente tuviesen en su interior esa chispa divina, esto es, los espirituales. Visto de esta manera, la salvación gnóstica no se entiende desde la perspectiva de la liberación del pecado, sino su realización existencial. Con ello estarían desvalorando la realidad, el propósito histórico y espiritual de Jesús de Nazaret, negando su persona y su obra expiatoria. La salvación por tanto, no se obtenía por Cristo, sino a través del conocimiento que les indicaba como liberarse del mundo material y ascender al mundo espiritual. Posiblemente Pablo se refiera a algunos de esa línea de pensamiento en Col. 2:2-5,8,9, declarando que sólo en Dios y en Cristo se encuentra la plenitud (???????) de todo conocimiento (??????) y sabiduría (??????), siendo Cristo la plenitud de la divinidad (Colosense 2:9).

Se considera que Filón es uno de los precursores del gnosticismo. Este nació en Alejandría hacia el año 20 a.C. y vivió hasta mediados del 50 d.C. Los datos que nos facilita Edersheim respecto a su interpretación y exégesis alegórica del Antiguo Testamento, sus concepciones de fondo platónico y estoicos, particularmente el concepto del Logos y las emanaciones de Dios como intermediarios en la creación del mundo, parecen indicar que Filón sería unos de los precursores del gnosticismo. De estas dos últimas doctrinas posiblemente se inspirarían algunos textos gnósticos como: El Evangelio de la Verdad, La hipóstasis de los Arcontes, El Evangelio de los Egipcios y el Pistis Sophia, entre otros . En ellos se despliega toda una teoría de emanaciones o potencias celestiales intermediarias entre el Gran Dios y la materia, de la cual son creadores; entre ellos, el concepto del Logos creador.

No hay evidencias para afirmar que en tiempos apostólicos se conociese algún movimiento con ese nombre. Sin embargo, por la evidencia interna en los escritos neotestamentarios, se puede vislumbrar que ya en vida de los apóstoles se empezaron a gestar algunas herejías (Col. 2:2-3,8-9,20-23; 2Ped. 3:16) que vendrían a cristalizarse en las diferentes escuelas gnósticas del II siglo. Estas incipientes herejías estarían siendo propagadas por algunos falsos hermanos, cumpliéndose con ello lo dicho por el Espíritu Santo: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando espíritus engañadores y doctrinas de demonios” (1Tim. 4:1…). Algunos críticos han querido encontrar un lenguaje gnóstico en el Corpus Paulino poniendo en duda la paternidad literaria de éste y ubicando la redacción de los mismos para el II siglo d.C. Ireneo, obispo de Lyon alrededor del 178 d.C., ataca fuertemente el gnosticismo en su obra: Contra las Herejías. En esta traza de manera sistemática todos los movimientos con tendencias gnósticas, sus doctrinas, sus maestros y su apología contra éstos.

Una de las comunidades cristianas fuertemente influida por el pensamiento gnóstico fue la comunidad cristiana en Egipto, conocida luego como la iglesia copta. Ello ha sido confirmado por el hallazgo de los manuscritos gnósticos encontrados en Nag Hammadi, Egipto, en 1945, y últimamente por el manuscrito copto del evangelio de Judas encontrado en 1978 en unas cuevas mortuorias en el Jebel Qarara, lado derecho del Nilo, junto a Maghagha, pequeño poblado a 60 km al norte de El-Minya en el Medio Egipto . El manuscrito actualmente pertenece a la Fundación Mecenas, quien encargó la restauración y traducción del texto al Profesor Rodolphe Kasser .

El gnosticismo sincretista en cuanto a pensamiento. Contemporáneamente el gnosticismo se manifiesta en lo que puede ser llamado: neo-gnosticismo, el cual cuenta con muchos adeptos. Aún manifiesta su presunción de conocimiento supremo y místico (uno de sus líderes contemporáneos, aunque ya fallecido, fue Víctor Manuel Gómez Rodríguez, conocido entre ellos como Samael Aun Weor, de origen colombiano).

Entre las fuentes de las cuales bebió en los primeros siglos y aún hoy, se encuentran doctrinas de origen:? Babilónico-persas? egipcias? hindú? Griegas ? Cristiana

Muchas de sus concepciones eran de tipo cosmogónico (??????????) y teogónico (????????), creencias en los orígenes del universo y el mundo, así como de seres angelicales y celestiales, que no eran sino emanaciones del “Gran Dios”, distinto al Jehová del Antiguo Testamento, creador, éste último, del mundo y su materia y por tanto, según ellos, era un dios malo. Éste Dios fue creado por un accidente cósmico que traería la desgracia de la caída de chispas celestiales y encarceladas en la materia de nuestro cuerpo, del cual hay que procurar liberarse a través del verdadero conocimiento, esto es, una autoconciencia de quiénes somos y de dónde venimos y hacia dónde hemos de ir. El gnosticismo pretendía tener ese conocimiento liberador.

