RV 1909 Mateo

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Título
RV 1909 Mateo
Contenido
<center></center> <div id="contentSub"></div> <table border="0" id="toc"><tr id="toctitle"><td align="center"><b>Tabla de contenidos</b> </td></tr><tr id="tocinside"><td><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div><div class="tocline"><br></div></td></tr></table><a name="Mateo_1"></a><h2>Mateo 1</h2><p>1. LIBRO de la generaci&oacute;n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.2. Abraham engendr&oacute; &aacute; Isaac: &eacute; Isaac engendr&oacute; &aacute; Jacob: y Jacob engendr&oacute; &aacute; Judas y &aacute; sus hermanos:3. Y Judas engendr&oacute; de Thamar &aacute; Phares y &aacute; Zara: y Phares engendr&oacute; &aacute; Esrom: y Esrom engendr&oacute; &aacute; Aram:4. Y Aram engendr&oacute; &aacute; Aminadab: y Aminadab engendr&oacute; &aacute; Naass&oacute;n: y Naass&oacute;n engendr&oacute; &aacute; Salm&oacute;n:5. Y Salm&oacute;n engendr&oacute; de Rach&acirc;b &aacute; Booz, y Booz engendr&oacute; de Ruth &aacute; Obed y Obed engendr&oacute; &aacute; Jess&eacute;:6. Y Jess&eacute; engendr&oacute; al rey David: y el rey David engendr&oacute; &aacute; Salom&oacute;n de la que fu&eacute; mujer de Ur&iacute;as:7. Y Salom&oacute;n engendr&oacute; &aacute; Roboam: y Roboam engendr&oacute; &aacute; Ab&iacute;a: y Ab&iacute;a engendr&oacute; &aacute; Asa:8. Y Asa engendr&oacute; &aacute; Josaphat: y Josaphat engendr&oacute; &aacute; Joram: y Joram engendr&oacute; &aacute; Oz&iacute;as:9. Y Oz&iacute;as engendr&oacute; &aacute; Joatam: y Joatam engendr&oacute; &aacute; Ach&acirc;z: y Ach&acirc;z engendr&oacute; &aacute; Ezech&icirc;as:10. Y Ezech&icirc;as engendr&oacute; &aacute; Manas&eacute;s: y Manas&eacute;s engendr&oacute; &aacute; Am&oacute;n: y Am&oacute;n engendr&oacute; &aacute; Jos&iacute;as:11. Y Jos&iacute;as engendr&oacute; &aacute; Jech&ocirc;n&iacute;as y &aacute; sus hermanos, en la transmigraci&oacute;n de Babilonia.12. Y despu&eacute;s de la transmigraci&oacute;n de Babilonia, Jech&ocirc;n&iacute;as engendr&oacute; &aacute; Salathiel: y Salathiel engendr&oacute; &aacute; Zorobabel:13. Y Zorobabel engendr&oacute; &aacute; Abiud: y Abiud engendr&oacute; &aacute; Eliach&icirc;m: y Eliach&icirc;m engendr&oacute; &aacute; Azor:14. Y Azor engendr&oacute; &aacute; Sadoc: y Sadoc engendr&oacute; &aacute; Ach&icirc;m: y Ach&icirc;m engendr&oacute; &aacute; Eliud:15. Y Eliud engendr&oacute; &aacute; Eleazar: y Eleazar engendr&oacute; &aacute; Math&aacute;n: y Math&aacute;n engendr&oacute; &aacute; Jacob:16. Y Jacob engendr&oacute; &aacute; Jos&eacute;, marido de Mar&iacute;a, de la cual naci&oacute; Jes&uacute;s, el cual es llamado el Cristo.17. De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones: y desde David hasta la transmigraci&oacute;n de Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigraci&oacute;n de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.18. Y el nacimiento de Jesucristo fu&eacute; as&iacute;: Que siendo Mar&iacute;a su madre desposada con Jos&eacute;, antes que se juntasen, se hall&oacute; haber concebido del Esp&iacute;ritu Santo.19. Y Jos&eacute; su marido, como era justo, y no quisiese infamarla, quiso dejarla secretamente.20. Y pensando &eacute;l en esto, he aqu&iacute; el &aacute;ngel del Se&ntilde;or le aparece en sue&ntilde;os, diciendo: Jos&eacute;, hijo de David, no temas de recibir &aacute; Mar&iacute;a tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Esp&iacute;ritu Santo es.21. Y parir&aacute; un hijo, y llamar&aacute;s su nombre JESUS, porque &eacute;l salvar&aacute; &aacute; su pueblo de sus pecados.22. Todo esto aconteci&oacute; para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por el Se&ntilde;or, por el profeta que dijo:23. He aqu&iacute; la virgen concebir&aacute; y parir&aacute; un hijo, Y llamar&aacute;s su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios.24. Y despertando Jos&eacute; del sue&ntilde;o, hizo como el &aacute;ngel del Se&ntilde;or le hab&iacute;a mandado, y recibi&oacute; &aacute; su mujer.25. Y no la conoci&oacute; hasta que pari&oacute; &aacute; su hijo primog&eacute;nito: y llam&oacute; su nombre JESUS.</p><a name="Mateo_2"></a><h2>Mateo 2</h2><p>1. Y COMO fu&eacute; nacido Jes&uacute;s en Bethlehem de Judea en d&iacute;as del rey Herodes, he aqu&iacute; unos magos vinieron del oriente &aacute; Jerusalem,2. Diciendo: &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el Rey de los Jud&iacute;os, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos &aacute; adorarle.3. Y oyendo esto el rey Herodes, se turb&oacute;, y toda Jerusalem con &eacute;l.4. Y convocados todos los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les pregunt&oacute; d&oacute;nde hab&iacute;a de nacer el Cristo.5. Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque as&iacute; est&aacute; escrito por el profeta:6. Y t&uacute;, Bethlehem, de tierra de Jud&aacute;, No eres muy peque&ntilde;a entre los pr&iacute;ncipes de Jud&aacute;; Porque de ti saldr&aacute; un guiador, Que apacentar&aacute; &aacute; mi pueblo Israel.7. Entonces Herodes, llamando en secreto &aacute; los magos, entendi&oacute; de ellos diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella;8. Y envi&aacute;ndolos &aacute; Bethlehem, dijo: Andad all&aacute;, y preguntad con diligencia por el ni&ntilde;o; y despu&eacute;s que le hallareis, hac&eacute;dmelo saber, para que yo tambi&eacute;n vaya y le adore.9. Y ellos, habiendo o&iacute;do al rey, se fueron: y he aqu&iacute; la estrella que hab&iacute;an visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el ni&ntilde;o.10. Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.11. Y entrando en la casa, vieron al ni&ntilde;o con su madre Mar&iacute;a, y postr&aacute;ndose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, &eacute; incienso y mirra.12. Y siendo avisados por revelaci&oacute;n en sue&ntilde;os que no volviesen &aacute; Herodes, se volvieron &aacute; su tierra por otro camino.13. Y partidos ellos, he aqu&iacute; el &aacute;ngel del Se&ntilde;or aparece en sue&ntilde;os &aacute; Jos&eacute;, diciendo: Lev&aacute;ntate, y toma al ni&ntilde;o y &aacute; su madre, y huye &aacute; Egipto, y est&aacute;te all&aacute; hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscar&aacute; al ni&ntilde;o para matarlo.14. Y &eacute;l despertando, tom&oacute; al ni&ntilde;o y &aacute; su madre de noche, y se fu&eacute; &aacute; Egipto;15. Y estuvo all&aacute; hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por el Se&ntilde;or, por el profeta que dijo: De Egipto llam&eacute; &aacute; mi Hijo.16. Herodes entonces, como se vi&oacute; burlado de los magos, se enoj&oacute; mucho, y envi&oacute;, y mat&oacute; &aacute; todos los ni&ntilde;os que hab&iacute;a en Bethlehem y en todos sus t&eacute;rminos, de edad de dos a&ntilde;os abajo, conforme al tiempo que hab&iacute;a entendido de los magos.17. Entonces fu&eacute; cumplido lo que se hab&iacute;a dicho por el profeta Jerem&iacute;as, que dijo:18. Voz fu&eacute; o&iacute;da en Ram&aacute;, Grande lamentaci&oacute;n, lloro y gemido: Rach&ecirc;l que llora sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron.19. Mas muerto Herodes, he aqu&iacute; el &aacute;ngel del Se&ntilde;or aparece en sue&ntilde;os &aacute; Jos&eacute; en Egipto,20. Diciendo: Lev&aacute;ntate, y toma al ni&ntilde;o y &aacute; su madre, y vete &aacute; tierra de Israel; que muertos son los que procuraban la muerte del ni&ntilde;o.21. Entonces &eacute;l se levant&oacute;, y tom&oacute; al ni&ntilde;o y &aacute; su madre, y se vino &aacute; tierra de Israel.22. Y oyendo que Archelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, temi&oacute; ir all&aacute;: mas amonestado por revelaci&oacute;n en sue&ntilde;os, se fu&eacute; &aacute; las partes de Galilea.23. Y vino, y habit&oacute; en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por los profetas, que hab&iacute;a de ser llamado Nazareno.</p><a name="Mateo_3"></a><h2>Mateo 3</h2><p>1. Y EN aquellos d&iacute;as vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,2. Y diciendo: Arrepent&iacute;os, que el reino de los cielos se ha acercado.3. Porque &eacute;ste es aquel del cual fu&eacute; dicho por el profeta Isa&iacute;as, que dijo: Voz de uno que clama en el desierto: Aparejad el camino del Se&ntilde;or, Enderezad sus veredas.4. Y ten&iacute;a Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.5. Entonces sal&iacute;a &aacute; &eacute;l Jerusalem, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jord&aacute;n;6. Y eran bautizados de &eacute;l en el Jord&aacute;n, confesando sus pecados.7. Y viendo &eacute;l muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que ven&iacute;an &aacute; su bautismo, dec&iacute;ales: Generaci&oacute;n de v&iacute;boras, &iquest;qui&eacute;n os ha ense&ntilde;ado &aacute; huir de la ira que vendr&aacute;?8. Haced pues frutos dignos de arrepentimiento,9. Y no pens&eacute;is decir dentro de vosotros: &aacute; Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que puede Dios despertar hijos &aacute; Abraham aun de estas piedras.10. Ahora, ya tambi&eacute;n la segur est&aacute; puesta &aacute; la ra&iacute;z de los &aacute;rboles; y todo &aacute;rbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego.11. Yo &aacute; la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras m&iacute;, m&aacute;s poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; &eacute;l os bautizar&aacute; en Esp&iacute;ritu Santo y en fuego12. Su aventador en su mano est&aacute;, y aventar&aacute; su era: y allegar&aacute; su trigo en el alfol&iacute;, y quemar&aacute; la paja en fuego que nunca se apagar&aacute;.13. Entonces Jes&uacute;s vino de Galilea &aacute; Juan al Jord&aacute;n, para ser bautizado de &eacute;l.14. Mas Juan lo resist&iacute;a mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, &iquest;y t&uacute; vienes &aacute; m&iacute;?15. Empero respondiendo Jes&uacute;s le dijo: Deja ahora; porque as&iacute; nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dej&oacute;.16. Y Jes&uacute;s, despu&eacute;s que fu&eacute; bautizado, subi&oacute; luego del agua; y he aqu&iacute; los cielos le fueron abiertos, y vi&oacute; al Esp&iacute;ritu de Dios que descend&iacute;a como paloma, y ven&iacute;a sobre &eacute;l.17. Y he aqu&iacute; una voz de los cielos que dec&iacute;a: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.</p><a name="Mateo_4"></a><h2>Mateo 4</h2><p>1. ENTONCES Jes&uacute;s fu&eacute; llevado del Esp&iacute;ritu al desierto, para ser tentado del diablo.2. Y habiendo ayunado cuarenta d&iacute;as y cuarenta noches, despu&eacute;s tuvo hambre.3. Y lleg&aacute;ndose &aacute; &eacute;l el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan.4. Mas &eacute;l respondiendo, dijo: Escrito est&aacute;: No con solo el pan vivir&aacute; el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.5. Entonces el diablo le pasa &aacute; la santa ciudad, y le pone sobre las almenas del templo,6. Y le dice: Si eres Hijo de Dios, &eacute;chate abajo; que escrito est&aacute;: A sus &aacute;ngeles mandar&aacute; por ti, Y te alzar&aacute;n en las manos, Para que nunca tropieces con tu pie en piedra.7. Jes&uacute;s le dijo: Escrito est&aacute; adem&aacute;s: No tentar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios.8. Otra vez le pasa el diablo &aacute; un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria,9. Y d&iacute;cele: Todo esto te dar&eacute;, si postrado me adorares.10. Entonces Jes&uacute;s le dice: Vete, Satan&aacute;s, que escrito est&aacute;: Al Se&ntilde;or tu Dios adorar&aacute;s y &aacute; &eacute;l solo servir&aacute;s.11. El diablo entonces le dej&oacute;: y he aqu&iacute; los &aacute;ngeles llegaron y le serv&iacute;an.12. Mas oyendo Jes&uacute;s que Juan era preso, se volvi&oacute; &aacute; Galilea;13. Y dejando &aacute; Nazaret, vino y habit&oacute; en Capernaum, ciudad mar&iacute;tima, en los confines de Zabul&oacute;n y de Nephtalim:14. Para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por el profeta Isa&iacute;as, que dijo:15. La tierra de Zabul&oacute;n, y la tierra de Nephtalim, Camino de la mar, de la otra parte del Jord&aacute;n, Galilea de los Gentiles;16. El pueblo asentado en tinieblas, Vi&oacute; gran luz; Y &aacute; los sentados en regi&oacute;n y sombra de muerte, Luz les esclareci&oacute;.17. Desde entonces comenz&oacute; Jes&uacute;s &aacute; predicar, y &aacute; decir: Arrepent&iacute;os, que el reino de los cielos se ha acercado.18. Y andando Jes&uacute;s junto &aacute; la mar de Galilea, vi&oacute; &aacute; dos hermanos, Sim&oacute;n, que es llamado Pedro, y Andr&eacute;s su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.19. Y d&iacute;celes: Venid en pos de m&iacute;, y os har&eacute; pescadores de hombres.20. Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron.21. Y pasando de all&iacute; vi&oacute; otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llam&oacute;.22. Y ellos, dejando luego el barco y &aacute; su padre, le siguieron.23. Y rode&oacute; Jes&uacute;s toda Galilea, ense&ntilde;ando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.24. Y corr&iacute;a su fama por toda la Siria; y le trajeron todos los que ten&iacute;an mal: los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y lun&aacute;ticos, y paral&iacute;ticos, y los san&oacute;.25. Y le siguieron muchas gentes de Galilea y de Dec&aacute;polis y de Jerusalem y de Judea y de la otra parte del Jord&aacute;n.</p><a name="Mateo_5"></a><h2>Mateo 5</h2><p>1. Y VIENDO las gentes, subi&oacute; al monte; y sent&aacute;ndose, se llegaron &aacute; &eacute;l sus disc&iacute;pulos.2. Y abriendo su boca, les ense&ntilde;aba, diciendo:3. Bienaventurados los pobres en esp&iacute;ritu: porque de ellos es el reino de los cielos.4. Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibir&aacute;n consolaci&oacute;n.5. Bienaventurados los mansos: porque ellos recibir&aacute;n la tierra por heredad.6. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos ser&aacute;n hartos.7. Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzar&aacute;n misericordia.8. Bienaventurados los de limpio coraz&oacute;n: porque ellos ver&aacute;n &aacute; Dios.9. Bienaventurados los pacificadores: porque ellos ser&aacute;n llamados hijos de Dios.10. Bienaventurados los que padecen persecuci&oacute;n por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.11. Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.12. Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que as&iacute; persiguieron &aacute; los profetas que fueron antes de vosotros.13. Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere &iquest;con qu&eacute; ser&aacute; salada? no vale m&aacute;s para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.14. Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.15. Ni se enciende una l&aacute;mpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra &aacute; todos los que est&aacute;n en casa.16. As&iacute; alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen &aacute; vuestro Padre que est&aacute; en los cielos.17. No pens&eacute;is que he venido para abrogar la ley &oacute; los profetas: no he venido para abrogar, sino &aacute; cumplir.18. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecer&aacute; de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.19. De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy peque&ntilde;os, y as&iacute; ense&ntilde;are &aacute; los hombres, muy peque&ntilde;o ser&aacute; llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y ense&ntilde;are, &eacute;ste ser&aacute; llamado grande en el reino de los cielos.20. Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entrar&eacute;is en el reino de los cielos.21. O&iacute;steis que fu&eacute; dicho &aacute; los antiguos: No matar&aacute;s; mas cualquiera que matare, ser&aacute; culpado del juicio.22. Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, ser&aacute; culpado del juicio; y cualquiera que dijere &aacute; su hermano, Raca, ser&aacute; culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, ser&aacute; culpado del infierno del fuego.23. Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y all&iacute; te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti,24. Deja all&iacute; tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.25. Conc&iacute;liate con tu adversario presto, entre tanto que est&aacute;s con &eacute;l en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisi&oacute;n.26. De cierto te digo, que no saldr&aacute;s de all&iacute;, hasta que pagues el &uacute;ltimo cuadrante.27. O&iacute;steis que fu&eacute; dicho: No adulterar&aacute;s:28. Mas yo os digo, que cualquiera que mira &aacute; una mujer para codiciarla, ya adulter&oacute; con ella en su coraz&oacute;n.29. Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasi&oacute;n de caer, s&aacute;calo, y &eacute;chalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.30. Y si tu mano derecha te fuere ocasi&oacute;n de caer, c&oacute;rtala, y &eacute;chala de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.31. Tambi&eacute;n fu&eacute; dicho: Cualquiera que repudiare &aacute; su mujer, d&eacute;le carta de divorcio:32. Mas yo os digo, que el que repudiare &aacute; su mujer, fuera de causa de fornicaci&oacute;n, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.33. Adem&aacute;s hab&eacute;is o&iacute;do que fu&eacute; dicho &aacute; los antiguos: No te perjurar&aacute;s; mas pagar&aacute;s al Se&ntilde;or tus juramentos.34. Mas yo os digo: No jur&eacute;is en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;35. Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey.36. Ni por tu cabeza jurar&aacute;s, porque no puedes hacer un cabello blanco &oacute; negro.37. Mas sea vuestro hablar: S&iacute;, s&iacute;; No, no; porque lo que es m&aacute;s de esto, de mal procede.38. O&iacute;steis que fu&eacute; dicho &aacute; los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.39. Mas yo os digo: No resist&aacute;is al mal; antes &aacute; cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vu&eacute;lvele tambi&eacute;n la otra;40. Y al que quisiere ponerte &aacute; pleito y tomarte tu ropa, d&eacute;jale tambi&eacute;n la capa;41. Y &aacute; cualquiera que te cargare por una milla, ve con &eacute;l dos.42. Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.43. O&iacute;steis que fu&eacute; dicho: Amar&aacute;s &aacute; tu pr&oacute;jimo, y aborrecer&aacute;s &aacute; tu enemigo.44. Mas yo os digo: Amad &aacute; vuestros enemigos, bendecid &aacute; los que os maldicen, haced bien &aacute; los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;45. Para que se&aacute;is hijos de vuestro Padre que est&aacute; en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos &eacute; injustos.46. Porque si amareis &aacute; los que os aman, &iquest;qu&eacute; recompensa tendr&eacute;is? &iquest;no hacen tambi&eacute;n lo mismo los publicanos?47. Y si abrazareis &aacute; vuestros hermanos solamente, &iquest;qu&eacute; hac&eacute;is de m&aacute;s? &iquest;no hacen tambi&eacute;n as&iacute; los Gentiles?48. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que est&aacute; en los cielos es perfecto.</p><a name="Mateo_6"></a><h2>Mateo 6</h2><p>1. MIRAD que no hag&aacute;is vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendr&eacute;is merced de vuestro Padre que est&aacute; en los cielos.2. Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hip&oacute;critas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su recompensa.3. Mas cuando t&uacute; haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha;4. Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, &eacute;l te recompensar&aacute; en p&uacute;blico.5. Y cuando oras, no seas como los hip&oacute;critas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago.6. Mas t&uacute;, cuando oras, &eacute;ntrate en tu c&aacute;mara, y cerrada tu puerta, ora &aacute; tu Padre que est&aacute; en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensar&aacute; en p&uacute;blico.7. Y orando, no se&aacute;is prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parler&iacute;a ser&aacute;n o&iacute;dos.8. No os hag&aacute;is, pues, semejantes &aacute; ellos; porque vuestro Padre sabe de qu&eacute; cosas ten&eacute;is necesidad, antes que vosotros le pid&aacute;is.9. Vosotros pues, orar&eacute;is as&iacute;: Padre nuestro que est&aacute;s en los cielos, santificado sea tu nombre.10. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, as&iacute; tambi&eacute;n en la tierra.11. Danos hoy nuestro pan cotidiano.12. Y perd&oacute;nanos nuestras deudas, como tambi&eacute;n nosotros perdonamos &aacute; nuestros deudores.13. Y no nos metas en tentaci&oacute;n, mas l&iacute;branos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Am&eacute;n.14. Porque si perdonareis &aacute; los hombres sus ofensas, os perdonar&aacute; tambi&eacute;n &aacute; vosotros vuestro Padre celestial.15. Mas si no perdonareis &aacute; los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonar&aacute; vuestras ofensas.16. Y cuando ayun&aacute;is, no se&aacute;is como los hip&oacute;critas, austeros; porque ellos demudan sus rostros para parecer &aacute; los hombres que ayunan: de cierto os digo, que ya tienen su pago.17. Mas t&uacute;, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu rostro;18. Para no parecer &aacute; los hombres que ayunas, sino &aacute; tu Padre que est&aacute; en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensar&aacute; en p&uacute;blico.19. No os hag&aacute;is tesoros en la tierra, donde la polilla y el or&iacute;n corrompe, y donde ladronas minan y hurtan;20. Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni or&iacute;n corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan:21. Porque donde estuviere vuestro tesoro, all&iacute; estar&aacute; vuestro coraz&oacute;n.22. La l&aacute;mpara del cuerpo es el ojo: as&iacute; que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo ser&aacute; luminoso:23. Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo ser&aacute; tenebroso. As&iacute; que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, &iquest;cu&aacute;ntas ser&aacute;n las mismas tinieblas?24. Ninguno puede servir &aacute; dos se&ntilde;ores; porque &oacute; aborrecer&aacute; al uno y amar&aacute; al otro, &oacute; se llegar&aacute; al uno y menospreciar&aacute; al otro: no pod&eacute;is servir &aacute; Dios y &aacute; Mamm&oacute;n.25. Por tanto os digo: No os congoj&eacute;is por vuestra vida, qu&eacute; hab&eacute;is de comer, &oacute; que hab&eacute;is de beber; ni por vuestro cuerpo, qu&eacute; hab&eacute;is de vestir: &iquest;no es la vida m&aacute;s que el alimento, y el cuerpo que el vestido?26. Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfol&iacute;es; y vuestro Padre celestial las alimenta. &iquest;No sois vosotros mucho mejores que ellas?.27. Mas &iquest;qui&eacute;n de vosotros podr&aacute;, congoj&aacute;ndose, a&ntilde;adir &aacute; su estatura un codo?28. Y por el vestido &iquest;por qu&eacute; os congoj&aacute;is? Reparad los lirios del campo, c&oacute;mo crecen; no trabajan ni hilan;29. Mas os digo, que ni aun Salom&oacute;n con toda su gloria fu&eacute; vestido as&iacute; como uno de ellos.30. Y si la hierba del campo que hoy es, y ma&ntilde;ana es echada en el horno, Dios la viste as&iacute;, &iquest;no har&aacute; mucho m&aacute;s &aacute; vosotros, hombres de poca fe?31. No os congoj&eacute;is pues, diciendo: &iquest;Qu&eacute; comeremos, &oacute; qu&eacute; beberemos, &oacute; con qu&eacute; nos cubriremos?32. Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas hab&eacute;is menester.33. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os ser&aacute;n a&ntilde;adidas.34. As&iacute; que, no os congoj&eacute;is por el d&iacute;a de ma&ntilde;ana; que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana traer&aacute; su fatiga: basta al d&iacute;a su af&aacute;n.</p><a name="Mateo_7"></a><h2>Mateo 7</h2><p>1. NO juzgu&eacute;is, para que no se&aacute;is juzgados.2. Porque con el juicio con que juzg&aacute;is, ser&eacute;is juzgados; y con la medida con que med&iacute;s, os volver&aacute;n &aacute; medir.3. Y &iquest;por qu&eacute; miras la mota que est&aacute; en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que est&aacute; en tu ojo?4. O &iquest;c&oacute;mo dir&aacute;s &aacute; tu hermano: Espera, echar&eacute; de tu ojo la mota, y he aqu&iacute; la viga en tu ojo?5. &iexcl;Hip&oacute;crita! echa primero la viga de tu ojo, y entonces mirar&aacute;s en echar la mota del ojo de tu hermano.6. No deis lo santo &aacute; los perros, ni ech&eacute;is vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.7. Pedid, y se os dar&aacute;; buscad, y hallar&eacute;is; llamad, y se os abrir&aacute;.8. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrir&aacute;.9. &iquest;Qu&eacute; hombre hay de vosotros, &aacute; quien si su hijo pidiere pan, le dar&aacute; una piedra?10. &iquest;Y si le pidiere un pez, le dar&aacute; una serpiente?11. Pues si vosotros, siendo malos, sab&eacute;is dar buenas d&aacute;divas &aacute; vuestros hijos, &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s vuestro Padre que est&aacute; en los cielos, dar&aacute; buenas cosas &aacute; los que le piden?12. As&iacute; que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, as&iacute; tambi&eacute;n haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.13. Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva &aacute; perdici&oacute;n, y muchos son los que entran por ella.14. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva &aacute; la vida, y pocos son los que la hallan.15. Y guardaos de los falsos profetas, que vienen &aacute; vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces.16. Por sus frutos los conocer&eacute;is. &iquest;C&oacute;gense uvas de los espinos, &oacute; higos de los abrojos?17. As&iacute;, todo buen &aacute;rbol lleva buenos frutos; mas el &aacute;rbol maleado lleva malos frutos.18. No puede el buen &aacute;rbol llevar malos frutos, ni el &aacute;rbol maleado llevar frutos buenos.19. Todo &aacute;rbol que no lleva buen fruto, c&oacute;rtase y &eacute;chase en el fuego.20. As&iacute; que, por sus frutos los conocer&eacute;is.21. No todo el que me dice: Se&ntilde;or, Se&ntilde;or, entrar&aacute; en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que est&aacute; en los cielos.22. Muchos me dir&aacute;n en aquel d&iacute;a: Se&ntilde;or, Se&ntilde;or, &iquest;no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros?23. Y entonces les protestar&eacute;: Nunca os conoc&iacute;; apartaos de m&iacute;, obradores de maldad.24. Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le comparar&eacute; &aacute; un hombre prudente, que edific&oacute; su casa sobre la pe&ntilde;a;25. Y descendi&oacute; lluvia, y vinieron r&iacute;os, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cay&oacute;: porque estaba fundada sobre la pe&ntilde;a.26. Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le comparar&eacute; &aacute; un hombre insensato, que edific&oacute; su casa sobre la arena;27. Y descendi&oacute; lluvia, y vinieron r&iacute;os, y soplaron vientos, &eacute; hicieron &iacute;mpetu en aquella casa; y cay&oacute;, y fu&eacute; grande su ruina.28. Y fu&eacute; que, como Jes&uacute;s acab&oacute; estas palabras, las gentes se admiraban de su doctrina;29. Porque les ense&ntilde;aba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.</p><a name="Mateo_8"></a><h2>Mateo 8</h2><p>1. Y COMO descendi&oacute; del monte, le segu&iacute;an muchas gentes.2. Y he aqu&iacute; un leproso vino, y le adoraba, diciendo: Se&ntilde;or, si quisieres, puedes limpiarme.3. Y extendiendo Jes&uacute;s su mano, le toc&oacute;, diciendo: Quiero; s&eacute; limpio. Y luego su lepra fu&eacute; limpiada.4. Entonces Jes&uacute;s le dijo: Mira, no lo digas &aacute; nadie; mas ve, mu&eacute;strate al sacerdote, y ofrece el presente que mand&oacute; Mois&eacute;s, para testimonio &aacute; ellos.5. Y entrando Jes&uacute;s en Capernaum, vino &aacute; &eacute;l un centuri&oacute;n, rog&aacute;ndole,6. Y diciendo: Se&ntilde;or, mi mozo yace en casa paral&iacute;tico, gravemente atormentado.7. Y Jes&uacute;s le dijo: Yo ir&eacute; y le sanar&eacute;.8. Y respondi&oacute; el centuri&oacute;n, y dijo: Se&ntilde;or, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas solamente di la palabra, y mi mozo sanar&aacute;.9. Porque tambi&eacute;n yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de m&iacute; soldados: y digo &aacute; &eacute;ste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y &aacute; mi siervo: Haz esto, y lo hace.10. Y oyendo Jes&uacute;s, se maravill&oacute;, y dijo &aacute; los que le segu&iacute;an: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado fe tanta.11. Y os digo que vendr&aacute;n muchos del oriente y del occidente, y se sentar&aacute;n con Abraham, &eacute; Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos:12. Mas los hijos del reino ser&aacute;n echados &aacute; las tinieblas de afuera: all&iacute; ser&aacute; el lloro y el crujir de dientes.13. Entonces Jes&uacute;s dijo al centuri&oacute;n: Ve, y como creiste te sea hecho. Y su mozo fu&eacute; sano en el mismo momento.14. Y vino Jes&uacute;s &aacute; casa de Pedro, y vi&oacute; &aacute; su suegra echada en cama, y con fiebre.15. Y toc&oacute; su mano, y la fiebre la dej&oacute;: y ella se levant&oacute;, y les serv&iacute;a.16. Y como fu&eacute; ya tarde, trajeron &aacute; &eacute;l muchos endemoniados: y ech&oacute; los demonios con la palabra, y san&oacute; &aacute; todos los enfermos;17. Para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por el profeta Isa&iacute;as, que dijo: El mismo tom&oacute; nuestras enfermedades, y llev&oacute; nuestras dolencias.18. Y viendo Jes&uacute;s muchas gentes alrededor de s&iacute;, mand&oacute; pasar &aacute; la otra parte del lago.19. Y lleg&aacute;ndose un escriba, le dijo: Maestro, te seguir&eacute; &aacute; donde quiera que fueres.20. Y Jes&uacute;s le dijo: Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recueste su cabeza.21. Y otro de sus disc&iacute;pulos le dijo: Se&ntilde;or, dame licencia para que vaya primero, y entierre &aacute; mi padre.22. Y Jes&uacute;s le dijo: S&iacute;gueme; deja que los muertos entierren &aacute; sus muertos.23. Y entrando &eacute;l en el barco, sus disc&iacute;pulos le siguieron.24. Y he aqu&iacute;, fu&eacute; hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubr&iacute;a de las ondas; mas &eacute;l dorm&iacute;a.25. Y lleg&aacute;ndose sus disc&iacute;pulos, le despertaron, diciendo: Se&ntilde;or, s&aacute;lvanos, que perecemos.26. Y &eacute;l les dice: &iquest;Por qu&eacute; tem&eacute;is, hombres de poca fe? Entonces, levant&aacute;ndose, reprendi&oacute; &aacute; los vientos y &aacute; la mar; y fu&eacute; grande bonanza.27. Y los hombres se maravillaron, diciendo: &iquest;Qu&eacute; hombre es &eacute;ste, que aun los vientos y la mar le obedecen?28. Y como &eacute;l hubo llegado en la otra ribera al pa&iacute;s de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que sal&iacute;an de los sepulcros, fieros en gran manera, que nadie pod&iacute;a pasar por aquel camino.29. Y he aqu&iacute; clamaron, diciendo: &iquest;Qu&eacute; tenemos contigo, Jes&uacute;s, Hijo de Dios? &iquest;has venido ac&aacute; &aacute; molestarnos antes de tiempo?30. Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo.31. Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, perm&iacute;tenos ir &aacute; aquel hato de puercos.32. Y les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron &aacute; aquel hato de puercos: y he aqu&iacute;, todo el hato de los puercos se precipit&oacute; de un despe&ntilde;adero en la mar, y murieron en las aguas.33. Y los porqueros huyeron, y viniendo &aacute; la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que hab&iacute;a pasado con los endemoniados.34. Y he aqu&iacute;, toda la ciudad sali&oacute; &aacute; encontrar &aacute; Jes&uacute;s: Y cuando le vieron, le rogaban que saliese de sus t&eacute;rminos.</p><a name="Mateo_9"></a><h2>Mateo 9</h2><p>1. ENTONCES entrando en el barco, pas&oacute; &aacute; la otra parte, y vino &aacute; su ciudad.2. Y he aqu&iacute; le trajeron un paral&iacute;tico, echado en una cama: y viendo Jes&uacute;s la fe de ellos, dijo al paral&iacute;tico: Conf&iacute;a, hijo; tus pecados te son perdonados.3. Y he aqu&iacute;, algunos de los escribas dec&iacute;an dentro de s&iacute;: Este blasfema.4. Y viendo Jes&uacute;s sus pensamientos, dijo: &iquest;Por qu&eacute; pens&aacute;is mal en vuestros corazones?5. Porque, &iquest;qu&eacute; es m&aacute;s f&aacute;cil, decir: Los pecados te son perdonados; &oacute; decir: Lev&aacute;ntate, y anda?6. Pues para que sep&aacute;is que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paral&iacute;tico): Lev&aacute;ntate, toma tu cama, y vete &aacute; tu casa.7. Entonces &eacute;l se levant&oacute; y se fu&eacute; &aacute; su casa.8. Y las gentes, vi&eacute;ndolo, se maravillaron, y glorificaron &aacute; Dios, que hab&iacute;a dado tal potestad &aacute; los hombres.9. Y pasando Jes&uacute;s de all&iacute;, vi&oacute; &aacute; un hombre que estaba sentado al banco de los p&uacute;blicos tributos, el cual se llamaba Mateo; y d&iacute;cele: S&iacute;gueme. Y se levant&oacute;, y le sigui&oacute;.10. Y aconteci&oacute; que estando &eacute;l sentado &aacute; la mesa en casa, he aqu&iacute; que muchos publicanos y pecadores, que hab&iacute;an venido, se sentaron juntamente &aacute; la mesa con Jes&uacute;s y sus disc&iacute;pulos.11. Y viendo esto los Fariseos, dijeron &aacute; sus disc&iacute;pulos: &iquest;Por qu&eacute; come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?12. Y oy&eacute;ndolo Jes&uacute;s, le dijo: Los que est&aacute;n sanos no tienen necesidad de m&eacute;dico, sino los enfermos.13. Andad pues, y aprended qu&eacute; cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: porque no he venido &aacute; llamar justos, sino pecadores &aacute; arrepentimiento.14. Entonces los disc&iacute;pulos de Juan vienen &aacute; &eacute;l, diciendo: &iquest;Por qu&eacute; nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y tus disc&iacute;pulos no ayunan?15. Y Jes&uacute;s les dijo: &iquest;Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que el esposo est&aacute; con ellos? mas vendr&aacute;n d&iacute;as cuando el esposo ser&aacute; quitado de ellos, y entonces ayunar&aacute;n.16. Y nadie echa remiendo de pa&ntilde;o recio en vestido viejo; porque el tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.17. Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros se rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros; mas echan el vino nuevo en cueros nuevos, y lo uno y lo otro se conserva juntamente.18. Hablando &eacute;l estas cosas &aacute; ellos, he aqu&iacute; vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivir&aacute;.19. Y se levant&oacute; Jes&uacute;s, y le sigui&oacute;, y sus disc&iacute;pulos.20. Y he aqu&iacute; una mujer enferma de flujo de sangre doce a&ntilde;os hab&iacute;a, lleg&aacute;ndose por detr&aacute;s, toc&oacute; la franja de su vestido:21. Porque dec&iacute;a entre s&iacute;: Si tocare solamente su vestido, ser&eacute; salva.22. Mas Jes&uacute;s volvi&eacute;ndose, y mir&aacute;ndola, dijo: Conf&iacute;a, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fu&eacute; salva desde aquella hora.23. Y llegado Jes&uacute;s &aacute; casa del principal, viendo los ta&ntilde;edores de flautas, y la gente que hac&iacute;a bullicio,24. D&iacute;celes: Apartaos, que la muchacha no es muerta, mas duerme. Y se burlaban de &eacute;l.25. Y como la gente fu&eacute; echada fuera, entr&oacute;, y tom&oacute;la de la mano, y se levant&oacute; la muchacha.26. Y sali&oacute; esta fama por toda aquella tierra.27. Y pasando Jes&uacute;s de all&iacute;, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.28. Y llegado &aacute; la casa, vinieron &aacute; &eacute;l los ciegos; y Jes&uacute;s les dice: &iquest;Cre&eacute;is que puedo hacer esto? Ellos dicen: S&iacute;, Se&ntilde;or.29. Entonces toc&oacute; los ojos de ellos, diciendo: Conforme &aacute; vuestra fe os sea hecho.30. Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jes&uacute;s les encarg&oacute; rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.31. Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.32. Y saliendo ellos, he aqu&iacute;, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.33. Y echado fuera el demonio, el mudo habl&oacute;; y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.34. Mas los Fariseos dec&iacute;an: Por el pr&iacute;ncipe de los demonios echa fuera los demonios.35. Y rodeaba Jes&uacute;s por todas las ciudades y aldeas, ense&ntilde;ando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y todo achaque en el pueblo.36. Y viendo las gentes, tuvo compasi&oacute;n de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor.37. Entonces dice &aacute; sus disc&iacute;pulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.38. Rogad, pues, al Se&ntilde;or de la mies, que env&iacute;e obreros &aacute; su mies.</p><a name="Mateo_10"></a><h2>Mateo 10</h2><p>1. ENTONCES llamando &aacute; sus doce disc&iacute;pulos, les di&oacute; potestad contra los esp&iacute;ritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.2. Y los nombres de los doce ap&oacute;stoles son estos: el primero, Sim&oacute;n, que es dicho Pedro, y Andr&eacute;s su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;3. Felipe, y Bartolom&eacute;; Tom&aacute;s, y Mateo el publicano; Jacobo hijo de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo;4. Sim&oacute;n el Cananita y Judas Iscariote, que tambi&eacute;n le entreg&oacute;.5. &aacute; estos doce envi&oacute; Jes&uacute;s, &aacute; los cuales di&oacute; mandamiento, diciendo: Por el camino de los Gentiles no ir&eacute;is, y en ciudad de Samaritanos no entr&eacute;is;6. Mas id antes &aacute; las ovejas perdidas de la casa de Israel.7. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.8. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.9. No aprest&eacute;is oro, ni plata, ni cobre en vuestras bolsas;10. Ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bord&oacute;n; porque el obrero digno es de su alimento.11. Mas en cualquier ciudad, &oacute; aldea donde entrareis, investigad qui&eacute;n sea en ella digno, y reposad all&iacute; hasta que salg&aacute;is.12. Y entrando en la casa, saludadla.13. Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendr&aacute; sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volver&aacute; &aacute; vosotros.14. Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa &oacute; ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.15. De cierto os digo, que el castigo ser&aacute; m&aacute;s tolerable &aacute; la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el d&iacute;a del juicio, que &aacute; aquella ciudad.16. He aqu&iacute;, yo os env&iacute;o como &aacute; ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.17. Y guardaos de los hombres: porque os entregar&aacute;n en concilios, y en sus sinagogas os azotar&aacute;n;18. Y aun &aacute; pr&iacute;ncipes y &aacute; reyes ser&eacute;is llevados por causa de m&iacute;, por testimonio &aacute; ellos y &aacute; los Gentiles.19. Mas cuando os entregaren, no os apur&eacute;is por c&oacute;mo &oacute; qu&eacute; hablar&eacute;is; porque en aquella hora os ser&aacute; dado qu&eacute; hab&eacute;is de hablar.20. Porque no sois vosotros los que habl&aacute;is, sino el Esp&iacute;ritu de vuestro Padre que habla en vosotros.21. Y el hermano entregar&aacute; al hermano &aacute; la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantar&aacute;n contra los padres, y los har&aacute;n morir.22. Y ser&eacute;is aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, &eacute;ste ser&aacute; salvo.23. Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid &aacute; la otra: porque de cierto os digo, que no acabar&eacute;is de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre.24. El disc&iacute;pulo no es m&aacute;s que su maestro, ni el siervo m&aacute;s que su se&ntilde;or.25. B&aacute;stale al disc&iacute;pulo ser como su maestro, y al siervo como su se&ntilde;or. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub, &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s &aacute; los de su casa?26. As&iacute; que, no los tem&aacute;is; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.27. Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que o&iacute;s al o&iacute;do predicadlo desde los terrados.28. Y no tem&aacute;is &aacute; los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes &aacute; aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.29. &iquest;No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae &aacute; tierra sin vuestro Padre.30. Pues aun vuestros cabellos est&aacute;n todos contados.31. As&iacute; que, no tem&aacute;is: m&aacute;s val&eacute;is vosotros que muchos pajarillos.32. Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesar&eacute; yo tambi&eacute;n delante de mi Padre que est&aacute; en los cielos.33. Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negar&eacute; yo tambi&eacute;n delante de mi Padre que est&aacute; en los cielos.34. No pens&eacute;is que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.35. Porque he venido para hacer disensi&oacute;n del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.36. Y los enemigos del hombre ser&aacute;n los de su casa.37. El que ama padre &oacute; madre m&aacute;s que &aacute; m&iacute;, no es digno de m&iacute;; y el que ama hijo &oacute; hija m&aacute;s que &aacute; m&iacute;, no es digno de m&iacute;.38. Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de m&iacute;, no es digno de m&iacute;.39. El que hallare su vida, la perder&aacute;; y el que perdiere su vida por causa de m&iacute;, la hallar&aacute;.40. El que os recibe &aacute; vosotros, &aacute; m&iacute; recibe; y el que &aacute; m&iacute; recibe, recibe al que me envi&oacute;.41. El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibir&aacute;; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibir&aacute;.42. Y cualquiera que diere &aacute; uno de estos peque&ntilde;itos un vaso de agua fr&iacute;a solamente, en nombre de disc&iacute;pulo, de cierto os digo, que no perder&aacute; su recompensa.</p><a name="Mateo_11"></a><h2>Mateo 11</h2><p>1. Y FU&Eacute;, que acabando Jes&uacute;s de dar mandamientos &aacute; sus doce disc&iacute;pulos, se fu&eacute; de all&iacute; &aacute; ense&ntilde;ar y &aacute; predicar en las ciudades de ellos.2. Y oyendo Juan en la prisi&oacute;n los hechos de Cristo, le envi&oacute; dos de sus disc&iacute;pulos,3. Diciendo: &iquest;Eres t&uacute; aqu&eacute;l que hab&iacute;a de venir, &oacute; esperaremos &aacute; otro?4. Y respondiendo Jes&uacute;s, les dijo: Id, y haced saber &aacute; Juan las cosas que o&iacute;s y veis:5. Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y &aacute; los pobres es anunciado el evangelio.6. Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en m&iacute;.7. E idos ellos, comenz&oacute; Jes&uacute;s &aacute; decir de Juan &aacute; las gentes: &iquest;Qu&eacute; salisteis &aacute; ver al desierto? &iquest;una ca&ntilde;a que es meneada del viento?8. Mas &iquest;qu&eacute; salisteis &aacute; ver? &iquest;un hombre cubierto de delicados vestidos? He aqu&iacute;, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes est&aacute;n.9. Mas &iquest;qu&eacute; salisteis &aacute; ver? &iquest;un profeta? Tambi&eacute;n os digo, y m&aacute;s que profeta.10. Porque &eacute;ste es de quien est&aacute; escrito: He aqu&iacute;, yo env&iacute;o mi mensajero delante de tu faz, Que aparejar&aacute; tu camino delante de ti.11. De cierto os digo, que no se levant&oacute; entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy m&aacute;s peque&ntilde;o en el reino de los cielos, mayor es que &eacute;l.12. Desde los d&iacute;as de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.13. Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.14. Y si quer&eacute;is recibir, &eacute;l es aquel El&iacute;as que hab&iacute;a de venir.15. El que tiene o&iacute;dos para oir, oiga.16. Mas &iquest;&aacute; qui&eacute;n comparar&eacute; esta generaci&oacute;n? Es semejante &aacute; los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces &aacute; sus compa&ntilde;eros,17. Y dicen: Os ta&ntilde;imos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.18. Porque vino Juan, que ni com&iacute;a ni beb&iacute;a, y dicen: Demonio tiene.19. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aqu&iacute; un hombre comil&oacute;n, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabidur&iacute;a es justificada por sus hijos.20. Entonces comenz&oacute; &aacute; reconvenir &aacute; las ciudades en las cuales hab&iacute;an sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se hab&iacute;an arrepentido, diciendo:21. &iexcl;Ay de ti, Coraz&iacute;n! &iexcl;Ay de ti, Bethsaida! porque si en Tiro y en Sid&oacute;n fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza.22. Por tanto os digo, que &aacute; Tiro y &aacute; Sid&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s tolerable el castigo en el d&iacute;a del juicio, que &aacute; vosotras.23. Y t&uacute;, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos ser&aacute;s abajada; porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el d&iacute;a de hoy.24. Por tanto os digo, que &aacute; la tierra de los de Sodoma ser&aacute; m&aacute;s tolerable el castigo en el d&iacute;a del juicio, que &aacute; ti.25. En aquel tiempo, respondiendo Jes&uacute;s, dijo: Te alabo, Padre, Se&ntilde;or del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado &aacute; los ni&ntilde;os.26. As&iacute;, Padre, pues que as&iacute; agrad&oacute; en tus ojos.27. Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoci&oacute; al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoci&oacute; alguno, sino el Hijo, y aquel &aacute; quien el Hijo lo quisiere revelar.28. Venid &aacute; m&iacute; todos los que est&aacute;is trabajados y cargados, que yo os har&eacute; descansar.29. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de m&iacute;, que soy manso y humilde de coraz&oacute;n; y hallar&eacute;is descanso para vuestras almas.30. Porque mi yugo es f&aacute;cil, y ligera mi carga.</p><a name="Mateo_12"></a><h2>Mateo 12</h2><p>1. EN aquel tiempo iba Jes&uacute;s por los sembrados en s&aacute;bado; y sus disc&iacute;pulos ten&iacute;an hambre, y comenzaron &aacute; coger espigas, y &aacute; comer.2. Y vi&eacute;ndolo los Fariseos, le dijeron: He aqu&iacute; tus disc&iacute;pulos hacen lo que no es l&iacute;cito hacer es s&aacute;bado.3. Y &eacute;l les dijo: &iquest;No hab&eacute;is le&iacute;do qu&eacute; hizo David, teniendo &eacute;l hambre y los que con &eacute;l estaban:4. C&oacute;mo entr&oacute; en la casa de Dios, y comi&oacute; los panes de la proposici&oacute;n, que no le era l&iacute;cito comer, ni &aacute; los que estaban con &eacute;l, sino &aacute; solos los sacerdotes&iquest;5. O &iquest;no hab&eacute;is le&iacute;do en la ley, que los s&aacute;bados en el templo los sacerdotes profanan el s&aacute;bado, y son sin culpa?6. Pues os digo que uno mayor que el templo est&aacute; aqu&iacute;.7. Mas si supieseis qu&eacute; es: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenar&iacute;as &aacute; los inocentes:8. Porque Se&ntilde;or es del s&aacute;bado el Hijo del hombre.9. Y parti&eacute;ndose de all&iacute;, vino &aacute; la sinagoga de ellos.10. Y he aqu&iacute; hab&iacute;a all&iacute; uno que ten&iacute;a una mano seca: y le preguntaron, diciendo: &iquest;Es l&iacute;cito curar en s&aacute;bado? por acusarle.11. Y &eacute;l les dijo: &iquest;Qu&eacute; hombre habr&aacute; de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere &eacute;sta en una fosa en s&aacute;bado, no le eche mano, y la levante?12. Pues &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s vale un hombre que una oveja? As&iacute; que, l&iacute;cito es en los s&aacute;bados hacer bien.13. Entonces dijo &aacute; aquel hombre: Extiende tu mano. Y &eacute;l la extendi&oacute;, y fu&eacute; restitu&iacute;da sana como la otra.14. Y salidos los Fariseos, consultaron contra &eacute;l para destruirle.15. Mas sabiendo lo Jes&uacute;s, se apart&oacute; de all&iacute;: y le siguieron muchas gentes, y sanaba &aacute; todos.16. Y &eacute;l les encargaba eficazmente que no le descubriesen:17. Para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isa&iacute;as, que dijo:18. He aqu&iacute; mi siervo, al cual he escogido; Mi Amado, en el cual se agrada mi alma: Pondr&eacute; mi Esp&iacute;ritu sobre &eacute;l Y &aacute; los Gentiles anunciar&aacute; juicio.19. No contender&aacute;, ni vocear&aacute;: Ni nadie oir&aacute; en las calles su voz.20. La ca&ntilde;a cascada no quebrar&aacute;, Y el p&aacute;bilo que humea no apagar&aacute;, Hasta que saque &aacute; victoria el juicio.21. Y en su nombre esperar&aacute;n los Gentiles.22. Entonces fu&eacute; tra&iacute;do &aacute; &eacute;l un endemoniado, ciego y mudo, y le san&oacute;; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y ve&iacute;a.23. Y todas las gentes estaban at&oacute;nitas, y dec&iacute;an: &iquest;Ser&aacute; &eacute;ste aquel Hijo de David?24. Mas los Fariseos, oy&eacute;ndolo, dec&iacute;an: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, pr&iacute;ncipe de los demonios.25. Y Jes&uacute;s, como sab&iacute;a los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra s&iacute; mismo, es desolado; y toda ciudad &oacute; casa dividida contra s&iacute; misma, no permanecer&aacute;.26. Y si Satan&aacute;s echa fuera &aacute; Satan&aacute;s, contra s&iacute; mismo est&aacute; dividido; &iquest;c&oacute;mo, pues, permanecer&aacute; su reino?27. Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, &iquest;vuestros hijos por qui&eacute;n los echan? Por tanto, ellos ser&aacute;n vuestros jueces.28. Y si por esp&iacute;ritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado &aacute; vosotros el reino de Dios.29. Porque, &iquest;c&oacute;mo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entonces saquear&aacute; su casa.30. El que no es conmigo, contra m&iacute; es; y el que conmigo no recoge, derrama.31. Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia ser&aacute; perdonado &aacute; los hombres: mas la blasfemia contra el Esp&iacute;ritu no ser&aacute; perdonada &aacute; los hombres.32. Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le ser&aacute; perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Esp&iacute;ritu Santo, no le ser&aacute; perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero.33. O haced el &aacute;rbol bueno, y su fruto bueno, &oacute; haced el &aacute;rbol corrompido, y su fruto da&ntilde;ado; porque por el fruto es conocido el &aacute;rbol.34. Generaci&oacute;n de v&iacute;boras, &iquest;c&oacute;mo pod&eacute;is hablar bien, siendo malos? porque de la abundancia del coraz&oacute;n habla la boca.35. El hombre bueno del buen tesoro del coraz&oacute;n saca buenas cosas: y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas.36. Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella dar&aacute;n cuenta en el d&iacute;a del juicio;37. Porque por tus palabras ser&aacute;s justificado, y por tus palabras ser&aacute;s condenado.38. Entonces respondiendo algunos de los escribas y de los Fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti se&ntilde;al.39. Y &eacute;l respondi&oacute;, y les dijo: La generaci&oacute;n mala y adulterina demanda se&ntilde;al; mas se&ntilde;al no le ser&aacute; dada, sino la se&ntilde;al de Jon&aacute;s profeta.40. Porque como estuvo Jon&aacute;s en el vientre de la ballena tres d&iacute;as y tres noches, as&iacute; estar&aacute; el Hijo del hombre en el coraz&oacute;n de la tierra tres d&iacute;as y tres noches.41. Los hombres de N&iacute;nive se levantar&aacute;n en el juicio con esta generaci&oacute;n, y la condenar&aacute;n; porque ellos se arrepintieron &aacute; la predicaci&oacute;n de Jon&aacute;s; y he aqu&iacute; m&aacute;s que Jon&aacute;s en este lugar.42. La reina del Austro se levantar&aacute; en el juicio con esta generaci&oacute;n, y la condenar&aacute;; porque vino de los fines de la tierra para oir la sabidur&iacute;a de Salom&oacute;n: y he aqu&iacute; m&aacute;s que Salom&oacute;n en este lugar.43. Cuando el esp&iacute;ritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.44. Entonces dice: Me volvere &aacute; mi casa de donde sal&iacute;: y cuando viene, la halla desocupada, barrida y adornada.45. Entonces va, y toma consigo otros siete esp&iacute;ritus peores que &eacute;l, y entrados, moran all&iacute;; y son peores las cosas; &uacute;ltimas del tal hombre que las primeras: as&iacute; tambi&eacute;n acontecer&aacute; &aacute; esta generaci&oacute;n mala.46. Y estando &eacute;l a&uacute;n hablando &aacute; las gentes, he aqu&iacute; su madre y sus hermanos estaban fuera, que le quer&iacute;an hablar.47. Y le dijo uno: He aqu&iacute; tu madre y tus hermanos est&aacute;n fuera, que te quieren hablar.48. Y respondiendo &eacute;l al que le dec&iacute;a esto, dijo: &iquest;Qui&eacute;n es mi madre y qui&eacute;nes son mis hermanos?49. Y extendiendo su mano hacia sus disc&iacute;pulos, dijo: He aqu&iacute; mi madre y mis hermanos.50. Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que est&aacute; en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.