El Gnosticismo, desde el principio de la iglesia, encontró grandes oponentes, entre ellos:? Juan Apóstol. Ya en su primera y segunda carta se ventila cierta doctrina que de futuro se conocería como docetismo. Algunos anunciaban que el Cristo no había venido en carne, y en esto se manifestaba el espíritu del anticristo. ? Pablo Apóstol (éste ha de tomarse con reserva, pues aparentemente, para su tiempo no hay ningún gnosticismo formalmente constituido, sino incipiente, y que habría de desarrollarse hacia mediados del II siglo d.C.).? Ireneo obispo de Lyón. Particularmente éste arremete contra los gnósticos en su libro: Contra las Herejías. Describe cada uno de los diferentes movimientos y sus doctrinas gnósticas y su defensa del la fe ante estas.

CARACTERISTICAS GENERALES DEL GNOSTICISMO

1. Uno de los elementos fundamentales que tenían en común las diferentes corrientes gnósticas era su dualismo cosmológico radical: el mundo material creado era malo, separado totalmente del mundo espiritual y enfrentado a este. 2. Hacían distinción entre el Jehová del A. T. a quienes llamaban Demiurgo y un Dios superior (Yaldabaot o Barbelo) que estaba por encima de Jehová. Éste Demiurgo o Jehová, junto a sus ayudantes los arcontes crearon la materia ; El gnosticismo afirmaba Jehová era un dios malo, sanguinario y vengador. La materia por tanto es mala, y fue allí donde encarceló a las chispas divinas emanadas del Gran Dios y Padre, el Yaldabaot o Barbelo, un Dios femenino. Barbeló es definida como la imagegn del Espíritu trascendente . De allí la insistencia de que hay que liberarse de este cuerpo de muerte, pecaminoso, y que nos aleja del verdadero Dios. Jesús vino para enseñarnos el camino de cómo llegar al verdadero Padre. En el recién traducido Evangelio de Judas, se muestra cómo Jesús le dice a Judas: “Pero tú los superarás a todos ellos, porque tú sacrificarás el cuerpo en el que vivo” , indicando con ello la liberación del Eón Jesús al reino del ingénito Padre. 3. El espíritu es bueno, hecho del Gran espíritu, el verdadero Padre, el Yaldabaot para algunos, el Barbelo para otros. 4. La salvación consistía en el conocimiento de estas cosas para liberarse del mundo material y su cuerpo. La esperanza de salvación la recibían sólo quienes tenían la chispa divina (pneuma), y aún estos debían primero recibir la iluminación de la gnosis para adquirir conciencia de su condición espiritual . 5. Los Valentinianos y naasenos se denominaban gnósticos a sí mismos . 6. ERAN DOCETISTAS . Los valentinianos en el siglo II, enseñaron esta doctrina. Ireneo, obispo de Lyon, los combatió fuertemente. Estos afirmaban que Jesús nunca fue real, sino que el Logos tomó la apariencia de hombre, una especie de fantasma. Saturnino y Basílides también fueron gnósticos de corte docetista. Ireneo dice de él: “El Salvador es innato, sin cuerpo ni figura, pura apariencia, que se muestra como hombre”. Basílides por su parte, afirmaba que quien murió en la cruz no fue Jesús, sino Simón de Cirene, quien fue trasfigurado por el poder del Cristo. Jesús era el Cristo informe, en apariencia humana. Éste engañó a la multitud haciendo creer que quien moría en la cruz era él, no sabiendo la multitud que quien derramó su sangre fue Simón de Cirene, en tanto Jesús el Cristo, se burlaba de la ignorancia de la gente. Así, no es preciso confesar al que murió en la cruz, sino al que vino en forma humana, los que saben esto son liberados del dominio del los arcontes y vueltos al reino del ingénito Padre . 7. También ERAN ADOPCIONISTAS. Según leemos de Ireneo, Cerinto , contemporáneo del apóstol Juan hacia finales del primer siglo, tenía tendencia adopcionista. Él pensaba que Jesús nació según el orden natural: hijo de José y María, pues era imposible que fuese de otra manera. Habiendo superado a los demás hombres en prudencia y sabiduría, el Cristo descendió sobre Jesús en forma de paloma al ser bautizado por Juan en el Jordán, y a partir de allí, el Cristo realizó milagros, anunciando la existencia del Padre desconocido. Luego, el Cristo se separó de Jesús en la cruz. Jesús padeció y resucitó, en tanto el Cristo sigue impasible porque es espiritual . Con ello negaban la doctrina de la encarnación, la concepción virginal y la doctrina de la expiación . Contra éste Cerinto, es posible que Juan escribiera sus epístolas. En las cartas juaninas se señala a quienes negaban la encarnación del verbo, del Cristo. Este es el anticristo.

Principales exponentes del gnosticismo cristiano: (135-160 d. C)

? Cerinto (En tiempos del Apóstol Juan)? Menandro (Samaritano )? Valentín de Egipto, enseñando desde Roma.? Basílides de Siria? Apeles? Saturnino

Hubo otras herejías que arremetieron contra la doctrina de Jesús, entre ellas están:

1. El Ebionismo (anterior al gnosticismo)2. El Monarquismo (Racionalistas o Dinámicos y Patripacianos: Dios era el Padre).3. Arrianismo4. Apolinarismo5. Nestorianismo6. Monofisismo7. Monotelismo8. Adopcionismo

Sobre estos temas estaré recopilando información más adelante.

El concepto sobre el Logos en el helenismo (Logos: palabra, conocimiento, pensamiento)

1. Heráclito es el primero de los filósofos griegos de quien se tiene noticia de haber hablado acerca del Logos. Decía que el Logos es siempre existente, siempre presente y omnipotente. (siglo VI a.C.). 2. “Siempre están los hombres, siempre ignorantes de lo que es este Logos de que yo hablo, tanto antes de haberlo oído como después de haberlo oído por primera vez; pues, aunque todas las cosas acontecen según este Logos, … ”.3. “Heráclito demostró que la esencia del destino es el Logos difundido en el universo; y este es un cuerpo etéreo, semilla de la generación universal y del ciclo ordenado según medida” .4. “Una sola cosa, pues, es lo sabio: conocer al Logos, por el que todas las cosas son gobernadas por medio de todas (Diógenes Laercio, fragmento 41) .5. Los griegos lo entendían de varias maneras dependiendo la escuela a la que pertenecían.a. Para ellos era un principio que todo lo penetra, es como el alma del mundo, una fuerza creativa; era el principio Directriz y Estabilizador del mundo. b. Era un principio o fuerza impersonal.c. También lo entendían como una parte del ser humano (era la palabra), o cuando se hablaba del pensamiento y lo expresan por el hablar.6.

El concepto del Logos era un tema de moda en el pensamiento griego. Como se vio, ya de antiguo se había venido disertando acerca de ello. El mismo Filón había disertado sobre el asunto en sus escritos.

Algunas consideraciones sobre la Trinidad en el Evangelio de San Juan (Juan 20:30-31)

El apóstol Juan , –dando por sentado su paternidad literaria sobre el evangelio que lleva su nombre y las cartas–, se refirió a sí mismo como aquel discípulo a quien Jesús amaba (Jn.21:20-24) . Años después de la redacción de los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas , se propagaron algunas doctrinas falsas, entre ellas, las que afirmaban la sola humanidad de Jesús, y aún aquellas que negaban la misma, relegándole a una mera forma o apariencia humana. Juan, entonces, se dispuso a redactar su evangelio para mostrar que Jesús es la máxima revelación de Dios el Padre, que en Jesús es posible conocer a Dios, como él mismo se lo refirió a Felipe. Es necesario creer en el Hijo como el Cristo Hijo de Dios, pues al hacerlo, se obtiene vida eterna. Así, de los muchos milagros y cosas que Jesús hizo, Juan cuidadosamente escogió aquellos que hablaban más de su Divinidad. A estos milagros Juan los llama: señales (semeia). Así mismo, Juan manifiesta la razón del odio y la sentencia de los dirigentes religiosos contra Jesús: “Porque tú, siendo hombre te haces Dios” (Jn.5:18;10:33). Juan muestra que Jesús viene a cumplir el papel de Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Jn.1:29). Jesús se dio a sí mismo como el sacrificio perfecto para expiar el pecado. Jesús entró a Jerusalén como Humilde Rey, montado sobre el pollino, (Malaquías 9:9), pero también como cordero, pues como cordero estuvo en Jerusalén durante toda la pascua, siendo así examinado como todo cordero para ser escogido para el sacrificio expiatorio. La última noche fue tomado y a la mañana siguiente fue “observado” por el tribunal para ver si era perfecto para ser matado, y así fue. Era la víctima perfecta para descargar la ira de Dios sobre él. Él era el “pecador”, pues él se hizo pecado por nosotros (2Cor. 5:21).El propósito de Juan es que sus lectores crean “… que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su Nombre”. (Jn. 20:31).

El Logos, Su carácter eterno con Dios y divino.

Como Logos, Jesús existe desde la eternidad con Aquel a quien se define como Dios Padre en el Nuevo Testamento. Así lo define el apóstol Juan al hablar de él en su evangelio 1:1 ?? ???? ?? ? ?????, ??? ? ????? ?? ???? ??? ????, ??? ???? ?? ? ? ?????. “En principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y Dios era Verbo”. Pero no sólo estaba con Dios, sino que era Dios mismo. La preposición “pro” cuando está con el acusativo, siendo este el caso dentro del contexto oracional, tiene los siguientes significados: con, ante, junto al, junto a, cerca de, frente a, delante de, conmigo, dentro de, etc. Esta significación nos lleva a la idea de alguien que estaba a la par de, junto a, frente a Dios, lo cual implica su distinción personal, por cuanto estaba junto a, dentro de. Esto nos lleva a la necesaria distinción personal del Logos con Dios. Como dije: distinción personal, mas no natural, pues seguido a ello nos continúa diciendo Juan: “y el Verbo era Dios.” La partícula h\n es un imperfecto indicativo activo, 3 pers. sing. y tiene la significación de: era, estaba. Juan no sólo dice que estaba con o junto a Dios ?distinguiéndolos uno del otro en cuanto a personas? sino que dice que ese que estaba junto a Dios es Dios mismo, identificando a ambos en cuanto a naturaleza divina, pues no había ni hay dos divinidades, sino una sola naturaleza divina de la cual ambos son partícipes. Eso dice Juan al expresarnos sus palabras en esos versos. Juan en todo su evangelio nos viene a decir que Jesús es Dios mismo, quien tiene como propósito revelarnos al Padre en su propia persona, dichos y hechos. Ese Jesús mostrado en los Evangelios es el Dios mismo hecho carne.