</p><a name="Mateo_13"></a><h2>Mateo 13</h2><p>1. Y AQUEL d&iacute;a, saliendo Jes&uacute;s de casa, se sent&oacute; junto &aacute; la mar.2. Y se allegaron &aacute; &eacute;l muchas gentes; y entr&aacute;ndose &eacute;l en el barco, se sent&oacute;, y toda la gente estaba &aacute; la ribera.3. Y les habl&oacute; muchas cosas por par&aacute;bolas, diciendo: He aqu&iacute; el que sembraba sali&oacute; &aacute; sembrar.4. Y sembrando, parte de la simiente cay&oacute; junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.5. Y parte cay&oacute; en pedregales, donde no ten&iacute;a mucha tierra; y naci&oacute; luego, porque no ten&iacute;a profundidad de tierra:6. Mas en saliendo el sol, se quem&oacute;; y sec&oacute;se, porque no ten&iacute;a ra&iacute;z.7. Y parte cay&oacute; en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.8. Y parte cay&oacute; en buena tierra, y di&oacute; fruto, cu&aacute;l a ciento, cu&aacute;l &aacute; sesenta, y cu&aacute;l &aacute; treinta.9. Quien tiene o&iacute;dos para oir, oiga.10. Entonces, lleg&aacute;ndose los disc&iacute;pulos, le dijeron: &iquest;Por qu&eacute; les hablas por par&aacute;bolas?11. Y &eacute;l respondiendo, les dijo: Por que &aacute; vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas &aacute; ellos no es concedido.12. Porque &aacute; cualquiera que tiene, se le dar&aacute;, y tendr&aacute; m&aacute;s; pero al que no tiene, aun lo que tiene le ser&aacute; quitado.13. Por eso les hablo por par&aacute;bolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.14. De manera que se cumple en ellos la profec&iacute;a de Isa&iacute;as, que dice: De o&iacute;do oir&eacute;is, y no entender&eacute;is; Y viendo ver&eacute;is, y no mirar&eacute;is.15. Porque el coraz&oacute;n de este pueblo est&aacute; engrosado, Y de los o&iacute;dos oyen pesadamente, Y de sus ojos gui&ntilde;an: Para que no vean de los ojos, Y oigan de los o&iacute;dos, Y del coraz&oacute;n entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.16. Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros o&iacute;dos, porque oyen.17. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que o&iacute;s, y no lo oyeron.18. Oid, pues, vosotros la par&aacute;bola del que siembra:19. Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendi&eacute;ndola, viene el malo, y arrebata lo que fu&eacute; sembrado en su coraz&oacute;n: &eacute;ste es el que fu&eacute; sembrado junto al camino.20. Y el que fu&eacute; sembrado en pedregales, &eacute;ste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.21. Mas no tiene ra&iacute;z en s&iacute;, antes es temporal que venida la aflicci&oacute;n &oacute; la persecuci&oacute;n por la palabra, luego se ofende.22. Y el que fu&eacute; sembrado en espinas, &eacute;ste es el que oye la palabra; pero el af&aacute;n de este siglo y el enga&ntilde;o de las riquezas, ahogan la palabra, y h&aacute;cese infructuosa.23. Mas el que fu&eacute; sembrado en buena tierra, &eacute;ste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno &aacute; ciento, y otro &aacute; sesenta, y otro &aacute; treinta.24. Otra par&aacute;bola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:25. Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembr&oacute; ciza&ntilde;a entre el trigo, y se fu&eacute;.26. Y como la hierba sali&oacute; &eacute; hizo fruto, entonces apareci&oacute; tambi&eacute;n la ciza&ntilde;a.27. Y lleg&aacute;ndose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Se&ntilde;or, &iquest;no sembraste buena simiente en tu campo? &iquest;de d&oacute;nde, pues, tiene ciza&ntilde;a?28. Y &eacute;l les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: &iquest;Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?29. Y &eacute;l dijo: No; porque cogiendo la ciza&ntilde;a, no arranqu&eacute;is tambi&eacute;n con ella el trigo.30. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo dir&eacute; &aacute; los segadores: Coged primero la ciza&ntilde;a, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfol&iacute;.31. Otra par&aacute;bola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tom&aacute;ndolo alguno lo sembr&oacute; en su campo:32. El cual &aacute; la verdad es la m&aacute;s peque&ntilde;a de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace &aacute;rbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.33. Otra par&aacute;bola les dijo: El reino de los cielos es semejante &aacute; la levadura que tom&oacute; una mujer, y escondi&oacute; en tres medidas de harina, hasta que todo qued&oacute; leudo.34. Todo esto habl&oacute; Jes&uacute;s por par&aacute;bolas &aacute; las gentes, y sin par&aacute;bolas no les hablaba:35. Para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por el profeta, que dijo: Abrir&eacute; en par&aacute;bolas mi boca; Rebosar&eacute; cosas escondidas desde la fundaci&oacute;n del mundo.36. Entonces, despedidas las gentes, Jes&uacute;s se vino &aacute; casa; y lleg&aacute;ndose &aacute; &eacute;l sus disc&iacute;pulos, le dijeron: Decl&aacute;ranos la par&aacute;bola de la ciza&ntilde;a del campo.37. Y respondiendo &eacute;l, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre;38. Y el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del reino, y la ciza&ntilde;a son los hijos del malo;39. Y el enemigo que la sembr&oacute;, es el diablo; y la siega es el fin del mundo, y los segadores son los &aacute;ngeles.40. De manera que como es cogida la ciza&ntilde;a, y quemada al fuego, as&iacute; ser&aacute; en el fin de este siglo.41. Enviar&aacute; el Hijo del hombre sus &aacute;ngeles, y coger&aacute;n de su reino todos los esc&aacute;ndalos, y los que hacen iniquidad,42. Y los echar&aacute;n en el horno de fuego: all&iacute; ser&aacute; el lloro y el crujir de dientes.43. Entonces los justos resplandecer&aacute;n como el sol en el reino de su Padre: el que tiene o&iacute;dos para oir, oiga.44. Adem&aacute;s, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.45. Tambi&eacute;n el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;46. Que hallando una preciosa perla, fu&eacute; y vendi&oacute; todo lo que ten&iacute;a, y la compr&oacute;.47. Asimismo el reino de los cielos es semejante &aacute; la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces:48. La cual estando llena, la sacaron &aacute; la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.49. As&iacute; ser&aacute; al fin del siglo: saldr&aacute;n los &aacute;ngeles, y apartar&aacute;n &aacute; los malos de entre los justos,50. Y los echar&aacute;n en el horno del fuego: all&iacute; ser&aacute; el lloro y el crujir de dientes.51. D&iacute;celes Jes&uacute;s: &iquest;Hab&eacute;is entendido todas estas cosas? Ellos responden: S&iacute;, Se&ntilde;or.52. Y &eacute;l les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante &aacute; un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.53. Y aconteci&oacute; que acabando Jes&uacute;s estas par&aacute;bolas, pas&oacute; de all&iacute;.54. Y venido &aacute; su tierra, les ense&ntilde;aba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban at&oacute;nitos, y dec&iacute;an: &iquest;De d&oacute;nde tiene &eacute;ste esta sabidur&iacute;a, y estas maravillas?55. &iquest;No es &eacute;ste el hijo del carpintero? &iquest;no se llama su madre Mar&iacute;a, y sus hermanos Jacobo y Jos&eacute;, y Sim&oacute;n, y Judas?56. &iquest;Y no est&aacute;n todas sus hermanas con nosotros? &iquest;De d&oacute;nde, pues, tiene &eacute;ste todas estas cosas?57. Y se escandalizaban en &eacute;l. Mas Jes&uacute;s les dijo: No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa.58. Y no hizo all&iacute; muchas maravillas, &aacute; causa de la incredulidad de ellos.</p><a name="Mateo_14"></a><h2>Mateo 14</h2><p>1. EN aquel tiempo Herodes el tetrarca oy&oacute; la fama de Jes&uacute;s,2. Y dijo &aacute; sus criados: Este es Juan el Bautista: &eacute;l ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en &eacute;l.3. Porque Herodes hab&iacute;a prendido &aacute; Juan, y le hab&iacute;a aprisionado y puesto en la c&aacute;rcel, por causa de Herod&iacute;as, mujer de Felipe su hermano;4. Porque Juan le dec&iacute;a: No te es l&iacute;cito tenerla.5. Y quer&iacute;a matarle, mas tem&iacute;a al pueblo; porque le ten&iacute;an como &aacute; profeta.6. Mas celebr&aacute;ndose el d&iacute;a del nacimiento de Herodes, la hija de Herod&iacute;as danz&oacute; en medio, y agrad&oacute; &aacute; Herodes.7. Y prometi&oacute; &eacute;l con juramento de darle todo lo que pidiese.8. Y ella, instru&iacute;da primero de su madre, dijo: Dame aqu&iacute; en un plato la cabeza de Juan el Bautista.9. Entonces el rey se entristeci&oacute;; mas por el juramento, y por los que estaban juntamente &aacute; la mesa, mand&oacute; que se le diese.10. Y enviando, degoll&oacute; &aacute; Juan en la c&aacute;rcel.11. Y fu&eacute; tra&iacute;da su cabeza en un plato y dada &aacute; la muchacha; y ella la present&oacute; &aacute; su madre.12. Entonces llegaron sus disc&iacute;pulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron; y fueron, y dieron las nuevas &aacute; Jes&uacute;s.13. Y oy&eacute;ndo lo Jes&uacute;s, se apart&oacute; de all&iacute; en un barco &aacute; un lugar descierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron &aacute; pie de las ciudades.14. Y saliendo Jes&uacute;s, vi&oacute; un gran gent&iacute;o, y tuvo compasi&oacute;n de ellos, y san&oacute; &aacute; los que de ellos hab&iacute;a enfermos.15. Y cuando fu&eacute; la tarde del d&iacute;a, se llegaron &aacute; &eacute;l sus disc&iacute;pulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para s&iacute; de comer.16. Y Jes&uacute;s les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.17. Y ellos dijeron: No tenemos aqu&iacute; sino cinco panes y dos peces.18. Y &eacute;l les dijo: Tra&eacute;dmelos ac&aacute;.19. Y mandando &aacute; las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y parti&oacute; y di&oacute; los panes &aacute; los disc&iacute;pulos, y los disc&iacute;pulos &aacute; las gentes.20. Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobr&oacute; de los pedazos, doce cestas llenas.21. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los ni&ntilde;os.22. Y luego Jes&uacute;s hizo &aacute; sus disc&iacute;pulos entrar en el barco, &eacute; ir delante de &eacute;l &aacute; la otra parte del lago, entre tanto que &eacute;l desped&iacute;a &aacute; las gentes.23. Y despedidas las gentes, subi&oacute; al monte, apartado, &aacute; orar: y como fu&eacute; la tarde del d&iacute;a, estaba all&iacute; solo.24. Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario.25. Mas &aacute; la cuarta vela de la noche, Jes&uacute;s fu&eacute; &aacute; ellos andando sobre la mar.26. Y los disc&iacute;pulos, vi&eacute;ndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo.27. Mas luego Jes&uacute;s les habl&oacute;, diciendo: Confiad, yo soy; no teng&aacute;is miedo.28. Entonces le respondi&oacute; Pedro, y dijo: Se&ntilde;or, si t&uacute; eres, manda que yo vaya &aacute; ti sobre las aguas.29. Y &eacute;l dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir &aacute; Jes&uacute;s.30. Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenz&aacute;ndose &aacute; hundir, di&oacute; voces, diciendo: Se&ntilde;or, s&aacute;lvame.31. Y luego Jes&uacute;s, extendiendo la mano, trab&oacute; de &eacute;l, y le dice: Oh hombre de poca fe, &iquest;por qu&eacute; dudaste?32. Y como ellos entraron en el barco, soseg&oacute;se el viento.33. Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.34. Y llegando &aacute; la otra parte, vinieron &aacute; la tierra de Genezaret.35. Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron &aacute; &eacute;l todos los enfermos;36. Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos.</p><a name="Mateo_15"></a><h2>Mateo 15</h2><p>1. ENTONCES llegaron &aacute; Jes&uacute;s ciertos escribas y Fariseos de Jerusalem, diciendo:2. &iquest;Por qu&eacute; tus disc&iacute;pulos traspasan la tradici&oacute;n de los ancianos? porque no se lavan las manos cuando comen pan.3. Y &eacute;l respondiendo, les dijo: &iquest;Por qu&eacute; tambi&eacute;n vosotros traspas&aacute;is el mandamiento de Dios por vuestra tradici&oacute;n?4. Porque Dios mand&oacute;, diciendo: Honra al padre y &aacute; la madre, y, El que maldijere al padre &oacute; &aacute; la madre, muera de muerte.5. Mas vosotros dec&iacute;s: Cualquiera que dijere al padre &oacute; &aacute; la madre: Es ya ofrenda m&iacute;a &aacute; Dios todo aquello con que pudiera valerte;6. No deber&aacute; honrar &aacute; su padre &oacute; &aacute; su madre con socorro. As&iacute; hab&eacute;is invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradici&oacute;n.7. Hip&oacute;critas, bien profetiz&oacute; de vosotros Isa&iacute;as, diciendo:8. Este pueblo de labios me honra; Mas su coraz&oacute;n lejos est&aacute; de m&iacute;.9. Mas en vano me honran, Ense&ntilde;ando doctrinas y mandamientos de hombres.10. Y llamando &aacute; s&iacute; las gentes, les dijo: Oid, y entended:11. No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.12. Entonces lleg&aacute;ndose sus disc&iacute;pulos, le dijeron: &iquest;Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron?13. Mas respondiendo &eacute;l, dijo: Toda planta que no plant&oacute; mi Padre celestial, ser&aacute; desarraigada.14. Dejadlos: son ciegos gu&iacute;as de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caer&aacute;n en el hoyo.15. Y respondiendo Pedro, le dijo: Decl&aacute;ranos esta par&aacute;bola.16. Y Jes&uacute;s dijo: &iquest;Aun tambi&eacute;n vosotros sois sin entendimiento?17. &iquest;No entend&eacute;is a&uacute;n, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la letrina?18. Mas lo que sale de la boca, del coraz&oacute;n sale; y esto contamina al hombre.19. Porque del coraz&oacute;n salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.20. Estas cosas son las que contaminan al hombre: que comer con las manos por lavar no contamina al hombre.21. Y saliendo Jes&uacute;s de all&iacute;, se fu&eacute; &aacute; las partes de Tiro y de Sid&oacute;n.22. Y he aqu&iacute; una mujer Cananea, que hab&iacute;a salido de aquellos t&eacute;rminos, clamaba, dici&eacute;ndole: Se&ntilde;or, Hijo de David, ten misericordia de m&iacute;; mi hija es malamente atormentada del demonio.23. Mas &eacute;l no le respondi&oacute; palabra. Entonces lleg&aacute;ndose sus disc&iacute;pulos, le rogaron, diciendo: Desp&aacute;chala, pues da voces tras nosotros.24. Y &eacute;l respondiendo, dijo: No soy enviado sino &aacute; las ovejas perdidas de la casa de Israel.25. Entonces ella vino, y le ador&oacute;, diciendo: Se&ntilde;or soc&oacute;rreme.26. Y respondiendo &eacute;l, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo &aacute; los perrillos.27. Y ella dijo: S&iacute;, Se&ntilde;or; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus se&ntilde;ores.28. Entonces respondiendo Jes&uacute;s, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fu&eacute; sana su hija desde aquella hora.29. Y partido Jes&uacute;s de all&iacute;, vino junto al mar de Galilea: y subiendo al monte, se sent&oacute; all&iacute;.30. Y llegaron &aacute; &eacute;l muchas gentes, que ten&iacute;an consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron &aacute; los pies de Jes&uacute;s, y los san&oacute;:31. De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, y ver los ciegos: y glorificaron al Dios de Israel.32. Y Jes&uacute;s llamando &aacute; sus disc&iacute;pulos, dijo: Tengo l&aacute;stima de la gente, que ya hace tres d&iacute;as que perseveran conmigo, y no tienen qu&eacute; comer; y enviarlos ayunos no quiero, porque no desmayen en el camino.33. Entonces sus disc&iacute;pulos le dicen: &iquest;D&oacute;nde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos &aacute; tan gran compa&ntilde;&iacute;a?34. Y Jes&uacute;s les dice: &iquest;Cu&aacute;ntos panes ten&eacute;is? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.35. Y mand&oacute; &aacute; las gentes que se recostasen sobre la tierra.36. Y tomando los siete panes y los peces, haciendo gracias, parti&oacute; y di&oacute; &aacute; sus disc&iacute;pulos; y los disc&iacute;pulos &aacute; la gente.37. Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobr&oacute; de los pedazos, siete espuertas llenas.38. Y eran los que hab&iacute;an comido, cuatro mil hombres, sin las mujeres y los ni&ntilde;os.39. Entonces, despedidas las gentes, subi&oacute; en el barco: y vino &aacute; los t&eacute;rminos de Magdal&aacute;.</p><a name="Mateo_16"></a><h2>Mateo 16</h2><p>1. Y LLEGANDOSE los Fariseos y los Saduceos para tentarle, le ped&iacute;an que les mostrase se&ntilde;al del cielo.2. Mas &eacute;l respondiendo, les dijo: Cuando es la tarde del d&iacute;a, dec&iacute;s: Sereno; porque el cielo tiene arreboles.3. Y &aacute; la ma&ntilde;ana: Hoy tempestad; porque tiene arreboles el cielo triste. Hip&oacute;critas, que sab&eacute;is hacer diferencia en la faz del cielo; &iquest;y en las se&ntilde;ales de los tiempos no pod&eacute;is?4. La generaci&oacute;n mala y adulterina demanda se&ntilde;al; mas se&ntilde;al no le ser&aacute; dada, sino la se&ntilde;al de Jon&aacute;s profeta. Y dej&aacute;ndolos, se fu&eacute;.5. Y viniendo sus disc&iacute;pulos de la otra parte del lago, se hab&iacute;an olvidado de tomar pan.6. Y Jes&uacute;s les dijo: Mirad, y guardaos de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos.7. Y ellos pensaban dentro de s&iacute;, diciendo: Esto dice porque no tomamos pan.8. Y entendi&eacute;ndolo Jes&uacute;s, les dijo: &iquest;Por qu&eacute; pens&aacute;is dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tomasteis pan?9. &iquest;No entend&eacute;is a&uacute;n, ni os acord&aacute;is de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cu&aacute;ntos cestos alzasteis?10. &iquest;Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cu&aacute;ntas espuertas tomasteis?11. &iquest;C&oacute;mo es que no entend&eacute;is que no por el pan os dije, que os guardaseis de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos?12. Entonces entendieron que no les hab&iacute;a dicho que se guardasen de la levadura de pan, sino de la doctrina de los Fariseos y de los Saduceos.13. Y viniendo Jes&uacute;s &aacute; las partes de Cesarea de Filipo, pregunt&oacute; &aacute; sus disc&iacute;pulos, diciendo: &iquest;Qui&eacute;n dicen los hombres que es el Hijo del hombre?14. Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, El&iacute;as; y otros; Jerem&iacute;as, &oacute; alguno de los profetas.15. El les dice: Y vosotros, &iquest;qui&eacute;n dec&iacute;s que soy?16. Y respondiendo Sim&oacute;n Pedro, dijo: T&uacute; eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.17. Entonces, respondiendo Jes&uacute;s, le dijo: Bienaventurado eres, Sim&oacute;n, hijo de Jon&aacute;s; porque no te lo revel&oacute; carne ni sangre, mas mi Padre que est&aacute; en los cielos.18. Mas yo tambi&eacute;n te digo, que t&uacute; eres Pedro, y sobre esta piedra edificar&eacute; mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecer&aacute;n contra ella.19. Y &aacute; ti dar&eacute; las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra ser&aacute; ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra ser&aacute; desatado en los cielos.20. Entonces mand&oacute; &aacute; sus disc&iacute;pulos que &aacute; nadie dijesen que &eacute;l era Jes&uacute;s el Cristo.21. Desde aquel tiempo comenz&oacute; Jes&uacute;s &aacute; declarar &aacute; sus disc&iacute;pulos que le conven&iacute;a ir &aacute; Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer d&iacute;a.22. Y Pedro, tom&aacute;ndolo aparte, comenz&oacute; &aacute; reprenderle, diciendo: Se&ntilde;or, ten compasi&oacute;n de ti: en ninguna manera esto te acontezca.23. Entonces &eacute;l, volvi&eacute;ndose, dijo &aacute; Pedro: Qu&iacute;tate de delante de m&iacute;, Satan&aacute;s; me eres esc&aacute;ndalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres.24. Entonces Jes&uacute;s dijo &aacute; sus disc&iacute;pulos: Si alguno quiere venir en pos de m&iacute;, ni&eacute;guese &aacute; s&iacute; mismo, y tome su cruz, y s&iacute;game.25. Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perder&aacute;, y cualquiera que perdiere su vida por causa de m&iacute;, la hallar&aacute;.26. Porque &iquest;de qu&eacute; aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O &iquest;qu&eacute; recompensa dar&aacute; el hombre por su alma?27. Porque el Hijo del hombre vendr&aacute; en la gloria de su Padre con sus &aacute;ngeles, y entonces pagar&aacute; &aacute; cada uno conforme &aacute; sus obras.28. De cierto os digo: hay algunos de los que est&aacute;n aqu&iacute;, que no gustar&aacute;n la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su reino.</p><a name="Mateo_17"></a><h2>Mateo 17</h2><p>1. Y DESPU&Eacute;S de seis d&iacute;as, Jes&uacute;s toma &aacute; Pedro, y &aacute; Jacobo, y &aacute; Juan su hermano, y los lleva aparte &aacute; un monte alto:2. Y se transfigur&oacute; delante de ellos; y resplandeci&oacute; su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.3. Y he aqu&iacute; les aparecieron Mois&eacute;s y El&iacute;as, hablando con &eacute;l.4. Y respondiendo Pedro, dijo &aacute; Jes&uacute;s: Se&ntilde;or, bien es que nos quedemos aqu&iacute;: si quieres, hagamos aqu&iacute; tres pabellones: para ti uno, y para Mois&eacute;s otro, y otro para El&iacute;as.5. Y estando a&uacute;n &eacute;l hablando, he aqu&iacute; una nube de luz que los cubri&oacute;; y he aqu&iacute; una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: &aacute; &eacute;l o&iacute;d.6. Y oyendo esto los disc&iacute;pulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.7. Entonces Jes&uacute;s llegando, los toc&oacute;, y dijo: Levantaos, y no tem&aacute;is.8. Y alzando ellos sus ojos, &aacute; nadie vieron, sino &aacute; solo Jes&uacute;s.9. Y como descendieron del monte, les mand&oacute; Jes&uacute;s, diciendo: No dig&aacute;is &aacute; nadie la visi&oacute;n, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.10. Entonces sus disc&iacute;pulos le preguntaron, diciendo: &iquest;Por qu&eacute; dicen pues los escribas que es menester que El&iacute;as venga primero?11. Y respondiendo Jes&uacute;s, les dijo: &aacute; la verdad, El&iacute;as vendr&aacute; primero, y restituir&aacute; todas las cosas.12. Mas os digo, que ya vino El&iacute;as, y no le conocieron; antes hicieron en &eacute;l todo lo que quisieron: as&iacute; tambi&eacute;n el Hijo del hombre padecer&aacute; de ellos.13. Los disc&iacute;pulos entonces entendieron, que les habl&oacute; de Juan el Bautista.14. Y como ellos llegaron al gent&iacute;o, vino &aacute; &eacute;l un hombre hinc&aacute;ndosele de rodillas,15. Y diciendo: Se&ntilde;or, ten misericordia de mi hijo, que es lun&aacute;tico, y padece malamente; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.16. Y le he presentado &aacute; tus disc&iacute;pulos, y no le han podido sanar.17. Y respondiendo Jes&uacute;s, dijo: &iexcl;Oh generaci&oacute;n infiel y torcida! &iquest;hasta cu&aacute;ndo tengo de estar con vosotros? &iquest;hasta cu&aacute;ndo os tengo de sufrir? tra&eacute;dmele ac&aacute;.18. Y Jes&uacute;s le reprendi&oacute;, y sali&oacute; el demonio de &eacute;l; y el mozo fu&eacute; sano desde aquella hora.19. Entonces, lleg&aacute;ndose los disc&iacute;pulos &aacute; Jes&uacute;s, aparte, dijeron: &iquest;Por qu&eacute; nosotros no lo pudimos echar fuera?20. Y Jes&uacute;s les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, dir&eacute;is &aacute; este monte: P&aacute;sate de aqu&iacute; all&aacute;: y se pasar&aacute;: y nada os ser&aacute; imposible.21. Mas este linaje no sale sino por oraci&oacute;n y ayuno.22. Y estando ellos en Galilea, Jes&uacute;s les dijo: El Hijo del hombre ser&aacute; entregado en manos de hombres,23. Y le matar&aacute;n; mas al tercer d&iacute;a resucitar&aacute;. Y ellos se entristecieron en gran manera.24. Y como llegaron &aacute; Capernaum, vinieron &aacute; Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: &iquest;Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?25. El dice: S&iacute;. Y entrando &eacute;l en casa, Jes&uacute;s le habl&oacute; antes, diciendo: &iquest;Qu&eacute; te parece, Sim&oacute;n? Los reyes de la tierra, &iquest;de qui&eacute;n cobran los tributos &oacute; el censo? &iquest;de sus hijos &oacute; de los extra&ntilde;os?26. Pedro le dice: De los extra&ntilde;os. Jes&uacute;s le dijo: Luego los hijos son francos.27. Mas porque no los escandalicemos, ve &aacute; la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, t&oacute;malo, y abierta su boca, hallar&aacute;s un estatero: t&oacute;malo, y d&aacute;selo por m&iacute; y por ti.</p><a name="Mateo_18"></a><h2>Mateo 18</h2><p>1. EN aquel tiempo se llegaron los disc&iacute;pulos &aacute; Jes&uacute;s, diciendo: &iquest;Qui&eacute;n es el mayor en el reino de los cielos?2. Y llamando Jes&uacute;s &aacute; un ni&ntilde;o, le puso en medio de ellos,3. Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como ni&ntilde;os, no entrar&eacute;is en el reino de los cielos.4. As&iacute; que, cualquiera que se humillare como este ni&ntilde;o, &eacute;ste es el mayor en el reino de los cielos.5. Y cualquiera que recibiere &aacute; un tal ni&ntilde;o en mi nombre, &aacute; m&iacute; recibe.6. Y cualquiera que escandalizare &aacute; alguno de estos peque&ntilde;os que creen en m&iacute;, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo de la mar.7. &iexcl;Ay del mundo por los esc&aacute;ndalos! porque necesario es que vengan esc&aacute;ndalos; mas &iexcl;ay de aquel hombre por el cual viene el esc&aacute;ndalo!8. Por tanto, si tu mano &oacute; tu pie te fuere ocasi&oacute;n de caer, c&oacute;rtalo y echal&oacute; de ti: mejor te es entrar cojo &oacute; manco en la vida, que teniendo dos manos &oacute; dos pies ser echado en el fuego eterno.9. Y si tu ojo te fuere ocasi&oacute;n de caer, s&aacute;calo y &eacute;chalo de ti: mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno del fuego.10. Mirad no teng&aacute;is en poco &aacute; alguno de estos peque&ntilde;os; porque os digo que sus &aacute;ngeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que est&aacute; en los cielos.11. Porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se hab&iacute;a perdido.12. &iquest;Qu&eacute; os parece? Si tuviese alg&uacute;n hombre cien ovejas, y se descarriase una de ellas, &iquest;no ir&iacute;a por los montes, dejadas las noventa y nueve, &aacute; buscar la que se hab&iacute;a descarriado?13. Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que m&aacute;s se goza de aqu&eacute;lla, que de las noventa y nueve que no se descarriaron.14. As&iacute;, no es la voluntad de vuestro Padre que est&aacute; en los cielos, que se pierda uno de estos peque&ntilde;os.15. Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redarg&uacute;yele entre ti y &eacute;l solo: si te oyere, has ganado &aacute; tu hermano.16. Mas si no te oyere, toma a&uacute;n contigo uno &oacute; dos, para que en boca de dos &oacute; de tres testigos conste toda palabra.17. Y si no oyere &aacute; ellos, dilo &aacute; la iglesia: y si no oyere &aacute; la iglesia, tenle por &eacute;tnico y publicano.18. De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra, ser&aacute; ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, ser&aacute; desatado en el cielo.19. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les ser&aacute; hecho por mi Padre que est&aacute; en los cielos.20. Porque donde est&aacute;n dos &oacute; tres congregados en mi nombre, all&iacute; estoy en medio de ellos.21. Entonces Pedro, lleg&aacute;ndose &aacute; &eacute;l, dijo: Se&ntilde;or, &iquest;cu&aacute;ntas veces perdonar&eacute; &aacute; mi hermano que pecare contra m&iacute;? &iquest;hasta siete?22. Jes&uacute;s le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.23. Por lo cual, el reino de los cielos es semejante &aacute; un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.24. Y comenzando &aacute; hacer cuentas, le fu&eacute; presentado uno que le deb&iacute;a diez mil talentos.25. Mas &aacute; &eacute;ste, no pudiendo pagar, mand&oacute; su se&ntilde;or venderle, y &aacute; su mujer &eacute; hijos, con todo lo que ten&iacute;a, y que se le pagase.26. Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo: Se&ntilde;or, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagar&eacute; todo.27. El se&ntilde;or, movido &aacute; misericordia de aquel siervo, le solt&oacute; y le perdon&oacute; la deuda.28. Y saliendo aquel siervo, hall&oacute; &aacute; uno de sus consiervos, que le deb&iacute;a cien denarios; y trabando de &eacute;l, le ahogaba, diciendo: P&aacute;game lo que debes.29. Entonces su consiervo, postr&aacute;ndose &aacute; sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagar&eacute; todo.30. Mas &eacute;l no quiso; sino fu&eacute;, y le ech&oacute; en la c&aacute;rcel hasta que pagase la deuda.31. Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo, declararon &aacute; su se&ntilde;or todo lo que hab&iacute;a pasado.32. Entonces llam&aacute;ndole su se&ntilde;or, le dice: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdon&eacute;, porque me rogaste:33. &iquest;No te conven&iacute;a tambi&eacute;n &aacute; ti tener misericordia de tu consiervo, como tambi&eacute;n yo tuve misericordia de ti?34. Entonces su se&ntilde;or, enojado, le entreg&oacute; &aacute; los verdugos, hasta que pagase todo lo que le deb&iacute;a.35. As&iacute; tambi&eacute;n har&aacute; con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno &aacute; su hermano sus ofensas.</p><p><br></p><a name="Mateo_19"></a><h2>Mateo 19</h2><p>1. Y ACONTECIO que acabando Jes&uacute;s estas palabras, se pas&oacute; de Galilea, y vino &aacute; los t&eacute;rminos de Judea, pasado el Jord&aacute;n.2. Y le siguieron muchas gentes, y los san&oacute; all&iacute;.3. Entonces se llegaron &aacute; &eacute;l los Fariseos, tent&aacute;ndole, y dici&eacute;ndole: &iquest;Es l&iacute;cito al hombre repudiar &aacute; su mujer por cualquiera causa?4. Y &eacute;l respondiendo, les dijo: &iquest;No hab&eacute;is le&iacute;do que el que los hizo al principio, macho y hembra los hizo,5. Y dijo: Por tanto, el hombre dejar&aacute; padre y madre, y se unir&aacute; &aacute; su mujer, y ser&aacute;n dos en una carne?6. As&iacute; que, no son ya m&aacute;s dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios junt&oacute;, no lo aparte el hombre.7. D&iacute;cenle: &iquest;Por qu&eacute;, pues, Mois&eacute;s mand&oacute; dar carta de divorcio, y repudiarla?8. D&iacute;celes: Por la dureza de vuestro coraz&oacute;n Mois&eacute;s os permiti&oacute; repudiar &aacute; vuestras mujeres: mas al principio no fu&eacute; as&iacute;.9. Y yo os digo que cualquiera que repudiare &aacute; su mujer, si no fuere por causa de fornicaci&oacute;n, y se casare con otra, adultera: y el que se casare con la repudiada, adultera.10. D&iacute;cenle sus disc&iacute;pulos: Si as&iacute; es la condici&oacute;n del hombre con su mujer, no conviene casarse.11. Entonces &eacute;l les dijo: No todos reciben esta palabra, sino aquellos &aacute; quienes es dado.12. Porque hay eunucos que nacieron as&iacute; del vientre de su madre; y hay eunucos, que son hechos eunucos por los hombres; y hay eunucos que se hicieron &aacute; s&iacute; mismos eunucos por causa del reino de los cielos; el que pueda ser capaz de eso, s&eacute;alo.13. Entonces le fueron presentados unos ni&ntilde;os, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los disc&iacute;pulos les ri&ntilde;eron.14. Y Jes&uacute;s dijo: Dejad &aacute; los ni&ntilde;os, y no les impid&aacute;is de venir &aacute; m&iacute;; porque de los tales es el reino de los cielos.15. Y habiendo puesto sobre ellos las manos se parti&oacute; de all&iacute;.16. Y he aqu&iacute;, uno lleg&aacute;ndose le dijo: Maestro bueno, &iquest;qu&eacute; bien har&eacute; para tener la vida eterna?17. Y &eacute;l le dijo: &iquest;Por qu&eacute; me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es &aacute; saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.18. D&iacute;cele: &iquest;Cu&aacute;les? Y Jes&uacute;s dijo: No mataras: No adulterar&aacute;s: No hurtar&aacute;s: No dir&aacute;s falso testimonio:19. Honra &aacute; tu padre y &aacute; tu madre: y, Amar&aacute;s &aacute; tu pr&oacute;jimo como &aacute; ti mismo.20. D&iacute;cele el mancebo: Todo esto guard&eacute; desde mi juventud: &iquest;qu&eacute; m&aacute;s me falta?21. D&iacute;cele Jes&uacute;s: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y da lo &aacute; los pobres, y tendr&aacute;s tesoro en el cielo; y ven, s&iacute;gueme.22. Y oyendo el mancebo esta palabra, se fu&eacute; triste, porque ten&iacute;a muchas posesiones.23. Entonces Jes&uacute;s dijo &aacute; sus disc&iacute;pulos: De cierto os digo, que un rico dif&iacute;cilmente entrar&aacute; en el reino de los cielos.24. Mas os digo, que m&aacute;s liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.25. Mas sus disc&iacute;pulos, oyendo estas cosas, se espantaron en gran manera, diciendo: &iquest;Qui&eacute;n pues podr&aacute; ser salvo?26. Y mir&aacute;ndo los Jes&uacute;s, les dijo: Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible.27. Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aqu&iacute;, nosotros hemos dejado todo, y te hemos seguido: &iquest;qu&eacute; pues tendremos?28. Y Jes&uacute;s les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me hab&eacute;is seguido, en la regeneraci&oacute;n, cuando se sentar&aacute; el Hijo del hombre en el trono de su gloria, vosotros tambi&eacute;n os sentar&eacute;is sobre doce tronos, para juzgar &aacute; las doce tribus de Israel.29. Y cualquiera que dejare casas, &oacute; hermanos, &oacute; hermanas, &oacute; padre, &oacute; madre, &oacute; mujer, &oacute; hijos, &oacute; tierras, por mi nombre, recibir&aacute; cien veces tanto, y heredar&aacute; la vida eterna.30. Mas muchos primeros ser&aacute;n postreros, y postreros primeros.</p><a name="Mateo_20"></a><h2>Mateo 20</h2><p>1. PORQUE el reino de los cielos es semejante &aacute; un hombre, padre de familia, que sali&oacute; por la ma&ntilde;ana &aacute; ajustar obreros para su vi&ntilde;a.2. Y habi&eacute;ndose concertado con los obreros en un denario al d&iacute;a, los envi&oacute; &aacute; su vi&ntilde;a.3. Y saliendo cerca de la hora de las tres, vi&oacute; otros que estaban en la plaza ociosos;4. Y les dijo: Id tambi&eacute;n vosotros &aacute; mi vi&ntilde;a, y os dar&eacute; lo que fuere justo. Y ellos fueron.5. Sali&oacute; otra vez cerca de las horas sexta y nona, &eacute; hizo lo mismo.6. Y saliendo cerca de la hora und&eacute;cima, hall&oacute; otros que estaban ociosos; y d&iacute;celes: &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;is aqu&iacute; todo el d&iacute;a ociosos?7. D&iacute;cenle: Porque nadie nos ha ajustado. D&iacute;celes: Id tambi&eacute;n vosotros &aacute; la vi&ntilde;a, y recibir&eacute;is lo que fuere justo.8. Y cuando fu&eacute; la tarde del d&iacute;a, el se&ntilde;or de la vi&ntilde;a dijo &aacute; su mayordomo: Llama &aacute; los obreros y p&aacute;gales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.9. Y viniendo los que hab&iacute;an ido cerca de la hora und&eacute;cima, recibieron cada uno un denario.10. Y viniendo tambi&eacute;n los primeros, pensaron que hab&iacute;an de recibir m&aacute;s; pero tambi&eacute;n ellos recibieron cada uno un denario.11. Y tom&aacute;ndolo, murmuraban contra el padre de la familia,12. Diciendo: Estos postreros s&oacute;lo han trabajado una hora, y los has hecho iguales &aacute; nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del d&iacute;a.13. Y &eacute;l respondiendo, dijo &aacute; uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; &iquest;no te concertaste conmigo por un denario?14. Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar &aacute; este postrero, como &aacute; ti.15. &iquest;No me es l&iacute;cito &aacute; mi hacer lo que quiero con lo m&iacute;o? &oacute; &iquest;es malo tu ojo, porque yo soy bueno?16. As&iacute; los primeros ser&aacute;n postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.17. Y subiendo Jes&uacute;s &aacute; Jerusalem, tom&oacute; sus doce disc&iacute;pulos aparte en el camino, y les dijo:18. He aqu&iacute; subimos &aacute; Jerusalem, y el Hijo del hombre ser&aacute; entregado &aacute; los principes de los sacerdotes y &aacute; los escribas, y le condenar&aacute;n &aacute; muerte;19. Y le entregar&aacute;n &aacute; los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer d&iacute;a resucitar&aacute;.20. Entonces se lleg&oacute; &aacute; &eacute;l la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, ador&aacute;ndo le, y pidi&eacute;ndole algo.21. Y &eacute;l le dijo: &iquest;Qu&eacute; quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos m&iacute;os, el uno &aacute; tu mano derecha, y el otro &aacute; tu izquierda, en tu reino.22. Entonces Jes&uacute;s respondiendo, dijo: No sab&eacute;is lo que ped&iacute;s: &iquest;pod&eacute;is beber el vaso que yo he de beber, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Y ellos le dicen: Podemos.23. Y &eacute;l les dice: A la verdad mi vaso beber&eacute;is, y del bautismo de que yo soy bautizado, ser&eacute;is bautizados; mas el sentaros &aacute; mi mano derecha y &aacute; mi izquierda, no es m&iacute;o dar lo, sino &aacute; aquellos para quienes est&aacute; aparejado de mi Padre.24. Y como los diez oyeron esto, se enojaron de los dos hermanos.25. Entonces Jes&uacute;s llam&aacute;ndolos, dijo: Sab&eacute;is que los pr&iacute;ncipes de los Gentiles se ense&ntilde;orean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.26. Mas entre vosotros no ser&aacute; as&iacute;; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, ser&aacute; vuestro servidor;27. Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, ser&aacute; vuestro siervo:28. Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.29. Entonces saliendo ellos de Jeric&oacute;, le segu&iacute;a gran compa&ntilde;&iacute;a.30. Y he aqu&iacute; dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jes&uacute;s pasaba, clamaron, diciendo: Se&ntilde;or, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.31. Y la gente les re&ntilde;&iacute;a para que callasen; mas ellos clamaban m&aacute;s, diciendo: Se&ntilde;or, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.32. Y par&aacute;ndose Jes&uacute;s, los llam&oacute;, y dijo: &iquest;Qu&eacute; quer&eacute;is que haga por vosotros?33. Ellos le dicen: Se&ntilde;or, que sean abiertos nuestros ojos.34. Entonces Jes&uacute;s, teniendo misericordia de ellos, les toc&oacute; los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron.</p><a name="Mateo_21"></a><h2>Mateo 21</h2><p>1. Y COMO se acercaron &aacute; Jerusalem, y vinieron &aacute; Bethfag&eacute;, al monte de las Olivas, entonces Jes&uacute;s envi&oacute; dos disc&iacute;pulos,2. Dici&eacute;ndoles: Id &aacute; la aldea que est&aacute; delante de vosotros, y luego hallar&eacute;is una asna atada, y un pollino con ella: desatad la, y tra&eacute;dme los.3. Y si alguno os dijere algo, decid: El Se&ntilde;or los ha menester. Y luego los dejar&aacute;.4. Y todo esto fu&eacute; hecho, para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por el profeta, que dijo:5. Decid &aacute; la hija de Si&oacute;n: He aqu&iacute;, tu Rey viene &aacute; ti, Manso, y sentado sobre una asna, Y sobre un pollino, hijo de animal de yugo.6. Y los disc&iacute;pulos fueron, &eacute; hicieron como Jes&uacute;s les mand&oacute;;7. Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y se sent&oacute; sobre ellos.8. Y la compa&ntilde;&iacute;a, que era muy numerosa, tend&iacute;a sus mantos en el camino: y otros cortaban ramos de los &aacute;rboles, y los tend&iacute;an por el camino.9. Y las gentes que iban delante, y las que iban detr&aacute;s, aclamaban diciendo: &iexcl;Hosanna al Hijo de David! &iexcl;Bendito el que viene en el nombre del Se&ntilde;or! &iexcl;Hosanna en las alturas!10. Y entrando &eacute;l en Jerusalem, toda la ciudad se alborot&oacute;, diciendo. &iquest;Qui&eacute;n es &eacute;ste?11. Y las gentes dec&iacute;an: Este es Jes&uacute;s, el profeta, de Nazaret de Galilea.12. Y entr&oacute; Jes&uacute;s en el templo de Dios, y ech&oacute; fuera todos los que vend&iacute;an y compraban en el templo, y trastorn&oacute; las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vend&iacute;an palomas;13. Y les dice: Escrito est&aacute;: Mi casa, casa de oraci&oacute;n ser&aacute; llamada; mas vosotros cueva de ladrones la hab&eacute;is hecho.14. Entonces vinieron &aacute; &eacute;l ciegos y cojos en el templo, y los san&oacute;.15. Mas los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hac&iacute;a, y &aacute; los muchachos aclamando en el templo y diciendo: &iexcl;Hosanna al Hijo de David! se indignaron,16. Y le dijeron: &iquest;Oyes lo que &eacute;stos dicen? Y Jes&uacute;s les dice: S&iacute;: &iquest;nunca le&iacute;steis: De la boca de los ni&ntilde;os y de los que maman perfeccionaste la alabanza?17. Y dej&aacute;ndolos, se sali&oacute; fuera de la ciudad, &aacute; Bethania; y pos&oacute; all&iacute;.18. Y por la ma&ntilde;ana volviendo &aacute; la ciudad, tuvo hambre.19. Y viendo una higuera cerca del camino, vino &aacute; ella, y no hall&oacute; nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: Nunca m&aacute;s para siempre nazca de ti fruto. Y luego se sec&oacute; la higuera.20. Y viendo esto los disc&iacute;pulos, maravillados dec&iacute;an: &iquest;C&oacute;mo se sec&oacute; luego la higuera?21. Y respondiendo Jes&uacute;s les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no s&oacute;lo har&eacute;is esto de la higuera: mas si &aacute; este monte dijereis: Qu&iacute;tate y &eacute;chate en la mar, ser&aacute; hecho.22. Y todo lo que pidiereis en oraci&oacute;n, creyendo, lo recibir&eacute;is.23. Y como vino al templo, lleg&aacute;ronse &aacute; &eacute;l cuando estaba ense&ntilde;ando, los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo. &iquest;Con qu&eacute; autoridad haces esto? &iquest;y qui&eacute;n te di&oacute; esta autoridad?24. Y respondiendo Jes&uacute;s, les dijo: Yo tambi&eacute;n os preguntar&eacute; una palabra, la cual si me dijereis, tambi&eacute;n yo os dir&eacute; con qu&eacute; autoridad hago esto.25. El bautismo de Juan, &iquest;de d&oacute;nde era? &iquest;del cielo, &oacute; de los hombres? Ellos entonces pensaron entre s&iacute;, diciendo: Si dij&eacute;remos, del cielo, nos dir&aacute;: &iquest;Por qu&eacute; pues no le cre&iacute;steis?26. Y si dij&eacute;remos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen &aacute; Juan por profeta.27. Y respondiendo &aacute; Jes&uacute;s, dijeron: No sabemos. Y &eacute;l tambi&eacute;n les dijo: Ni yo os digo con qu&eacute; autoridad hago esto.28. Mas, &iquest;qu&eacute; os parece? Un hombre ten&iacute;a dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy &aacute; trabajar en mi vi&ntilde;a.29. Y respondiendo &eacute;l, dijo: No quiero; mas despu&eacute;s, arrepentido, fu&eacute;.30. Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo &eacute;l, dijo: Yo, se&ntilde;or, voy. Y no fu&eacute;.31. &iquest;Cu&aacute;l de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. D&iacute;celes Jes&uacute;s: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.32. Porque vino &aacute; vosotros Juan en camino de justicia, y no le cre&iacute;steis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis despu&eacute;s para creerle.33. O&iacute;d otra par&aacute;bola: Fu&eacute; un hombre, padre de familia, el cual plant&oacute; una vi&ntilde;a; y la cerc&oacute; de vallado, y cav&oacute; en ella un lagar, y edific&oacute; una torre, y la di&oacute; &aacute; renta &aacute; labradores, y se parti&oacute; lejos.34. Y cuando se acerc&oacute; el tiempo de los frutos, envi&oacute; sus siervos &aacute; los labradores, para que recibiesen sus frutos.35. Mas los labradores, tomando &aacute; los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon.36. Envi&oacute; de nuevo otros siervos, m&aacute;s que los primeros; &eacute; hicieron con ellos de la misma manera.37. Y &aacute; la postre les envi&oacute; su hijo, diciendo: Tendr&aacute;n respeto &aacute; mi hijo.38. Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre s&iacute;: Este es el heredero; venid, mat&eacute;mosle, y tomemos su heredad.39. Y tomado, le echaron fuera de la vi&ntilde;a, y le mataron.40. Pues cuando viniere el se&ntilde;or de la vi&ntilde;a, &iquest;qu&eacute; har&aacute; &aacute; aquellos labradores?41. D&iacute;cenle: &aacute; los malos destruir&aacute; miserablemente, y su vi&ntilde;a dar&aacute; &aacute; renta &aacute; otros labradores, que le paguen el fruto &aacute; sus tiempos.42. D&iacute;celes Jes&uacute;s: &iquest;Nunca le&iacute;steis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, Esta fu&eacute; hecha por cabeza de esquina: Por el Se&ntilde;or es hecho esto, Y es cosa maravillosa en nuestros ojos?43. Por tanto os digo, que el reino de Dios ser&aacute; quitado de vosotros, y ser&aacute; dado &aacute; gente que haga los frutos de &eacute;l.44. Y el que cayere sobre esta piedra, ser&aacute; quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzar&aacute;.45. Y oyendo los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus par&aacute;bolas, entendieron que hablaba de ellos.46. Y buscando c&oacute;mo echarle mano, temieron al pueblo; porque le ten&iacute;an por profeta.</p><a name="Mateo_22"></a><h2>Mateo 22</h2><p>1. Y RESPONDIENDO Jes&uacute;s, les volvi&oacute; &aacute; hablar en par&aacute;bolas, diciendo:2. El reino de los cielos es semejante &aacute; un hombre rey, que hizo bodas &aacute; su hijo;3. Y envi&oacute; sus siervos para que llamasen los llamados &aacute; las bodas; mas no quisieron venir.4. Volvi&oacute; &aacute; enviar otros siervos, diciendo: Decid &aacute; los llamados: He aqu&iacute;, mi comida he aparejado; mis toros y animales engordados son muertos, y todo est&aacute; prevenido: venid &aacute; las bodas.5. Mas ellos no se cuidaron, y se fueron, uno &aacute; su labranza, y otro &aacute; sus negocios;6. Y otros, tomando &aacute; sus siervos, los afrentaron y los mataron.7. Y el rey, oyendo esto, se enoj&oacute;; y enviando sus ej&eacute;rcitos, destruy&oacute; &aacute; aquellos homicidas, y puso fuego &aacute; su ciudad.8. Entonces dice &aacute; sus siervos: Las bodas &aacute; la verdad est&aacute;n aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos.9. Id pues &aacute; las salidas de los caminos, y llamad &aacute; las bodas &aacute; cuantos hallareis.10. Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron &aacute; todos los que hallaron, juntamente malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.11. Y entr&oacute; el rey para ver los convidados, y vi&oacute; all&iacute; un hombre no vestido de boda.12. Y le dijo: Amigo, &iquest;c&oacute;mo entraste aqu&iacute; no teniendo vestido de boda? Mas &eacute;l cerr&oacute; la boca.13. Entonces el rey dijo &aacute; los que serv&iacute;an: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: all&iacute; ser&aacute; el lloro y el crujir de dientes.14. Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.15. Entonces, idos los Fariseos, consultaron c&oacute;mo le tomar&iacute;an en alguna palabra.16. Y env&iacute;an &aacute; &eacute;l los disc&iacute;pulos de ellos, con los Herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de la verdad, y que ense&ntilde;as con verdad el camino de Dios, y que no te curas de nadie, porque no tienes acepci&oacute;n de persona de hombres.17. Dinos pues, &iquest;qu&eacute; te parece? &iquest;es l&iacute;cito dar tributo &aacute; C&eacute;sar, &oacute; no?18. Mas Jes&uacute;s, entendida la malicia de ellos, les dice: &iquest;Por qu&eacute; me tent&aacute;is, hip&oacute;critas?19. Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.20. Entonces les dice: &iquest;C&uacute;ya es esta figura, y lo que est&aacute; encima escrito?21. D&iacute;cenle: De C&eacute;sar. Y d&iacute;celes: Pagad pues &aacute; C&eacute;sar lo que es de C&eacute;sar, y &aacute; Dios lo que es de Dios.22. Y oyendo esto, se maravillaron, y dej&aacute;ndole se fueron.23. Aquel d&iacute;a llegaron &aacute; &eacute;l los Saduceos, que dicen no haber resurrecci&oacute;n, y le preguntaron,24. Diciendo: Maestro, Mois&eacute;s dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casar&aacute; con su mujer, y despertar&aacute; simiente &aacute; su hermano.25. Fueron pues, entre nosotros siete hermanos: y el primero tom&oacute; mujer, y muri&oacute;; y no teniendo generaci&oacute;n, dej&oacute; su mujer &aacute; su hermano.26. De la misma manera tambi&eacute;n el segundo, y el tercero, hasta los siete.27. Y despu&eacute;s de todos muri&oacute; tambi&eacute;n la mujer.28. En la resurrecci&oacute;n pues, &iquest;de cu&aacute;l de los siete ser&aacute; ella mujer? porque todos la tuvieron.29. Entonces respondiendo Jes&uacute;s, les dijo: Err&aacute;is ignorando las Escrituras, y el poder de Dios.30. Porque en la resurrecci&oacute;n, ni los hombres tomar&aacute;n mujeres, ni las mujeres marido; mas son como los &aacute;ngeles de Dios en el cielo.31. Y de la resurrecci&oacute;n de los muertos, &iquest;no hab&eacute;is le&iacute;do lo que os es dicho por Dios, que dice:32. Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.33. Y oyendo esto las gentes, estaban at&oacute;nitas de su doctrina.34. Entonces los Fariseos, oyendo que hab&iacute;a cerrado la boca &aacute; los Saduceos, se juntaron &aacute; una.35. Y pregunt&oacute; uno de ellos, int&eacute;rprete de la ley, tent&aacute;ndole y diciendo:36. Maestro, &iquest;cu&aacute;l es el mandamiento grande en la ley?37. Y Jes&uacute;s le dijo: Amar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios de todo tu coraz&oacute;n, y de toda tu alma, y de toda tu mente.38. Este es el primero y el grande mandamiento.39. Y el segundo es semejante &aacute; &eacute;ste: Amar&aacute;s &aacute; tu pr&oacute;jimo como &aacute; ti mismo.40. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.41. Y estando juntos los Fariseos, Jes&uacute;s les pregunt&oacute;,42. Diciendo: &iquest;Qu&eacute; os parece del Cristo? &iquest;de qui&eacute;n es Hijo? D&iacute;cenle: De David.43. El les dice: &iquest;Pues c&oacute;mo David en Esp&iacute;ritu le llama Se&ntilde;or, diciendo:44. Dijo el Se&ntilde;or &aacute; mi Se&ntilde;or: Si&eacute;ntate &aacute; mi diestra, Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies?45. Pues si David le llama Se&ntilde;or, &iquest;c&oacute;mo es su Hijo?46. Y nadie le pod&iacute;a responder palabra; ni os&oacute; alguno desde aquel d&iacute;a preguntarle m&aacute;s.</p><a name="Mateo_23"></a><h2>Mateo 23</h2><p>1. ENTONCES habl&oacute; Jes&uacute;s &aacute; las gentes y &aacute; sus disc&iacute;pulos,2. Diciendo: Sobre la c&aacute;tedra de Mois&eacute;s se sentaron los escribas y los Fariseos:3. As&iacute; que, todo lo que os dijeren que guard&eacute;is, guardad lo y haced lo; mas no hag&aacute;is conforme &aacute; sus obras: porque dicen, y no hacen.4. Porque atan cargas pesadas y dif&iacute;ciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover.5. Antes, todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;6. Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas;7. Y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabb&iacute;, Rabb&iacute;.8. Mas vosotros, no quer&aacute;is ser llamados Rabb&iacute;; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.9. Y vuestro padre no llam&eacute;is &aacute; nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual est&aacute; en los cielos.10. Ni se&aacute;is llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.11. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.12. Porque el que se ensalzare, ser&aacute; humillado; y el que se humillare, ser&aacute; ensalzado.13. Mas &iexcl;ay de vosotros, escribas y Fariseos, hip&oacute;critas! porque cerr&aacute;is el reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entr&aacute;is, ni &aacute; los que est&aacute;n entrando dej&aacute;is entrar.14. &iexcl;Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hip&oacute;critas! porque com&eacute;is las casas de las viudas, y por pretexto hac&eacute;is larga oraci&oacute;n: por esto llevar&eacute;is mas grave juicio.15. &iexcl;Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hip&oacute;critas! porque rode&aacute;is la mar y la tierra por hacer un pros&eacute;lito; y cuando fuere hecho, le hac&eacute;is hijo del infierno doble m&aacute;s que vosotros.16. &iexcl;Ay de vosotros, gu&iacute;as ciegos! que dec&iacute;s: Cualquiera que jurare por el templo es nada; mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es.17. &iexcl;Insensatos y ciegos! porque &iquest;cu&aacute;l es mayor, el oro, &oacute; el templo que santifica al oro?18. Y: Cualquiera que jurare por el altar, es nada; mas cualquiera que jurare por el presente que est&aacute; sobre &eacute;l, deudor es.19. &iexcl;Necios y ciegos! porque, &iquest;cu&aacute;l es mayor, el presente, &oacute; el altar que santifica al presente?20. Pues el que jurare por el altar, jura por &eacute;l, y por todo lo que est&aacute; sobre &eacute;l;21. Y el que jurare por el templo, jura por &eacute;l, y por Aqu&eacute;l que habita en &eacute;l;22. Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por Aqu&eacute;l que est&aacute; sentado sobre &eacute;l.23. &iexcl;Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hip&oacute;critas! porque diezm&aacute;is la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo m&aacute;s grave de la ley, es &aacute; saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro.24. &iexcl;Gu&iacute;as ciegos, que col&aacute;is el mosquito, mas trag&aacute;is el camello!25. &iexcl;Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hip&oacute;critas! porque limpiais lo que est&aacute; de fuera del vaso y del plato; mas de dentro est&aacute;n llenos de robo y de injusticia.26. &iexcl;Fariseo ciego, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que tambi&eacute;n lo de fuera se haga limpio!27. &iexcl;Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hip&oacute;critas! porque sois semejantes &aacute; sepulcros blanqueados, que de fuera, &aacute; la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro est&aacute;n llenos de huesos de muertos y de toda suciedad.28. As&iacute; tambi&eacute;n vosotros de fuera, &aacute; la verdad, os mostr&aacute;is justos &aacute; los hombres; mas de dentro, llenos est&aacute;is de hipocres&iacute;a &eacute; iniquidad.29. &iexcl;Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hip&oacute;critas! porque edific&aacute;is los sepulcros de los profetas, y adorn&aacute;is los monumentos de los justos,30. Y dec&iacute;s: Si fu&eacute;ramos en los d&iacute;as de nuestros padres, no hubi&eacute;ramos sido sus compa&ntilde;eros en la sangre de los profetas.31. As&iacute; que, testimonio dais &aacute; vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que mataron &aacute; los profetas.32. &iexcl;Vosotros tambi&eacute;n henchid la medida de vuestros padres!33. &iexcl;Serpientes, generaci&oacute;n de v&iacute;boras! &iquest;c&oacute;mo evitar&eacute;is el juicio del infierno?34. Por tanto, he aqu&iacute;, yo env&iacute;o &aacute; vosotros profetas, y sabios, y escribas: y de ellos, &aacute; unos matar&eacute;is y crucificar&eacute;is, y &aacute; otros de ellos azotar&eacute;is en vuestras sinagogas, y perseguir&eacute;is de ciudad en ciudad:35. Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacar&iacute;as, hijo de Barach&icirc;as, al cual matasteis entre el templo y el altar.36. De cierto os digo que todo esto vendr&aacute; sobre esta generaci&oacute;n.37. &iexcl;Jerusalem, Jerusalem, que matas &aacute; los profetas, y apedreas &aacute; los que son enviados &aacute; ti! &iexcl;cu&aacute;ntas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!38. He aqu&iacute; vuestra casa os es dejada desierta.39. Porque os digo que desde ahora no me ver&eacute;is, hasta que dig&aacute;is: Bendito el que viene en el nombre del Se&ntilde;or.</p><a name="Mateo_24"></a><h2>Mateo 24</h2><p>1. Y SALIDO Jes&uacute;s, &iacute;base del templo; y se llegaron sus disc&iacute;pulos, para mostrarle los edificios del templo.2. Y respondiendo &eacute;l, les dijo: &iquest;Veis todo esto? de cierto os digo, que no ser&aacute; dejada aqu&iacute; piedra sobre piedra, que no sea destru&iacute;da.3. Y sent&aacute;ndose &eacute;l en el monte de las Olivas, se llegaron &aacute; &eacute;l los disc&iacute;pulos aparte, diciendo: Dinos, &iquest;cu&aacute;ndo ser&aacute;n estas cosas, y qu&eacute; se&ntilde;al habr&aacute; de tu venida, y del fin del mundo?4. Y respondiendo Jes&uacute;s, les dijo: Mirad que nadie os enga&ntilde;e.5. Porque vendr&aacute;n muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y &aacute; muchos enga&ntilde;ar&aacute;n.6. Y oir&eacute;is guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turb&eacute;is; porque es menester que todo esto acontezca; mas a&uacute;n no es el fin.7. Porque se levantar&aacute; naci&oacute;n contra naci&oacute;n, y reino contra reino; y habr&aacute; pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares.8. Y todas estas cosas, principio de dolores.9. Entonces os entregar&aacute;n para ser afligidos, y os matar&aacute;n; y ser&eacute;is aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.10. Y muchos entonces ser&aacute;n escandalizados; y se entregar&aacute;n unos &aacute; otros, y unos &aacute; otros se aborrecer&aacute;n.11. Y muchos falsos profetas se levantar&aacute;n y enga&ntilde;ar&aacute;n &aacute; muchos.12. Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriar&aacute;.13. Mas el que perseverare hasta el fin, &eacute;ste ser&aacute; salvo.14. Y ser&aacute; predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio &aacute; todos los Gentiles; y entonces vendr&aacute; el fin.15. Por tanto, cuando viereis la abominaci&oacute;n del asolamiento, que fu&eacute; dicha por Daniel profeta, que estar&aacute; en el lugar santo, (el que lee, entienda),16. Entonces los que est&aacute;n en Judea, huyan &aacute; los montes;17. Y el que sobre el terrado, no descienda &aacute; tomar algo de su casa;18. Y el que en el campo, no vuelva atr&aacute;s &aacute; tomar sus vestidos.19. Mas &iexcl;ay de las pre&ntilde;adas, y de las que cr&iacute;an en aquellos d&iacute;as!20. Orad, pues, que vuestra hu&iacute;da no sea en invierno ni en s&aacute;bado;21. Porque habr&aacute; entonces grande aflicci&oacute;n, cual no fu&eacute; desde el principio del mundo hasta ahora, ni ser&aacute;.22. Y si aquellos d&iacute;as no fuesen acortados, ninguna carne ser&iacute;a salva; mas por causa de los escogidos, aquellos d&iacute;as ser&aacute;n acortados.23. Entonces, si alguno os dijere: He aqu&iacute; est&aacute; el Cristo, &oacute; all&iacute;, no cre&aacute;is.24. Porque se levantar&aacute;n falsos Cristos, y falsos profetas, y dar&aacute;n se&ntilde;ales grandes y prodigios; de tal manera que enga&ntilde;ar&aacute;n, si es posible, aun &aacute; los escogidos.25. He aqu&iacute; os lo he dicho antes.26. As&iacute; que, si os dijeren: He aqu&iacute; en el desierto est&aacute;; no salg&aacute;is: He aqu&iacute; en las c&aacute;maras; no cre&aacute;is.27. Porque como el rel&aacute;mpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, as&iacute; ser&aacute; tambi&eacute;n la venida del Hijo del hombre.28. Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, all&iacute; se juntar&aacute;n las &aacute;guilas.29. Y luego despu&eacute;s de la aflicci&oacute;n de aquellos d&iacute;as, el sol se obscurecer&aacute;, y la luna no dar&aacute; su lumbre, y las estrellas caer&aacute;n del cielo, y las virtudes de los cielos ser&aacute;n conmovidas.30. Y entonces se mostrar&aacute; la se&ntilde;al del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentar&aacute;n todas las tribus de la tierra, y ver&aacute;n al Hijo del hombre que vendr&aacute; sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.31. Y enviar&aacute; sus &aacute;ngeles con gran voz de trompeta, y juntar&aacute;n sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro.32. De la higuera aprended la par&aacute;bola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sab&eacute;is que el verano est&aacute; cerca.33. As&iacute; tambi&eacute;n vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que est&aacute; cercano, &aacute; las puertas.34. De cierto os digo, que no pasar&aacute; esta generaci&oacute;n, que todas estas cosas no acontezcan.35. El cielo y la tierra pasar&aacute;n, mas mis palabras no pasar&aacute;n.36. Empero del d&iacute;a y hora nadie sabe, ni aun los &aacute;ngeles de los cielos, sino mi Padre solo.37. Mas como los d&iacute;as de No&eacute;, as&iacute; ser&aacute; la venida del Hijo del hombre.38. Porque como en los d&iacute;as antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, cas&aacute;ndose y dando en casamiento, hasta el d&iacute;a que No&eacute; entr&oacute; en el arca,39. Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llev&oacute; &aacute; todos, as&iacute; ser&aacute; tambi&eacute;n la venida del Hijo del hombre.40. Entonces estar&aacute;n dos en el campo; el uno ser&aacute; tomado, y el otro ser&aacute; dejado:41. Dos mujeres moliendo &aacute; un molinillo; la una ser&aacute; tomada, y la otra ser&aacute; dejada.42. Velad pues, porque no sab&eacute;is &aacute; qu&eacute; hora ha de venir vuestro Se&ntilde;or.43. Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese &aacute; cu&aacute;l vela el ladr&oacute;n hab&iacute;a de venir, velar&iacute;a, y no dejar&iacute;a minar su casa.44. Por tanto, tambi&eacute;n vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir &aacute; la hora que no pens&aacute;is.45. &iquest;Qui&eacute;n pues es el siervo fiel y prudente, al cual puso su se&ntilde;or sobre su familia para que les d&eacute; alimento &aacute; tiempo?46. Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su se&ntilde;or viniere, le hallare haciendo as&iacute;.47. De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondr&aacute;.48. Y si aquel siervo malo dijere en su coraz&oacute;n Mi se&ntilde;or se tarda en venir:49. Y comenzare &aacute; herir &aacute; sus consiervos, y aun &aacute; comer y &aacute; beber con los borrachos;50. Vendr&aacute; el se&ntilde;or de aquel siervo en el d&iacute;a que no espera, y &aacute; la hora que no sabe,51. Y le cortar&aacute; por medio, y pondr&aacute; su parte con los hip&oacute;critas: all&iacute; ser&aacute; el lloro y el crujir de dientes.</p><a name="Mateo_25"></a><h2>Mateo 25</h2><p>1. ENTONCES el reino de los cielos ser&aacute; semejante &aacute; diez v&iacute;rgenes, que tomando sus l&aacute;mparas, salieron &aacute; recibir al esposo.2. Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco fatuas.3. Las que eran fatuas, tomando sus l&aacute;mparas, no tomaron consigo aceite;4. Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus l&aacute;mparas.5. Y tard&aacute;ndose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron.6. Y &aacute; la media noche fu&eacute; o&iacute;do un clamor: He aqu&iacute;, el esposo viene; salid &aacute; recibirle.7. Entonces todas aquellas v&iacute;rgenes se levantaron, y aderezaron sus l&aacute;mparas.8. Y las fatuas dijeron &aacute; las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras l&aacute;mparas se apagan.9. Mas las prudentes respondieron, diciendo. Porque no nos falte &aacute; nosotras y &aacute; vosotras, id antes &aacute; los que venden, y comprad para vosotras.10. Y mientras que ellas iban &aacute; comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con &eacute;l &aacute; las bodas; y se cerr&oacute; la puerta.11. Y despu&eacute;s vinieron tambi&eacute;n las otras v&iacute;rgenes, diciendo: Se&ntilde;or, Se&ntilde;or, &aacute;brenos.12. Mas respondiendo &eacute;l, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.13. Velad, pues, porque no sab&eacute;is el d&iacute;a ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.14. Porque el reino de los cielos es como un hombre que parti&eacute;ndose lejos llam&oacute; &aacute; sus siervos, y les entreg&oacute; sus bienes.15. Y &aacute; &eacute;ste di&oacute; cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: &aacute; cada uno conforme &aacute; su facultad; y luego se parti&oacute; lejos.16. Y el que hab&iacute;a recibido cinco talentos se fu&eacute;, y granje&oacute; con ellos, &eacute; hizo otros cinco talentos.17. Asimismo el que hab&iacute;a recibido dos, gan&oacute; tambi&eacute;n &eacute;l otros dos.18. Mas el que hab&iacute;a recibido uno, fu&eacute; y cav&oacute; en la tierra, y escondi&oacute; el dinero de su se&ntilde;or.19. Y despu&eacute;s de mucho tiempo, vino el se&ntilde;or de aquellos siervos, &eacute; hizo cuentas con ellos.20. Y llegando el que hab&iacute;a recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Se&ntilde;or, cinco talentos me entregaste; he aqu&iacute; otros cinco talentos he ganado sobre ellos.21. Y su se&ntilde;or le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr&eacute;: entra en el gozo de tu se&ntilde;or.22. Y llegando tambi&eacute;n el que hab&iacute;a recibido dos talentos, dijo: Se&ntilde;or, dos talentos me entregaste; he aqu&iacute; otros dos talentos he ganado sobre ellos.23. Su se&ntilde;or le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr&eacute;: entra en el gozo de tu se&ntilde;or.24. Y llegando tambi&eacute;n el que hab&iacute;a recibido un talento, dijo: Se&ntilde;or, te conoc&iacute;a que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;25. Y tuve miedo, y fu&iacute;, y escond&iacute; tu talento en la tierra: he aqu&iacute; tienes lo que es tuyo.26. Y respondiendo su se&ntilde;or, le dijo: Malo y negligente siervo, sab&iacute;as que siego donde no sembr&eacute; y que recojo donde no esparc&iacute;;27. Por tanto te conven&iacute;a dar mi dinero &aacute; los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es m&iacute;o con usura.28. Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.29. Porque &aacute; cualquiera que tuviere, le ser&aacute; dado, y tendr&aacute; m&aacute;s; y al que no tuviere, aun lo que tiene le ser&aacute; quitado.30. Y al siervo in&uacute;til echadle en las tinieblas de afuera: all&iacute; ser&aacute; el lloro y el crujir de dientes.31. Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos &aacute;ngeles con &eacute;l, entonces se sentar&aacute; sobre el trono de su gloria.32. Y ser&aacute;n reunidas delante de &eacute;l todas las gentes: y los apartar&aacute; los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.33. Y pondr&aacute; las ovejas &aacute; su derecha, y los cabritos &aacute; la izquierda.34. Entonces el Rey dir&aacute; &aacute; los que estar&aacute;n &aacute; su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaci&oacute;n del mundo.35. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fu&iacute; hu&eacute;sped, y me recogisteis;36. Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la c&aacute;rcel, y vinisteis &aacute; m&iacute;.37. Entonces los justos le responder&aacute;n, diciendo: Se&ntilde;or, &iquest;cu&aacute;ndo te vimos hambriento, y te sustentamos? &iquest;&oacute; sediento, y te dimos de beber?38. &iquest;Y cu&aacute;ndo te vimos hu&eacute;sped, y te recogimos? &iquest;&oacute; desnudo, y te cubrimos?39. &iquest;O cu&aacute;ndo te vimos enfermo, &oacute; en la c&aacute;rcel, y vinimos &aacute; ti?40. Y respondiendo el Rey, les dir&aacute;: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis &aacute; uno de estos mis hermanos peque&ntilde;itos, &aacute; m&iacute; lo hicisteis.41. Entonces dir&aacute; tambi&eacute;n &aacute; los que estar&aacute;n &aacute; la izquierda: Apartaos de m&iacute;, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus &aacute;ngeles:42. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;43. Fu&iacute; hu&eacute;sped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la c&aacute;rcel, y no me visitasteis.44. Entonces tambi&eacute;n ellos le responder&aacute;n, diciendo: Se&ntilde;or, &iquest;cu&aacute;ndo te vimos hambriento, &oacute; sediento, &oacute; hu&eacute;sped, &oacute; desnudo, &oacute; enfermo, &oacute; en la c&aacute;rcel, y no te servimos?45. Entonces les responder&aacute;, diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis &aacute; uno de estos peque&ntilde;itos, ni &aacute; m&iacute; lo hicisteis.46. E ir&aacute;n &eacute;stos al tormento eterno, y los justos &aacute; la vida eterna.</p><a name="Mateo_26"></a><h2>Mateo 26</h2><p>1. Y ACONTECIO que, como hubo acabado Jes&uacute;s todas estas palabras, dijo &aacute; sus disc&iacute;pulos:2. Sab&eacute;is que dentro de dos d&iacute;as se hace la pascua, y el Hijo del hombre es entregado para ser crucificado.3. Entonces los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos del pueblo se juntaron al patio del pont&iacute;fice, el cual se llamaba Caif&aacute;s;4. Y tuvieron consejo para prender por enga&ntilde;o &aacute; Jes&uacute;s, y matarle.5. Y dec&iacute;an: No en el d&iacute;a de la fiesta, porque no se haga alboroto en el pueblo.6. Y estando Jes&uacute;s en Bethania, en casa de Sim&oacute;n el leproso,7. Vino &aacute; &eacute;l una mujer, teniendo un vaso de alabastro de unguento de gran precio, y lo derram&oacute; sobre la cabeza de &eacute;l, estando sentado &aacute; la mesa.8. Lo cual viendo sus disc&iacute;pulos, se enojaron, diciendo: &iquest;Por qu&eacute; se pierde esto?9. Porque esto se pod&iacute;a vender por gran precio, y darse &aacute; los pobres.10. Y entendi&eacute;ndolo Jes&uacute;s, les dijo: &iquest;Por qu&eacute; dais pena &aacute; esta mujer? Pues ha hecho conmigo buena obra.11. Porque siempre tendr&eacute;is pobres con vosotros, mas &aacute; m&iacute; no siempre me tendr&eacute;is.12. Porque echando este unguento sobre mi cuerpo, para sepultarme lo ha hecho.13. De cierto os digo, que donde quiera que este evangelio fuere predicado en todo el mundo, tambi&eacute;n ser&aacute; dicho para memoria de ella, lo que &eacute;sta ha hecho.14. Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fu&eacute; &aacute; los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes,15. Y les dijo: &iquest;Qu&eacute; me quer&eacute;is dar, y yo os lo entregar&eacute;? Y ellos le se&ntilde;alaron treinta piezas de plata.16. Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.17. Y el primer d&iacute;a de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los disc&iacute;pulos &aacute; Jes&uacute;s, dici&eacute;ndole: &iquest;D&oacute;nde quieres que aderecemos para ti para comer la pascua?18. Y &eacute;l dijo: Id &aacute; la ciudad &aacute; cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo est&aacute; cerca; en tu casa har&eacute; la pascua con mis disc&iacute;pulos.19. Y los disc&iacute;pulos hicieron como Jes&uacute;s les mand&oacute;, y aderezaron la pascua.20. Y como fu&eacute; la tarde del d&iacute;a, se sent&oacute; &aacute; la mesa con los doce.21. Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.22. Y entristecidos ellos en gran manera, comenz&oacute; cada uno de ellos &aacute; decirle: &iquest;Soy yo, Se&ntilde;or?23. Entonces &eacute;l respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, &eacute;se me ha de entregar.24. A la verdad el Hijo del hombre va, como est&aacute; escrito de &eacute;l, mas &iexcl;ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido.25. Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo. &iquest;Soy yo, Maestro? D&iacute;cele: T&uacute; lo has dicho.26. Y comiendo ellos, tom&oacute; Jes&uacute;s el pan, y bendijo, y lo parti&oacute;, y di&oacute; &aacute; sus disc&iacute;pulos, y dijo: Tomad, comed. esto es mi cuerpo.27. Y tomando el vaso, y hechas gracias, les di&oacute;, diciendo: Bebed de &eacute;l todos;28. Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisi&oacute;n de los pecados.29. Y os digo, que desde ahora no beber&eacute; m&aacute;s de este fruto de la vid, hasta aquel d&iacute;a, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.30. Y habiendo cantado el himno, salieron al monte de las Olivas.31. Entonces Jes&uacute;s les dice: Todos vosotros ser&eacute;is escandalizados en m&iacute; esta noche; porque escrito est&aacute;: Herir&eacute; al Pastor, y las ovejas de la manada ser&aacute;n dispersas.32. Mas despu&eacute;s que haya resucitado, ir&eacute; delante de vosotros &aacute; Galilea.33. Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca ser&eacute; escandalizado.34. Jes&uacute;s le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negar&aacute;s tres veces.35. D&iacute;cele Pedro. Aunque me sea menester morir contigo, no te negar&eacute;. Y todos los disc&iacute;pulos dijeron lo mismo.36. Entonces lleg&oacute; Jes&uacute;s con ellos &aacute; la aldea que se llama Gethseman&iacute;, y dice &aacute; sus disc&iacute;pulos: Sentaos aqu&iacute;, hasta que vaya all&iacute; y ore.37. Y tomando &aacute; Pedro, y &aacute; los dos hijos de Zebedeo, comenz&oacute; &aacute; entristecerse y &aacute; angustiarse en gran manera.38. Entonces Jes&uacute;s les dice: Mi alma est&aacute; muy triste hasta la muerte; quedaos aqu&iacute;, y velad conmigo.39. Y y&eacute;ndose un poco m&aacute;s adelante, se postr&oacute; sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre m&iacute;o, si es posible, pase de m&iacute; este vaso; empero no como yo quiero, sino como t&uacute;.40. Y vino &aacute; sus disc&iacute;pulos, y los hall&oacute; durmiendo, y dijo &aacute; Pedro: &iquest;As&iacute; no hab&eacute;is podido velar conmigo una hora?41. Velad y orad, para que no entr&eacute;is en tentaci&oacute;n: el esp&iacute;ritu &aacute; la verdad est&aacute; presto, mas la carne enferma.42. Otra vez fu&eacute;, segunda vez, y or&oacute; diciendo. Padre m&iacute;o, si no puede este vaso pasar de m&iacute; sin que yo lo beba, h&aacute;gase tu voluntad.43. Y vino, y los hall&oacute; otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados.44. Y dej&aacute;ndolos fu&eacute;se de nuevo, y or&oacute; tercera vez, diciendo las mismas palabras.45. Entonces vino &aacute; sus disc&iacute;pulos y d&iacute;celes: Dormid ya, y descansad: he aqu&iacute; ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.46. Levantaos, vamos: he aqu&iacute; ha llegado el que me ha entregado.47. Y hablando a&uacute;n &eacute;l, he aqu&iacute; Judas, uno de los doce, vino, y con &eacute;l mucha gente con espadas y con palos, de parte de los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo.48. Y el que le entregaba les hab&iacute;a dado se&ntilde;al, diciendo: Al que yo besare, aqu&eacute;l es: prendedle.49. Y luego que lleg&oacute; &aacute; Jes&uacute;s, dijo: Salve, Maestro. Y le bes&oacute;.50. Y Jes&uacute;s le dijo: Amigo, &iquest;&aacute; qu&eacute; vienes? Entonces llegaron, y echaron mano &aacute; Jes&uacute;s, y le prendieron.51. Y he aqu&iacute;, uno de los que estaban con Jes&uacute;s, extendiendo la mano, sac&oacute; su espada, &eacute; hiriendo &aacute; un siervo del pont&iacute;fice, le quit&oacute; la oreja.52. Entonces Jes&uacute;s le dice: Vuelve tu espada &aacute; su lugar; porque todos los que tomaren espada, &aacute; espada perecer&aacute;n.53. &iquest;Acaso piensas que no puedo ahora orar &aacute; mi Padre, y &eacute;l me dar&iacute;a m&aacute;s de doce legiones de &aacute;ngeles?54. &iquest;C&oacute;mo, pues, se cumplir&iacute;an las Escrituras, que as&iacute; conviene que sea hecho?55. En aquella hora dijo Jes&uacute;s &aacute; las gentes: &iquest;Como &aacute; ladr&oacute;n hab&eacute;is salido con espadas y con palos &aacute; prenderme? Cada d&iacute;a me sentaba con vosotros ense&ntilde;ando en el templo, y no me prendisteis.56. Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los disc&iacute;pulos huyeron, dej&aacute;ndole.57. Y ellos, prendido Jes&uacute;s, le llevaron &aacute; Caif&aacute;s pont&iacute;fice, donde los escribas y los ancianos estaban juntos.58. Mas Pedro le segu&iacute;a de lejos hasta el patio del pont&iacute;fice; y entrando dentro, est&aacute;base sentado con los criados, para ver el fin.59. Y los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio contra Jes&uacute;s, para entregale &aacute; la muerte;60. Y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se llegaban; mas &aacute; la postre vinieron dos testigos falsos,61. Que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres d&iacute;as reedificarlo.62. Y levant&aacute;ndose el pont&iacute;fice, le dijo: &iquest;No respondes nada? &iquest;qu&eacute; testifican &eacute;stos contra ti?63. Mas Jes&uacute;s callaba. Respondiendo el pont&iacute;fice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres t&uacute; el Cristo, Hijo de Dios.64. Jes&uacute;s le dijo: T&uacute; lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora hab&eacute;is de ver al Hijo de los hombres sentado &aacute; la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo.65. Entonces el pont&iacute;fice rasg&oacute; sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: &iquest;qu&eacute; m&aacute;s necesidad tenemos de testigos? He aqu&iacute;, ahora hab&eacute;is o&iacute;do su blasfemia.66. &iquest;Qu&eacute; os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: Culpado es de muerte.67. Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de bofetadas; y otros le her&iacute;an con mojicones,68. Diciendo: Profet&iacute;zanos t&uacute;, Cristo, qui&eacute;n es el que te ha herido.69. Y Pedro estaba sentado fuera en el patio: y se lleg&oacute; &aacute; &eacute;l una criada, diciendo: Y t&uacute; con Jes&uacute;s el Galileo estabas.70. Mas &eacute;l neg&oacute; delante de todos, diciendo: No s&eacute; lo que dices.71. Y saliendo &eacute;l &aacute; la puerta, le vi&oacute; otra, y dijo &aacute; los que estaban all&iacute;: Tambi&eacute;n &eacute;ste estaba con Jes&uacute;s Nazareno.72. Y nego otra vez con juramento: No conozco al hombre.73. Y un poco despu&eacute;s llegaron los que estaban por all&iacute;, y dijeron &aacute; Pedro: Verdaderamente tambi&eacute;n t&uacute; eres de ellos, porque aun tu habla te hace manifiesto.74. Entonces comienz&oacute; &aacute; hacer imprecaciones, y &aacute; jurar, diciendo: No conozco al hombre. Y el gallo cant&oacute; luego.75. Y se acord&oacute; Pedro de las palabras de Jes&uacute;s, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negar&aacute;s tres veces. Y sali&eacute;ndose fuera, llor&oacute; amargamente.</p><a name="Mateo_27"></a><h2>Mateo 27</h2><p>1. Y VENIDA la ma&ntilde;ana, entraron en consejo todos los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jes&uacute;s, para entregarle &aacute; muerte.2. Y le llevaron atado, y le entregaron &aacute; Poncio Pilato presidente.3. Entonces Judas, el que le hab&iacute;a entregado, viendo que era condenado, volvi&oacute; arrepentido las treinta piezas de plata &aacute; los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes y &aacute; los ancianos,4. Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: &iquest;Qu&eacute; se nos da &aacute; nosotros? Vi&eacute;ras lo t&uacute;.5. Y arrojando las piezas de plata en el templo, parti&oacute;se; y fu&eacute;, y se ahorc&oacute;.6. Y los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es l&iacute;cito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.7. Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros.8. Por lo cual fu&eacute; llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el d&iacute;a de hoy.9. Entonces se cumpli&oacute; lo que fu&eacute; dicho por el profeta Jerem&iacute;as, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fu&eacute; apreciado por los hijos de Israel;10. Y las dieron para el campo del alfarero, como me orden&oacute; el Se&ntilde;or.11. Y Jes&uacute;s estuvo delante del presidente; y el presidente le pregunt&oacute;, diciendo: &iquest;Eres t&uacute; el Rey de los jud&iacute;os? Y Jes&uacute;s le dijo: T&uacute; lo dices.12. Y siendo acusado por los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondi&oacute;.13. Pilato entonces le dice: &iquest;No oyes cu&aacute;ntas cosas testifican contra t&iacute;?14. Y no le respondi&oacute; ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho,15. Y en el d&iacute;a de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen.16. Y ten&iacute;an entonces un preso famoso que se llamaba Barrab&aacute;s.17. Y juntos ellos, les dijo Pilato; &iquest;Cu&aacute;l quer&eacute;is que os suelte? &iquest;&aacute; Barrab&aacute;s &oacute; &aacute; Jes&uacute;s que se dice el Cristo?18. Porque sab&iacute;a que por envidia le hab&iacute;an entregado.19. Y estando &eacute;l sentado en el tribunal, su mujer envi&oacute; &aacute; &eacute;l, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sue&ntilde;os por causa de &eacute;l.20. Mas los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese &aacute; Barrab&aacute;s, y &aacute; Jes&uacute;s matase.21. Y respondiendo el presidente les dijo: &iquest;Cu&aacute;l de los dos quer&eacute;is que os suelte? Y ellos dijeron: &aacute; Barrab&aacute;s.22. Pilato les dijo: &iquest;Qu&eacute; pues har&eacute; de Jes&uacute;s que se dice el Cristo? D&iacute;cenle todos: Sea crucificado.23. Y el presidente les dijo: Pues &iquest;qu&eacute; mal ha hecho? Mas ellos gritaban m&aacute;s, diciendo: Sea crucificado.24. Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hac&iacute;a m&aacute;s alboroto, tomando agua se lav&oacute; las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo ver&eacute;is lo vosotros.25. Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.26. Entonces les solt&oacute; &aacute; Barrab&aacute;s: y habiendo azotado &aacute; Jes&uacute;s, le entreg&oacute; para ser crucificado.27. Entonces los soldados del presidente llevaron &aacute; Jes&uacute;s al pretorio, y juntaron &aacute; &eacute;l toda la cuadrilla;28. Y desnud&aacute;ndole, le echaron encima un manto de grana;29. Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una ca&ntilde;a en su mano derecha; &eacute; hincando la rodilla delante de &eacute;l, le burlaban, diciendo: &iexcl;Salve, Rey de los Jud&iacute;os!30. Y escupiendo en &eacute;l, tomaron la ca&ntilde;a, y le her&iacute;an en la cabeza.31. Y despu&eacute;s que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.32. Y saliendo, hallaron &aacute; un Cireneo, que se llamaba Sim&oacute;n: &aacute; &eacute;ste cargaron para que llevase su cruz.33. Y como llegaron al lugar que se llamaba G&oacute;lgotha, que es dicho, El lugar de la calavera,34. Le dieron &aacute; beber vinagre mezclado con hiel: y gustando, no quiso beber lo35. Y despu&eacute;s que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fu&eacute; dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.36. Y sentados le guardaban all&iacute;.37. Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS EL REY DE LOS JUDIOS.38. Entonces crucificaron con &eacute;l dos ladrones, uno &aacute; la derecha, y otro &aacute; la izquierda.39. Y los que pasaban, le dec&iacute;an injurias, meneando sus cabezas,40. Y diciendo: T&uacute;, el que derribas el templo, y en tres d&iacute;as lo reedificas, s&aacute;lvate &aacute; ti mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.41. De esta manera tambi&eacute;n los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes, escarneciendo con los escribas y los Fariseos y los ancianos, dec&iacute;an:42. &aacute; otros salv&oacute;, &aacute; s&iacute; mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en &eacute;l.43. Confi&oacute; en Dios: l&iacute;brele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.44. Lo mismo tambi&eacute;n le zaher&iacute;an los ladrones que estaban crucificados con &eacute;l.45. Y desde la hora de sexta fueron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.46. Y cerca de la hora de nona, Jes&uacute;s exclam&oacute; con grande voz, diciendo: Eli, Eli, &iquest;lama sabachtani? Esto es: Dios m&iacute;o, Dios m&iacute;o, &iquest;por qu&eacute; me has desamparado?47. Y algunos de los que estaban all&iacute;, oy&eacute;ndolo, dec&iacute;an: A El&iacute;as llama &eacute;ste.48. Y luego, corriendo uno de ellos, tom&oacute; una esponja, y la hinchi&oacute; de vinagre, y poni&eacute;ndola en una ca&ntilde;a, d&aacute;bale de beber.49. Y los otros dec&iacute;an: Deja, veamos si viene El&iacute;as &aacute; librarle.50. Mas Jes&uacute;s, habiendo otra vez exclamado con grande voz, di&oacute; el esp&iacute;ritu.51. Y he aqu&iacute;, el velo del templo se rompi&oacute; en dos, de alto &aacute; bajo: y la tierra tembl&oacute;, y las piedras se hendieron;52. Y abri&eacute;ronse los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que hab&iacute;an dormido, se levantaron;53. Y salidos de los sepulcros, despu&eacute;s de su resurrecci&oacute;n, vinieron &aacute; la santa ciudad, y aparecieron &aacute; muchos.54. Y el centuri&oacute;n, y los que estaban con &eacute;l guardando &aacute; Jes&uacute;s, visto el terremoto, y las cosas que hab&iacute;an sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era &eacute;ste.55. Y estaban all&iacute; muchas mujeres mirando de lejos, las cuales hab&iacute;an seguido de Galilea &aacute; Jes&uacute;s, sirvi&eacute;ndole:56. Entre las cuales estaban Mar&iacute;a Magdalena, y Mar&iacute;a la madre de Jacobo y de Jos&eacute;, y la madre de los hijos de Zebedeo.57. Y como fu&eacute; la tarde del d&iacute;a, vino un hombre rico de Arimatea, llamado Jos&eacute;, el cual tambi&eacute;n hab&iacute;a sido disc&iacute;pulo de Jes&uacute;s.58. Este lleg&oacute; &aacute; Pilato, y pidi&oacute; el cuerpo de Jes&uacute;s: entonces Pilato mand&oacute; que se le diese el cuerpo.59. Y tomando Jos&eacute; el cuerpo, lo envolvi&oacute; en una s&aacute;bana limpia,60. Y lo puso en su sepulcro nuevo, que hab&iacute;a labrado en la pe&ntilde;a: y revuelta una grande piedra &aacute; la puerta del sepulcro, se fu&eacute;.61. Y estaban all&iacute; Mar&iacute;a Magdalena, y la otra Mar&iacute;a, sentadas delante del sepulcro.62. Y el siguiente d&iacute;a, que es despu&eacute;s de la preparaci&oacute;n, se juntaron los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes y los Fariseos &aacute; Pilato,63. Diciendo: Se&ntilde;or, nos acordamos que aquel enga&ntilde;ador dijo, viviendo a&uacute;n: Despu&eacute;s de tres d&iacute;as resucitar&eacute;.64. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el d&iacute;a tercero; porque no vengan sus disc&iacute;pulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucit&oacute; de los muertos. Y ser&aacute; el postrer error peor que el primero.65. Y Pilato les dijo: Ten&eacute;is una guardia: id, aseguradlo como sab&eacute;is.66. Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra, con la guardia.</p><a name="Mateo_28"></a><h2>Mateo 28</h2><p>1. Y LA v&iacute;spera de s&aacute;bado, que amanece para el primer d&iacute;a de la semana, vino Mar&iacute;a Magdalena, y la otra Mar&iacute;a, &aacute; ver el sepulcro.2. Y he aqu&iacute;, fu&eacute; hecho un gran terremoto: porque el &aacute;ngel del Se&ntilde;or, descendiendo del cielo y llegando, hab&iacute;a revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella.3. Y su aspecto era como un rel&aacute;mpago, y su vestido blanco como la nieve.4. Y de miedo de &eacute;l los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos.5. Y respondiendo el &aacute;ngel, dijo &aacute; las mujeres: No tem&aacute;is vosotras; porque yo s&eacute; que busc&aacute;is &aacute; Jes&uacute;s, que fu&eacute; crucificado.6. No est&aacute; aqu&iacute;; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fu&eacute; puesto el Se&ntilde;or.7. E id presto, decid &aacute; sus disc&iacute;pulos que ha resucitado de los muertos: y he aqu&iacute; va delante de vosotros &aacute; Galilea; all&iacute; le ver&eacute;is; he aqu&iacute;, os lo he dicho.8. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo &aacute; dar las nuevas &aacute; sus disc&iacute;pulos. Y mientras iban &aacute; dar las nuevas &aacute; sus disc&iacute;pulos,9. He aqu&iacute;, Jes&uacute;s les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron.10. Entonces Jes&uacute;s les dice: No tem&aacute;is: id, dad las nuevas &aacute; mis hermanos, para que vayan &aacute; Galilea, y all&iacute; me ver&aacute;n.11. Y yendo ellas, he aqu&iacute; unos de la guardia vinieron &aacute; la ciudad, y dieron aviso &aacute; los pr&iacute;ncipes de los sacerdotes de todas las cosas que hab&iacute;an acontecido.12. Y juntados con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero &aacute; los soldados,13. Diciendo: Decid: Sus disc&iacute;pulos vinieron de noche, y le hurtaron, durmiendo nosotros.14. Y si esto fuere o&iacute;do del presidente, nosotros le persuadiremos, y os haremos seguros.15. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como estaban instru&iacute;dos: y este dicho fu&eacute; divulgado entre los Jud&iacute;os hasta el d&iacute;a de hoy.16. Mas los once disc&iacute;pulos se fueron &aacute; Galilea, al monte donde Jes&uacute;s les hab&iacute;a ordenado.17. Y como le vieron, le adoraron: mas algunos dudaban.18. Y llegando Jes&uacute;s, les habl&oacute;, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.19. Por tanto, id, y doctrinad &aacute; todos los Gentiles, bautiz&aacute;ndolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp&iacute;ritu Santo:20. Ense&ntilde;&aacute;ndoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aqu&iacute;, yo estoy con vosotros todos los d&iacute;as, hasta el fin del mundo. Am&eacute;n.</p> <div class="visualClear"></div>
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23 May de 2016 @ 03:48:13 Javier
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