“En el principio era el Verbo” = Su preexistencia aún antes de la creación del mundo.

Y el Verbo era con Dios y el verbo era Dios

 Distinción personal	                   Coincidencia esencial o natural      y funcional

El texto manifiesta:

1. La distinción personal entre el Logos y Dios, por cuanto estaba al par de, al lado de, junto a Dios. Tanto en el texto griego como en nuestro español, la partícula “con” tiene la significación de: junto, a la par de. La distinción, por tanto, es personal, mas no natural o esencial. 2. La última parte del verso indica la coincidencia natural entre el Logos y Dios. Ambos participan del mismo ser o de la misma naturaleza divina, de ahí que Juan diga: “y el verbo era Dios”. 3. Juan continúa argumentando la divinidad plena del Verbo al decir “que todas las cosas por él fueron hechas, y sin él, nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”, indicando tal expresión la coincidencia entre el Logos y el Yahvé del Antiguo Testamento. Hemos de recordar que el A.T. señala como creador a Jahvé según Gn. 1. Sin embargo, Juan afirma que es el Logos el creador. ¿Se contradice la Escritura? No. Juan tiene en mente la realidad existencial, natural y eterna del Logos como parte intrínseca y natural del pensamiento y palabra del Dios del A.T.4. En la concepción juanina la expresión creadora que salió de lo profundo de Dios: “Sea la luz…”, no es más que el mismo Logos que vino a hacerse carne, esto es, la explosión creadora del pensamiento de Dios expresada en el principio. Es divino, por cuanto salió de Dios; es la mente, el pensamiento de Dios, su palabra hecha carne y habitando entre nosotros. Es la razón por la cual Juan inicia diciendo: “En el principio era el Verbo…”, conjugándolo con las palabras del verso tres: “y el verbo era Dios” 5. Juan viene a personalizar al Logos, y lo hace al identificarlo con Dios mismo, puesto que Dios es la Persona primaria e infinita por cuanto Dios. También lo personaliza al identificarlo con la persona misma de Cristo, aunque si bien es cierto no menciona jamás el nombre de Jesús en la primera parte del capítulo uno, con todo, semánticamente sí lo identifica en todo su evangelio. Este Logos ha venido a hacerse carne.6. Esta sección del capítulo vendría a contrarrestar algunos sistemas de pensamiento contradictorios al pensamiento de la Iglesia primitiva. Por ejemplo, contrarrestaría a un sector del cristianismo que negaba la personalización del Logos, y por tanto, su divinidad. Estos serían cristianos de tendencia helénica con respecto a la concepción del Logos. Los griegos creían en la existencia del Logos, pero su pensamiento respecto al mismo era distinto al del cristianismo. Los griegos pensaban que era una fuerza activa, el alma del universo, pero de carácter impersonal, una simple energía, la fuerza vital del mundo, pero no personal. Juan destroza ese pensamiento al identificar la persona de Cristo con el Logos, personalizándolo de esta manera.7. Juan también contrarrestaría al Docetismo.

8.

El entendimiento teológico de los judíos respecto a los dichos de Jesús

1. Jesús y el paralítico de Betesda.

“El hombre se fue y contó a los judíos que Jesús era quien lo había sanado. Por esta causa los judíos perseguían a Jesús e intentaban matarlo, porque hacía estas cosas en sábado. Jesús les respondió:

   --Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. 

Por esto los judíos aun más intentaban matarlo, porque no solo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. (Jn. 5.15-18).

Esta sección pone de relieve lo que los judíos entendían de las palabras de Jesús al decir éste que Dios era su padre. La conclusión teológica era clara: Se hacía igual a Dios. ¿Cómo podía Jesús hacerse igual a Dios al decir que éste era su Padre? Si decía que Dios era su Padre, como lo entendían ellos, decía entonces que lo era por generación. Dios lo había engendrado. Al engendrarlo, participaba de su naturaleza divina, al serlo, era idéntico en naturaleza a aquel que lo engendró: Dios. Afirmar semejante cosa ante los judíos que no creían quien decía ser, esto sería una blasfemia, y como blasfemo merecía morir según la Ley. Ellos entendía bien las implicaciones lógicas de las afirmaciones de Jesús, y el problema no era lo que Jesús decía, ni lo que ellos entendían, pues entendían bien, sino su falta de fe hacia quien lo decía.

2. Su preexistencia: “antes que Abraham fuera, yo soy” (Jn. 8:58).

    "????? ?????? ??????• ???? ???? ???? ????, ???? ?????? ???????? ??? ????.”

Al hablar acerca de la preexistencia de Jesús, inmediatamente se habla de su trascendencia como ser divino, por cuanto divino e idéntico con Aquél que se entiende en su concepto y definición como Dios. En una sección discursivo-narrativa del Evangelio de Juan 8:48-59, los judíos quieren apedrear a Jesús por cuanto él les habla de su preexistencia aun antes de Abraham, siendo mayor que éste, y por implicación siendo el mismo Dios, pues ¿quién podría haber vivido 1900 años antes que ellos, haber conocido a Abraham, haber existido antes que él y aún vivir, sino sólo alguien que fuese Dios mismo? Las implicaciones son sacadas de la expresión de Jesús: “antes que Abraham naciera, yo soy” (Jn. 8:58). Ya Pedro había hablado acerca de su existencia en Espíritu, en cuya condición guiaba a los profetas del A.T. (1Ped. 1:10ss). Encontramos también a Jesús como Logos en la expresión misma salida de Dios, la palabra explosiva y creadora de Dios cuando éste dijo: “sea la luz” (Gen. 1:3), y en todas las expresiones creacionistas encontradas en el génesis uno y dos. Esa palabra que salió de lo más profundo del ser de Dios no era solamente sonido inteligible, era el pensamiento vivo y personal de Dios, aquel pensamiento que expresa su ser mismo, por cuanto palabra divina y personal. Era la Palabra inteligible que habría de hacerse carne en el vientre de María y la persona de Jesús de Nazaret.

3. El Padre y yo uno somos (Jn. 10: 22-39).

El mismo entendimiento teológico tuvieron los judíos en la conversación que volvieron a sostener con Jesús, especialmente cuando tras decir Jesús que Dios era su Padre, también afirma: “El Padre y yo uno somos” = ??? ??? ? ????? ?? ????? (Jn. 10:30). Esto fue suficiente para que los judíos volvieran a tomar piedras para apedrearlo, pues habían entendido bien las implicaciones teológicas de las palabras de Jesús. Decir que Él y el Padre eran uno era decir lo mismo que él era Dios, participante de su misma sustancia, de su misma naturaleza, por cuanto engendrado por Dios. O Jesús estaba alardeando o realmente decía la verdad. Para los judíos era más que alarde, era una blasfemia y merecía morir, a no ser que realmente fuera Dios, lo cual realmente era y es. Ellos no lo aceptaron jamás. Ellos estaban en lo correcto al llegar a la conclusión lógica de las palabras de Jesús: “…porque tú, siendo hombre, te haces Dios” (Jn. 10:33). El problema de ellos fue que no le creyeron.

4. Distinción y coincidencia entre Jesús el Verbo con el Padre en cuanto a Persona y Naturaleza.

En base a la evidencia vetero y novotestamentaria, en la divinidad ha habido desde la eternidad una pluralidad de personas. La idea trinitaria en el Antiguo Testamento no fue tan clara y definida como en el Nuevo Testamento. Puede deducirse, de acuerdo a la situación religiosa entre los pueblos del momento y de la comunidad de Israel, que no era el mejor momento como para exponer la doctrina trinitaria, pues sería fácilmente asimilada como un politeísmo semejante al de los pueblos circunvecinos. De allí la afirmación categórica: “Oye Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. Además el lenguaje del momento no había llegado a un nivel de precisión como con el griego en tiempos de Jesús. Por ello Pablo afirma: “…pero cuando vino el cumplimiento del tiempo…”. Dios tenía su momento preciso para manifestarse a través del lenguaje como lo hizo en el Nuevo Testamento. El kairós se referirá no sólo a la noción de tiempo como el cronos, sino de circunstancias adecuadas que embargan la noción de tiempo para hacer algo. Debía darse las condiciones necesarias para revelar lo dicho a ocultas: Dios en tres personas, Tres Personas de carácter eterno, pues el Verbo siempre ha existido. Nunca hubo un tiempo en el cual no fuese, sino que siendo parte constitutivo de la divinidad, es eterno y divino en plenitud, igual a aquel de quien se dice, dijo: “…sea la luz…”. En esas palabras inteligibles salidas de lo más profundo de Dios, de su mente, allí estaba el Verbo; Ese sonido hecho palabra por cuanto inteligible, personal y poderosa, emitida por la deidad, era también Dios. La Palabra, el Logos inteligible y poderosísimo fue quien se hizo carne en el vientre de la adolescente María; fue quien también murió en la cruz derramando su sangre expiatoria, demostrando con ello su plena humanidad; pero también su plena divinidad por cuanto resucitó.

Distinción:

“En el principio era el Logos, y el Logos era con Dios, y el Logos era Dios” (Jn. 1:1).

Pese a que Juan habla acerca del Logos, no lo conceptúa igual que los griegos. Aquellos lo impersonalizaban, Juan en cambio, lo personaliza y aún más que ello, lo identifica con Dios mismo.

Esta cualidad se deduce y desprende de la relación del Logos con Dios, y del juego de ideas y palabras que Juan utiliza respecto a ambos, deduciéndose su relación esencial o natural de la cual participan. La Primera parte del verso presenta al Logos existente y distinto de Dios en cuanto a persona, pues estaba “con Dios”, lo cual lo distingue de éste. La lógica lingüística y semántica descarta la imagen mental de que yo pueda decir “estar al lado de mí mismo”. La frase, pues, implica a dos individuos completamente distintos uno del otro, distintos en cuanto a persona. Juan en el verso 1 afirma la distinción y coincidencia entre el Logos y el Padre (Verbo hecho carne en Jesús): El Logos es distinto del Padre por cuanto ERA CON DIOS. Juan afirma que el Verbo estaba junto al Padre, junto a Dios, al par suyo. Así, el Verbo y el Padre SON DISTINTOS EN CUANTO A PERSONAS .

Coincidencia:

En el concepto Juanino el Verbo es Dios mismo en cuanto a naturaleza :

La segunda parte del verso dice: “y el Verbo era Dios”. Esa frase tiene la implicación de la igualdad de naturaleza existente entre Aquellos de quienes se dijo estaban juntos, a la par uno del otro. La lingüística y la lógica bíblico-espiritual fundamentan la idea de la plena divinidad de Jesús, igual divinidad con Aquel a quien se llama Padre.

Juan identifica al Verbo con Dios mismo. No dijo que fuera un Dios , sino Dios mismo. Según Génesis 1, hay un Creador: Dios. La Biblia nos afirma categóricamente que Dios, al que los Judíos llamaban YHWH, (Yehvá) es el creador; Juan en estos versos identifica al Verbo con Dios mismo al decir que es Dios y Creador: “Este estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho” (Jn. 1:1-3) . Su identificación ha de ser sustancial o natural, mas no personal.

Juan afirma categóricamente que el Verbo se hizo carne; con ello destruye la tesis adopcionista y Docetista las cuales negaban la encarnación del verbo. Decían que el Logos se había posesionado del cuerpo de Jesús en el bautismo. En cambio, Juan afirma que el Logos se hizo carne y los otros que el Logos era sólo apariencia. Es interesante notar que el mismo Juan afirma con tanta insistencia en su primera epístola (Juan 1: 1-4) que Aquel Verbo se hizo carne, fue visto, oído y tocado en carne (1Juan 1:1-4; 4: 1-3). No fue una ilusión como pretendían hacerlo creer los cerintianos y valentinianos.

Jesús promete el Espíritu Santo.

La primera ocasión en que Jesús hace alusión a la promesa del Espíritu Santo, de acuerdo a la interpretación juanina, es en el último día de la fiesta de los Tabernáculos en la que diariamente se traía agua del estanque de Siloé y se llevaba en procesión al Templo donde el Sacerdote la vertía en tierra haciendo memoria con ello de la Gracia salvífica de parte de Dios al darles el agua en el desierto. En esta ocasión Jesús se pone en pie, y al estilo de los profetas del A.T., pregona a gran voz diciendo:

“Si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mi como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” (Jn. 7:37).

Juan interpreta dicha expresión como la promesa del Espíritu Santo por parte de Jesús. Lo interesante de notar es que Jesús se identifica de manera implícita como la Roca de la cual mana el agua. A la verdad, la imagen anterior no era desconocida en el contexto de interpretación judío, pues ya de antiguo los profetas habían hecho alusión a esta imagen (Salm. 46:4; Ez.47:1-12; Zac. 13:1;14:8). Lo más interesante es que el mismo Jesús se identifica como la fuente de agua viva, esto es, del Espíritu Santo.

? Jesús en otra ocasión haría referencia de que Él enviaría al Espíritu Santo (Juan 16:7; ver también 14: 16,17,26). ? Él mismo declara que la venida del Espíritu Santo está íntimamente ligada a su partida, por lo cual dice, que les conviene a los apóstoles que Él se vaya, pues de no irse, no vendría el Espíritu Santo. (Jn. 16:7).? Ahora bien, si el derramamiento del Espíritu Santo está estrechamente ligado a Él, ello significa que la hora de su derramamiento estaba próximo, esto es, con su muerte y resurrección, o sea, su Glorificación. Todo esto nos muestra que la venida del Espíritu Santo dependía de su Glorificación, la cual estaba íntimamente ligada a su muerte y resurrección. El Espíritu Santo no vendría a no ser que Jesús regresase al Padre de quien vino, para lo cual era necesario ser glorificado.

Otro punto de notar en el texto de Jn. 7:39

“Esto dijo del Espíritu Santo que habían de recibir los que creyeran en Él, pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido glorificado.” tou`to de; ei\pen peri; tou` pneuvmato” o} e[mellon lambavnein oiJ pisteuvsante” eij” aujtovn: ou[pw ga;r h\n pneu`ma, o{ti jIhsou`” oujdevpw ejdoxavsqh.

El texto griego dice literalmente:

  ou[pw ga;r           h\n        pneu`ma 

todavía no pues había/estaba el Espíritu…”

Hay que ver en qué sentido no había o estaba el Espíritu, pues la Biblia afirma claramente que los profetas del A.T. habían sido inspirados por el Espíritu Santo: 1Pedro 1:10-1; 2Pedro 1:19-21, Hch. 28:25, etc.

No se trata, entonces, de una no existencia, sino de una no intervención plena en la historia de la salvación de la humanidad como persona intratrinitaria .

No se trata de que no hubiese o existiese Espíritu Santo como persona en la esencia de la Deidad como Trinidad, sino como una ausencia de su participación en la historia de la humanidad, una manera menos activa antes de la glorificación de Jesús, distinta a como se manifestó a partir del Pentecostés, más activa y permanente.

La afirmación de Juan nos lleva a pensar que la intervención del Espíritu Santo iniciaría de manera más activa e ininterrumpida con la glorificación de Jesús, esto es con su muerte y resurrección, y siendo más puntual a partir del Pentecostés. Antes de la glorificación no hubo Espíritu Santo, o sea, no hubo participación ininterrumpida entre los fieles, el pueblo de Dios y el mundo (Juan 16:8,9). ¿Cómo se explica la intervención del Espíritu Santo en los santos del A.T.? Estas intervenciones no eran permanentes, sino esporádicas, intervenciones intermitentes, no a si con la llegada definitiva en Pentecostés. Vino para quedarse de modo definitivo. El Espíritu Santo ya no se va, está presente de manera constante e ininterrumpida en la Iglesia, aquí en la Tierra; de allí la insistencia de los profetas en el A.T. y de Jesús de que vendría un día el E.S. a ser derramado sobre toda carne, y que Dios haría un Nuevo Pacto con su pueblo, un Pacto del Espíritu, o sea, permanente, no de la Letra porque esta perecería. Con la llegada del Espíritu Santo en el día de Pentecostés se inicia un Nuevo Régimen, distinto al del A.T. Todo lo dicho por los profetas, Jesús y su obra tiene su cumplimiento en el Pentecostés del año 33 d.C. con la llegada del Espíritu Santo, dándose inicio obviamente, el Nuevo Tiempo, los postreros días, en los que tendría lugar la restauración de todas las cosas .

DISTINCIÓN Y COINCIDENCIA ENTRE EL PADRE Y EL ESPÍRITU SANTO EN CUANTO A PERSONAS Y NATURALEZA.

A. DISTINCIÓN

En el capítulo cuatro de Juan, Jesús entabla una conversación con la mujer de Samaria. En esta ocasión se habla en cuanto al lugar y sentir de la adoración; pero más interesante es aún la afirmación de Jesús respecto a la persona de Dios: DIOS ES ESPIRITU (Jn. 4:24).

Jesús da a conocer en esta afirmación la naturaleza de la constitución de Dios: SER ESPÍRITU; ÉL ES ESPÍRITU.

Esta afirmación coordinada con otras afirmaciones encontradas en toda la Escritura respecto al Padre y el Espíritu Santo nos ayudará a ver la distinción y coincidencia entre el Padre y el Espíritu Santo.

La Biblia nos muestra claramente la distinción entre Dios el Padre y la persona del Espíritu Santo:

? En Jn. 14:16,26 cuando Jesús se refiere al Padre en cuanto a persona, hace también lo mismo respecto al Espíritu Santo, pues dice que el Padre daría OTRO CONSOLADOR: el Espíritu de Verdad (en el 26 Jesús identifica al Espíritu de Verdad con el Espíritu Santo). ? Obviamente, si el Padre iba A DAR OTRO Consolador, ello indica la distinción personal entre el Espíritu Santo y el Padre (no son los mismos en cuanto a personas, aunque sí iguales en cuanto a sustancia, naturaleza o esencia y poder). ? Es notorio el hecho que a el Espíritu Santo siempre se le de carácter Personal, y claro que lo es, claro que es persona, pues el Espíritu Santo también es Dios al tener los mismas cualidades Divinas y personales . ? En el 14:26 Jesús afirma lo mismo respecto al Padre y el Espíritu Santo. Hace la declaración de que el Padre enviaría al Espíritu Santo en el nombre de Jesús. • El Padre no podría enviarse a sí mismo.• El no pudo afirma que se enviaría así mismo, sino que dice: “a quien el Padre enviará en mi NOMBRE” o sea, al Espíritu Santo.? En el 15:26 “Cuando venga el Consolador a quien Yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad, el cual procede del Padre,…”• Aquí, al igual que en otros pasajes se afirma la distinción entre la persona del Padre y entre la persona del E.S.

El mismo Juan en su primera epístola 1Jn 5:7 afirma de manera contundente la distinción entre el Padre y el E.S. , así como entre Jesucristo el Verbo. Con toda certeza y sin ninguna contradicción con lo que la Escritura había venido afirmando, que con todo y, ser Tres personas distintas, aun así los Tres conforman el: “UN SOLO DIOS” (Deut. 6:4; 1Cor. 8:4,6;12:6; 1Jn. 5:7). ¿Por qué? Porque los Tres constituyen el Un solo Dios. Los Tres participan –es de entenderse- de la misma naturaleza, de la misma sustancia, del mismo SER de la Divinidad. Hay un solo SER: Dios, aunque dentro de la Divinidad, ¡allá muy adentro!, en su propia constitución siempre ha habido Tres personas que han compartido eternamente una comunión y unidad perfecta en cuanto a SER Dios. No hay tres dioses, pero por cuanto los Tres constituyen el UN SÓLO DIOS como Juan también dice: “Y los Tres son UNO”, de esta manera, el Espíritu Santo también es Dios, Jesucristo también es Dios y el Padre también es Dios. Hay Tres en el cielo – dice Juan- dando testimonio: “El Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y los Tres son UNO” (1Jn. 5:7). Esta afirmación en ningún momento contradice la Escritura. Por ejemplo, san Pablo en 1Cor. 2:10-16 hace énfasis en cuanto a la distinción personal entre Dios Padre y el Espíritu Santo, o sea, el Espíritu de Dios. Pablo afirma certeramente que hay alguien más dentro del Ser de Dios Padre, así como dentro del hombre hay alguien: el espíritu del hombre, de igual modo dentro del SER de Dios Padre existe un Ser llamado Espíritu Santo, el Espíritu de Dios que escudriña aun lo profundo de Dios.

Pablo, con ello declara de manera explícita la distinción entre el Padre y el Espíritu Santo. El Espíritu Santo –continúa declarando Pablo- nos ha sido dado para que sepamos explicar lo espiritual, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

Compare también la distinción personal que Isaías hace respecto a Jehová y su Espíritu, al señalarlo con carácter personal e individual respecto a Jehová al enviar a alguien, esto es a Isaías. El Espíritu –dice Juan- envía con toda autoridad al igual que Jehová.

B. COINCIDENCIA • ¿Cómo es eso de que Dios es Espíritu de acuerdo a Jesús en Jn. 4:24 y que a la vez la Biblia hable del Espíritu Santo como distinto de Él, cuando Dios es Espíritu? ¿Acaso no habría de entenderse de que son el mismo? Claro que si, son el mismo, pero en cuanto a constitución se refiere: ESPÍRITU, PODER, DEIDAD, GLORIA, MAJESTAD, VOLUNTAD, RACIOCINIO, ETC., sin embargo, distintos en cuanto a PERSONAS, pues la Biblia lo declara al hablar de ambos como entidades distintas, pero iguales en cuanto a naturaleza y sustancia divina. En cuanto a Naturaleza y Divinidad son iguales: Dios es Espíritu; y si Él es Espíritu, indiscutiblemente tiene que ser Santo, pues es Dios, de allí que, el Espíritu Santo de quien nos habla la Escritura, también es Dios, pues Dios es Espíritu y el Espíritu es el Señor (2Cor. 3:17). • Desde esta perspectiva ha de entenderse la igualdad del Espíritu Santo con Dios el Padre, de lo contrario la Biblia se estaría contradiciendo, sin embargo, la Biblia no se contradice. Dios es el Espíritu Santo (2Cor.3:17). Hablar del Espíritu Santo es hablar de Dios mismo y no de una fuerza activa impersonal como algunos enseñan falsamente. Es hablar de Dios mismo, pues Dios también es Espíritu y es Santo. • ¿Hay dos Espíritus? Desde la perspectiva personal, individual, funcional y económica SI. Desde la perspectiva Ontológica, esto es del Ser de Dios como tal, el Señor es Espíritu, aunque desde la eternidad siempre ha habido una comunión dentro del Ser de Dios. ¿Cómo pues, es eso del Espíritu de Dios, si Dios es Espíritu? El Espíritu Santo es la presencia personal de Dios en cada momento y en cada instante en todo el universo . El Espíritu Santo es Dios mismo presente en todos los que le temen, -esto es- Dios puede estar presente en cada instante, pendiente de todos y, en todos a la vez, de manera simultánea -, pues Él es el Espíritu. El es Dios y, su naturaleza espiritual le permite hacerlo. Así, el Espíritu Santo también es Dios. Desde esta perspectiva son iguales en cuanto a lo que son: Espíritu, sustancia, naturaleza, poder, gloria, honra y adoración; pero distintos en cuanto a personas.

DISTINCIÓN Y COINCIDENCIA ENTRE JESÚS EL CRISTO CON EL ESPÍRITU SANTO EN CUANTO A PERSONAS Y NATURALEZA.

A. DISTINCIÓN

• En esta sección han de considerarse los mismos pasajes tratados para distinguir al Padre del Espíritu Santo en cuanto a personas. De manera clara y libre Jesús habla del Espíritu Santo como de otra persona distinta de Él. Y es que a la verdad, en cuanto a personas, son distintos. El Espíritu Santo es el Otro Consolador, Otro distinto de Él. Otro distinto de él en cuanto a persona, pero igual a Dios en cuanto a naturaleza.

B. COINCIDENCIA (Rom. 8:9,10).

• Pablo nos habla de manera indistinta en cuanto a la persona del Espíritu Santo y la persona de Cristo en cuanto a Espíritu, en cuanto a sustancia, desde su naturaleza espiritual y divina. Hablar del Espíritu de Dios o el Espíritu Santo, es hablar del Espíritu de Cristo, el cual también es Santo, y a su vez se define o sobre entiende como el mismo y único Espíritu de Dios el cual también es Espíritu de Cristo. • Se ve la coincidencia en cuanto a naturaleza espiritual con el Espíritu Santo, a través de la cual Cristo está presente en cada cristiano por el Espíritu divinizándose ambos con el Padre, de quienes ambos son copartícipes en naturaleza divina, siendo por ello, tanto Jesús y el Espíritu Santo divinos por cuanto divino aquel con quien también coinciden y se identifican. Esa es la razón por la cual Pablo habla de manera tan suelta y llena de confianza; por eso es que Pablo navega tan libremente en un bello y ordenado juego de palabras para referirse al Espíritu Santo como el Espíritu de Cristo en cuanto a la comunicación interpersonal que tiene ambos en el cielo. Cristo mismo dijo que el Espíritu de Verdad hablaría todo lo que oyese (Obviamente de Dios y Cristo) y lo transmitiría a los apóstoles (Jn. 16:13). Al decir Pablo: “Espíritu de Cristo”, está coincidiendo la persona del Espíritu Santo y de Cristo en cuanto de lo que son: Dios. Ambos participando de la misma naturaleza divina y eterna.

Ver: La Obra de Cristo, Esencia de Dios y Naturaleza de Cristo

El presente material aún no está concluido. Su hermano: Guillermo Antonio Domínguez. Actualizado Mayo 8 de 2010 / Actualizado Sep. 3 de 2011.

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